Plataforma contra la Guerra de Afganistán • Madrid
La participación en la ocupación de muchos países europeos, bajo mandato de la OTAN, no mejora la situación en absoluto. Este fracaso militar está sirviendo para poner en cuestión, una vez más, la utilidad y eficacia de una Alianza militar para el intervencionismo y las ‘guerras preventivas’ que ha entrado en crisis precisamente a causa de las resistencias populares que provoca en todo el planeta. Los gobiernos europeos tienen ante sí el reto de desmarcarse de esta estrategia imperialista retirando sus contingentes.
En el caso español, la ocupación de Afganistán exige que el Gobierno:
a) reconozca la participación española en una guerra tan real e injustificable como injusta;
b) abandone la falsa retórica de las “misiones de paz” o de “reconstrucción de un país”;
c) renuncie a la tentación de ser otro alevín del imperialismo norteamericano, desmontando las bases militares españolas en Afganistán y en Asia Central (Manás en Tayikistán o los actuales intentos en Kirguistán);
d) acepte que la intervención en Afganistán no es esencialmente diferente de la participación en Irak, de donde el actual gobierno retiró las tropas; e) promueva un plan de reconstrucción de Afganistán,
sobre la base del reconocimiento de la soberanía afgana.
Hoy, cuando la población trabajadora sufre los peores efectos de la crisis—cuando más de un millón de familias sin trabajo han perdido toda protección social—, dedicar 51millones de euros diarios a gastos militares es simplemente una inmoralidad que no podemos soportar. La situación actual exige reorientar las prioridades del Gasto Público y dedicar los gastos militares a gastos sociales.
Por todo ello, el movimiento anti-guerra del Estado español convoca a la población a movilizarse—igual que lo hizo en 2003—ahora contra la guerra en Afganistán, y a participar en las protestas que se organizan el sábado 28 de noviembre en todo el Estado y, concretamente, acudir a la manifestación en Madrid que partirá a las 18:00 horas desde la Glorieta de Atocha hasta la Puerta del Sol.
POR LA RETIRADA DE LAS TROPAS DE AFGANISTÁN
¡OTAN, NO! • ¡NO A LA GUERRA!
Plataforma contra la Guerra de Afganistán • Madrid . [ Asamblea contra la Guerra • Colectivos de Jóvenes Comunistas • Comité de Solidaridad
con la Causa Árabe • Corriente Roja • Cristianos de Base de Madrid • Cristianos por el Socialismo • En Lucha • Iniciativa Comunista • Izquierda Anticapitalista • Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid • Juventud Comunista de España (Marxista-Leninista)Partido Comunista de España • Partido Comunista de España (Marxista-Leninista) . Partido Comunista de los Pueblos de España • Partido Humanista • Plataforma de Ciudadanos por la República • Republicanos Zona Sur de Madrid • Socialismo Libertario
Unión de Juventudes Comunistas de España • Unión Proletaria • Vía Democrática ]
Adhesiones: plataforma.afganistan@yahoo.es
De Kalvellido
Tomado de kaosenlared.net, con permiso de Kalvellido
Por Marat
Entre los grupos fascistas y nazis existen debates sobre liberalismo, conservadurismo y orden, sobre corrientes nacionales e internacionales, sobre fascismos de Estado o de naciones sin Estado, sobre rechazo o simpatías hacia islámico, porque ataca lo judío,... pero están unidos en lo fundamental: el odio hacia la democracia, las ideas de progreso y el marxismo. Del mismo modo, ese engendro llamado “El Catoblepas”, del profesor Gustavo Bueno da cobijo a las más variopintas corrientes en debate, dos de las cuales, se orientan, no sin aparentes conflictos entre sí, hacia la mutación del pensamiento reaccionario pseudoiquierdista y hacia lo pardobolchevique: los nazbol o nacional bolcheviques.
Su objetivo no es otro que el de pastorear, en tiempos de caos ideológico, de crisis política, social, de proyectos y de valores, a la izquierda revolucionaria llevándoles desde el Egipto marxista hasta la Tierra Prometida, bien en su versión fascista de la reconstrucción del Imperio (de ahí su teoría de la “séptima generación de izquierdas” como pensada en español, Iberoamericana y nacional), bien en una versión neonazi que lleva a lo nazbol y que preconiza al nacionalbolchevismo como “comunitarista” e integrador del individuo en un colectivo que supere el individualismo: la nación.
Quizá algún lector piense que al autor de este artículo se le han licuado las meninges o, más llanamente, que se ha vuelto loco porque una cosa es que el profesor Bueno se esté haciendo más de derechas que Don Pelayo y que su “Vulgata Filosófica” sobre la política, la derecha y la izquierda, sea un infumable panfleto reaccionario y otra que su “escuela místico-esotérica” degenere hacia el nazismo revestido de apariencia comunista.
Paciencia, que el proceso de explicación no es sencillo y tampoco el refrito de bases ideológicas que sustenta el “emérito” son tan evidentes para convertirle, de forma directa, en algo más allá que un reaccionario político, dicho no como descalificación, sino como definición
¿Qué permite reconocerse a una parte del nazismo, disfrazado de pseudobolchevismo (nazbol), en las teorías del señor Bueno en su “jerga” filosófica?
Varias son bases, propuestas y ambientaciones ideológicas del “alma mater” de “El Catoblepas” que sintonizan bien con la música pardobolchevique:
§ Su enfoque de establecer alianzas entre conservadores, liberales y comunistas contra los socialdemócratas: “carece sentido hablar de «alianzas de la izquierda con la izquierda», es posible en cambio hablar de alianzas de la izquierda (de algunas corrientes suyas) con algunas modulaciones de la derecha” (1) “Mutatis mutandis”, donde dice conservadores hay quienes han pensado en poner en pie la alianza nazi-comunista.
§ El recurso continuado al mito -la elección del animal mitológico para el nombre de su revista sería parte de lo segundo, lo mismo que otra de las revistas fundadas por el filósofo riojano, “El Basilisco”-. El nazismo cultivó en el pasado, también en el presente (Nueva Acrópolis) el gusto por lo mitológico, desde lo clásico, pero también desde el esoterismo gnóstico (sociedad Thule).
§ La homofobia expresada en sus opiniones respecto al matrimonio homosexual (“en el caso de los matrimonios homosexuales, no hay antecedentes en ninguna sociedad de semejante salvajada. No se trata de un cambio de nombre, sino de concepto... Sólo con esta ley sobre la homosexualidad bastaría para derribar a un gobierno" (2), que conectará muy bien con la ideología macho de los nazbol.
§ Las extrañas similitudes conceptuales entre lo que Bueno denomina como su visión del “socialismo genérico” y el “comunismo místico” de los nacionalbolcheviques son más que evidentes:
v Habla Bueno: “Ante todo, el socialismo genérico (tanto en el sentido histórico, como en el teórico) se delimita frente al subjetivismo individualista y, después, frente al subjetivismo de grupo (de un «grupo subjetivista», en la medida en que tienda a retraerse, encerrarse o enrocarse en sus propios contornos). Si englobamos ambos tipos de subjetivismo en un solo concepto podríamos hablar de particularismo. Y entenderíamos aquí como particularismo (en cuanto posición más teórica o emic, que histórica etic) a cualquier pretensión de erigir una parte de la sociedad humana (de cada sociedad distributivamente tomada, o de la sociedad universal en sentido atributivo, cuando a este sentido pueda corresponderle un correlato histórico y no sólo teórico) en representación única de lo humano, en general, con segregación (histórica o teórica) de todas las demás «pretendidas partes”.
v Hablan los nazbol: “El comunismo hace posible la regeneración de la nación en la medida en que como mito social revolucionario contribuye a restablecer en el individuo la conciencia comunitaria, restaurando al mismo tiempo en el plano moral y cultural un marco de referencia colectivo que implanta de nuevo el lazo social, superando así el caos atomista del individualismo propio de la sociedad burguesa. La comunidad es la idea central del comunismo, la cual devuelve al individuo su dimensión social. Es por esto mismo que la comunidad constituye el Absoluto que se quiere universalizar, pasando a definir el sentido y fin último de la existencia del hombre” (3)
§ Uno y otros han escamoteado en un acto de prestidigitación las clases sociales y la lucha de clases en la definición de socialismo o comunismo. Es lo que tratan de disolver en sus formulaciones “teóricas”.
§ Pero las conexiones entre el pensamiento de Don Gustavo y los nazbol pueden dar un salto mucho más evidente para los lectores “escépticos”. Veamos las conexiones vehiculares:
v Define este gran matón de la metafísica su visión del socialismo con términos que le son muy propios: “socialismo genérico”, ya mencionado, el socialismo como “primer género generador” (por todas las corrientes, evoluciones y desarrollos que surgen de él), “género plotiniano” (de Plotino), “o conceptos universales que se dividen en especies que mantienen relaciones de dependencia entre sí y que, por tanto, no necesariamente reproducen de un modo unívoco la estructura del género” ¡Einnnn! (4) Hasta aquí todo muy abstracto pero inocente, ¿verdad?
v Démosle un poquito de empuje a la cuestión para aportarle mayor interés. Si visitan ustedes la web de 3VIA.eu o “Red Tercera Vía” (les prometo que no es la de Tony Blair ni la nueva vía creada por Zapatero para hacerse con la secretaría general del PSOE):
http://3via.eu/2007/01/01/nuestro-socialismo-nacional-y-revolucionario/ (bonita extensión de URL, ¿verdad?).
A partir de aquí se recomienda, para una mejor comprensión del texto, simultanear su lectura con la visita a las webs y blogs que iremos mencionando y cuyos enlaces se exponen en el mismo. Nada es tan elocuente como lo que uno comprueba por sus propios medios.
Y es que Internet es un lugar muy indiscreto que todo lo deja ver, si se sabe mirar:
Verán que la web citada, -¡oiga usted, que dice en cabecera de la web que son europeos, socialistas y ecologistas!- en el artículo que encabeza el titular (“nuestro socialismo: nacional y revolucionario”), sigue al pie de la letra las definiciones y la tópica filosófica de Bueno: “socialismo genérico”, “género plotiniano”, socialismo como “primer género generador”, distingue entre “izquierdas definidas” e “indefinidas”, menciona las “seis generaciones de izquierdas” de Bueno en su exacta terminología, aplica las mismas definiciones de “izquierda indefinida”,… Empleen su tiempo y lean todo el artículo, incluidas las referencias al nacionalbolchevismo y al nacional-sindicalismo de Ramiro Ledesma Ramos (dos referencias que serán citadas varias veces por el círculo “catoblepástico” del “nódulo materialista” de iniciados en la sabiduría gnóstica del buen Bueno (conocidos como los “noduleros”). Ya volveremos sobre los “noduleros” más adelante.
Deténganse en la web, reléanla y deléitense en sus contenidos. Bajo la apariencia europeísta, en la que dedican mucho artículo a países del antiguo bloque del “socialismo real”, hay más de lo que parece. ¿Han pinchado ya en la columna superior izquierda que dice “La bandera negra”? (no se refiere a la pirata) ¿No lo han hecho aun? Pues háganlo y ¡oh sorpresa! ¡Vaya colorido eh! ¿No les evoca nada? ¿Será posible? Bueeeeeeno, les daremos alguna pista más. Váyanse a la columna izquierda titulada “Enlaces” y tómense su tiempo. Descubrir la basura que se esconde en estas páginas tiene su aquél. Vayan al link, dentro del submenú (IN)FORMACIÓN, “El inconformista” (está en portugués, se entiende bastante bien, pero sólo las fotos ya dicen mucho, ¿o no?
¿Seguimos? Les propongo que pinchen ahora en “Uranium235”. Hombre, si parece que denuncia todo lo que está pasando en el Este de Europa y hasta las “picias” del imperialismo yankee. Sí pero todo tiene su trampa. El pardobolchevismo es fuerte en Rusia, Bielorrusia,… y alguna otra república (entre otras en Serbia y en Kosovo de la “supernova” Yugoslavia) de esa parte del Viejo Continente. Hacen propaganda y, de paso, cantos de sirena al público de habla hispana que tenga su corazón roto por la debacle del socialismo en la zona. Ésta en todo caso, es más suave, una de cal y otra de arena. Pero el discurso latente con el que identificarse va calando (Irán), al menos entre algunos, no digo de los lectores del artículo pero sí de una parte de la huérfana izquierda española.
Continúo, si les parece bien. “Erraiz” (Erraiz, que publica también el blog
sealzalavoz.blogspot.com que enlaza con “El Catoblepas” y “Filosofía en Español”) va de falangismo combativo, vía sindical, con cabecera de web puño en alto. ¿Fushion? Burda pero ahí está. ¡Cuidadín! “Erraiz” linka con “El Catoblepas”, “”El Revolucionario” (la revista de “Izquierda Hispánica”), y van dos elementos ligados al “nódulo materialista”, “La Bandera Negra”, “La otra Europa”, “Tercera Vía”, “Urioste” (muy activo en sus artículos y traducciones en “Tercera Vía”) y “Zentropa” (y van 5 webs neonazis). ¿Será casualidad ver a “El Catoblepas” y su producto mediático-político junto con 5 publicaciones on-line neonazis? Lo dudo. ¿Deberemos creernos los enfrentamientos, a los que luego aludiré, entre “Izquierda Hispánica” y los naZionalbolcheviques, sucursal camuflada del nazismo? Hoy no tengo el día crédulo. Lo peor es que ha linkado a “Rebelión”, web de la izquierda revolucionaria
“Antimperialista”, el blog de algún despistado de izquierda que no sabe con quién se está linkando o quién le ha hecho esa faena. En su menú, “Antimperialista” tiene enlazado incluso a “KAOS EN LA RED”. “La memoria de la otra Europa”, ya nazismo sin tapujos y sin complejos. Atención al artículo que relata el paso de un exmiembro de la Fracción del Ejercito Rojo (RAF) a la extrema derecha alemana (reconciliación nacional), aunque la noticia es vieja. “Patria y Resistencia”, directamente antisemita pero apoyándose en las emociones antisionistas que todos los amigos del Pueblo Palestino podamos sentir. Dos guiños a los comunistas: red Gladio, dedicada al espionaje anticomunista y un homenaje de Perón, el amigo del Extinto Generalísimo Señor de los Pantanos a la figura de Ernesto Guevara, ante la noticia de su muerte. Si se han seguido los guiños progresistas de la “bestia parda” hasta ahora se verá que lo hacen apelando al corazón, para anular la razón.
Hay una sección dedicada, dentro de los “Enlaces”, a los “Combatientes-poetas-profetas”, que no tiene desperdicio. Cabe llamarla la galería de los monstruos: Louis-Ferdinand Celine, el autor de “Viaje al final de la noche”, colaboracionista francés, el fascista rumano Corneliu Codreanu, el rexista, filonazi y revisionista sobre el Holocausto, belga León Degrelle, el nazi belga de la II Guerra Mundial y de exilio dorado en el Torremolinos de la “España democrática”, que prolongó la protección que le había dado el franquismo, el ya mencionado Ramiro Ledesma Ramos, el fascista estadounidense Francis Parker Yockey, el fascista británico Oswald Mosley y otros colaboradores más o menos blandos del pensamiento totalitario (Ernst Jünger,…)
En los “enlaces extraeuropeos”, el portorriqueño “Patria y revolución”, une artículos de Falange Auténtica, con su campaña contra la nueva regulación del aborto del gobierno español, con condenas al embargo cubano y loas a Hugo Chavez y es que su bloguero se define con una ensalada ideológico mental de dos pares (nacionalista revolucionario, socialista libertario) y sus tres webs de referencia son “Red Tercera Vía” (ya mencionada anteriormente) y las también citadas “La bandera Negra”y “El Frente Negro”, el cuál lo mismo condena la deuda externa, y recoge un artículo sobre Leonardo Boff, que da alas al “demócrata” presidente iraní Ahmadinejad en su negación del holocausto o expone las ideas de un populista nacionalista argentino.
Pero continuemos con los “Enlaces” de “La Bandera Negra”. Dentro de la sección “Euronacionalismo”, la cosa nazbol ya se descara más. Pinchen en PCN: El Partido Comunitario Nacional Europeo. Sugiero que traduzcan su página para hacerse una somera idea de lo que es un avance “sutil” del nacionalbolchevismo que, cuando se pinchan en los iconos gráficos de la parte inferior, pinche usted donde lo haga (el nacional bolchevismo, América Latina “Hasta la Vitoria siempre”, don Pepe Stalin, Dossier DDR, Intifada Serbia, …¡hasta Turquía incluso!) encontrará mierda nazi mal disfrazada de bolchevismo.
El link, dentro del citado apartado “Euronacionalismo”, titulado OSRE, es más suave. Plantea de nuevo las cosas en términos de “comunitarismo”, expresión muy del gusto del inefable profesor Bueno. El juego de palabras esconde la perversidad de una píldora envenenada: comuni-smo y comuni-dad tienen la misma raíz, pero para un comunista poco formado la idea de comunidad es una entrada más suave hacia el pensamiento nazbol que nación (ya que el internacionalismo es clave fundamental para cualquier marxista), aunque esconda esencialmente lo mismo.
Detengámonos un instante antes de proseguir. Algún avezado lector habrá ya aproximado un interrogante y hasta una conclusión. ¿Por qué esta gentuza nazbol elige ciertos iconos de “las izquierdas”, ya que no todos podemos compartir a todos ellos? Me refiero a Stalin, a Fidel y a Chavez. Por ser vertientes nacionalistas dentro del socialismo parece la respuesta más evidente. Y por representar modelos “fuertes” (para ser políticamente correcto) dentro del socialismo, lo que les permite conectar con esos sectores más desorientados tras la debacle del “socialismo real” y más necesitados de “grandes” certezas para evitar el naufragio de las convicciones personales. Los usarán como punto de ataque emocional de su penetración ideológica en la izquierda. Pero entonces ¿por qué lo hace repetidamente con Che Guevara? Por su carácter antiimperialista, del que también se disfrazan para favorecer su papel de caballo de Troya dentro de los sectores menos formados de las diversas corrientes de la militancia comunista.
¿Pero sólo de los comunistas? Pues no. Aquí hay para TODOS. En la sección “Textos extraespañoles” tienen su avanzadilla de penetración en lo libertario: “Synthesis”, dedicada, desde lo cultural (aspecto éste muy querido por los libertarios), la píldora venenosa en versión nacional-anarquista.
No quisiera abandonar el análisis de “La bandera negra” y sus estrategias de avanzadilla y penetración en la izquierda comunista sin aludir a sus links hacia los blogs de pensadores de izquierda e intelectuales marxistas (James Petras, Michael Collon, Pascual Serrano). Estudian sus discursos como el entomólogo a los insectos. Su objetivo no es otro que articular cabezas de puente en la orilla enemiga, dominar el lenguaje, entrar en las áreas de crítica política y activismo desde la izquierda.
Si lo desean pueden quedarse un ratito contemplando otros links, como “Tabularium”, Nueva Derecha (¿a qué les suena?), de fuerte influencia comunitarista, fascista y liberal elitista, dónde escribe algún autor de “El Catoblepas” como José Alsina Calvés, muy citado en publicaciones nazis o filonazis. (5) O El “Centro de Estudios La Runa”, dado a lo esotérico, lo gnóstico, las tradiciones, el mito y una carcasa de pseudofilosofía como aparente disciplina que aúna todo ello; todo ello tan querido por nuestro bienamado profesor Bueno.
Mientras iré preparando más recorrido desde el mítico animal y el irritable profesor hasta otra vertiente del pensamiento reaccionario pródigamente amamantada a los pechos del señor Bueno.
¿Pero qué culpa tienen “El Catoblepas” y el venerable Bueno en que los nazbol los utilicen?
Y además la vía no es directa dirán algunos sino linkándose de unas a otras páginas, independientemente de la voluntad de esta revista. ¡Vayamos por partes, que dijo el caníbal!
Veamos en primer lugar, cuál es la forma de pensamiento del “nódulo materialista”, que se linka desde la parte superior derecha de “El Catoblepas” (la secta de los “nodulianos”), grupo de “arcanos” iniciados en el pensamiento del “gran trujamán” del saber de todo el Occidente y el Oriente, “las plataformas continentales” (como áreas geográficas de integración del socialismo) y la “séptima generación de izquierdas” (recuerda en lo delirante de su lenguaje a Abimael Guzmán, aunque éste era más modesto y se quedaba en la “cuarta espada del comunismo”).
Para saber de qué hablan estos “nodulianos”, nada mejor que leer sus foros:
- Pena de muerte: Uno de los nodulianos más importantes y miembro del consejo de redacción del “Catoblepas” desde su inicio, Felipe Giménez Pérez: “Lo más grande de la doctrina de Gustavo Bueno sobre ética, moral y política es la doctrina de la eutanasia procesal para asesinos, vulgo, pena de muerte o ejecución capital. Tal noble doctrina es fundamental estudiarla para saber cómo rescatar a nuestro país del lodo y del fango en el que está sumergido. Para evitar el envilecimiento moral de la sociedad española, tiene que habar algo llamado ejecución capital y que esté reservada para las personas de grado cero. Arriba España. Viva la pena de muerte” (forma habitual de despedir un comentario suyo en el foro). Sobre el mismo tema, el noduliano Germán Iglesias Hortal, que no es miembro del Consejo de Redacción, le rinde pleitesía, da la razón en su postura partidaria de la pena de muerte, y hace méritos “intelectuales” y argumentativos sobre el asunto, mencionando todos los pensadores que la han aprobado (http://nodulo.trujaman.org/viewtopic.php?t=1212)
- Fascismo: de nuevo el exaltado Felipe Giménez Pérez parece representar a la extrema derecha con mayor sinceridad que el resto: “Yo hace tiempo que he planteado que el fascismo sería hoy en el 2005 una ideología que defendería a muerte los intereses de las clases medias (más del 70% de la población) frente al lumpen, los inmigrantes y la plutocracia capitalista”:m nodulo.trujaman.org/viewtopic.php?t=641 Este hombre es una joya…como evidencia de la tesis que aquí estamos sosteniendo.
- Nacionalbolchevismo: José María Rodríguez Vega, quejándose del abuso que Santiago Armesilla, líder de Izquierda Hispánica, cuya publicación, “El revolucionario” se linka desde el centro del margen izquierdo de la revista “filosófica” (http://www.nodulo.org/ec/) hace del copia y pega de textos vinculados al foro de debate de ese día: “Actuando así este Foro se llena de "basura" y poca participación (hablan ellos, no tú). Cuando se quiere dar una noticia basta con poner el link o meter un extracto, un párrafo. Tal y como lo haces lo único que logramos es ser publicistas de esas gentuzas y basuras. Gracias. Por cierto: ¿tu bandera no es una bandera "nacionalbolchevique"? Y continúa más adelante: “Un nacionalbolchevique defiende su paneslavismo de la misma e igual manera a cómo tú defiendes -dices- tu panhispanismo o hispanismo a secas”: http://nodulo.trujaman.org/viewtopic.php?t=1227.
De este modo se establece la vinculación desde el foro de Javier Armesilla a su vez con los noduleros (también escribe en “El Catoblepas”), e Izquierda Hispánica como promotora vincular desde los links que cuelga de los nazbols.
Vayamos primero a “El revolucionario” (pinchen en la parte señalada de “El Catoblepas”) y de ahí luego a “Izquierda Hispánica”.
Tranquilos, no se me adelanten. Quedémonos un rato en “El revolucionario”, familiaricémonos con sus contenidos, apropiémonos visual y conceptualmente de la página. ¿Estéticamente no les da un tufillo rancio para lo que suelen ser las webs de la izquierda? Veamos contenidos. ¡Lecheeessss!, con perdón, si están (columna superior derecha) “Pueblo en Línea” (China), dependiente de “Diario del Pueblo”, periódico oficial del Partido Comunista Chino, “Gramma” (órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba) y “Tele Sur”, agencia de noticias cercana al movimiento bolivariano y al socialismo del Siglo XXI. Curiosamente están presentes dos de las “plataformas continentales” (Asía y América Latina) que Bueno considera claves para la viabilidad de la “séptima generación de la izquierda”. Para una mejor comprensión de las excéntricas teorías de las generaciones de izquierda consultar “El mito de la izquierda. Las izquierdas y la derecha” de Gustavo Bueno Martínez (padre) y en relación a la “séptima,” la “Tesis de Gijón” que básicamente viene a afirmar que “la séptima generación de la izquierda habrá de ser materialista y habrá de ser Iberoamericana, considerando a Iberoamérica de un modo similar al que lo hicieron las Cortes de Cádiz respecto de España: iberoamericanos son todos aquellos que hablan Español en los dos lados del Atlántico. En otras palabras: así como la izquierda socialdemócrata nació marxista y fue pensada, fundamentalmente, en Alemán (sin perjuicio de constatar que lo que hoy queda de esta generación se ha pasado al terreno ambiguo de la indefinición política), la séptima generación nacerá, más que marxista, materialista (quedando el marxismo compendiado y rectificado en la doctrina del materialismo filosófico); además, la séptima generación de la izquierda será pensada en Español” (6) De ahí lo de Izquierda Hispánica o la puesta al día de la tesis falangista que sería algo así como por el Imperio Hispano-Socialista hacia Dios (resucitando a José Antonio Primo de Rivera).
El carácter joseantoniano de las ideas que exhibe “Izquierda Hispánica”, su líder Armesilla y el ideólogo de todo este engendro, Gustavo Bueno Martínez, es tan obvio que una de las plataformas teóricas del “filósofo” riojano, “Proyecto de Filosofía en Español” (http://www.filosofia.org/) está enlazada en la web de “Plataforma 2003” (http://www.plataforma2003.org/), una de las decenas de opciones falangistas que pululan aún por ahí.
Resulta particularmente grave que una buena parte del seguimiento de “El Catoblepas” se dé en Latinoamérica (Méjico, Venezuela,…) y es que las izquierdas latinoamericanas y el socialismo del siglo XXI presenta contradicciones teórico políticas, consecuencia de la amalgama de diferentes sustratos “ideológicos”, entendidos en el sentido marxiano, no en el leninista, y derivados de las distintas tradiciones que lo cruzan (mariateguismo, guevarismo, castrismo, populismo, variante “izquierdista” del peronismo, indigenismo, nacionalismo bolivariano, morenismo,…). En esa melé hay tal permeabilidad para una nueva “incorporación teórica”, sobre todo si proviene de un mediático filósofo exPCE, sobre todo si en la revista continúa publicando otro miembro activo del PCE, José María Laso Prieto (y del patronato de la publicación), que nada debe de extrañarnos, incluso las alianzas ya configuradas con otras organizaciones.
De este modo puede entenderse el intercambio de documentación, colaboración ideológica y enlaces mutuos entre por ejemplo, el bolivariano molotovalaire.blogspot.com (que tiene en la cabecera de su web uno de los 2 logos de “Izquierda Hispánica) e Izquierda Hispánica.
Dentro de esta avanzadilla fascista sobre América Latina y su intento de penetrar en su izquierda en base a al simple “argumento” de autodenominarse “Izquierda”, mencionar el marxismo (vaciándolo de contenido), colocar fotografías de los iconos políticos de la izquierda (Marx, Lenin, Che) y atacar a la izquierda española en su conjunto, hay un núcleo teórico y directriz. Se trata dentro, de “Izquierda Hispánica” y su panfleto digital, “El Revolucionario”, del “Grupo Promacos”, en el que la mayoría de los “foreros” del nódulo materialista parecen tener puestas grandes esperanzas para la reconquista de América Latina. (http://nodulo.trujaman.org/viewtopic.php?p=12925).
Lo que es ideológicamente el “Grupo Promacos”, elemento clave de “Izquierda Hispánica” lo podemos comprobar viendo en qué tipo de publicaciones expresa sus opiniones: http://www.villenainteresa.com/2009/09/24/la-mentira-como-arma-politica-del-psoe/ Les sugiero darse una vuelta por ese engendro nazifascista llamado villenainteresa.com y comprobar el tipo de gentuza de la que se trata. Un par de ejemplos:
http://www.villenainteresa.com/2009/10/26/la-verdad-sobre-la-muerte-de-el-pollo-el-antifa-de-madrid/
http://www.villenainteresa.com/2009/07/04/con-un-par-en-italia-un-inmigrante-ilegal-sera-considerado-%e2%80%9cdelincuente%e2%80%9d/#more-581
Pero ¿qué otros son los enlaces de la web de “Izquierda Hispánica”. Comprobémoslo desde http://www.izquierdahispanica.org/modules.php?name=Web_Links&l_op=viewlink&cid=9&min=10&orderby=titleA&show=10
- “Brigadista” (http://brigadista.blogsome.com/) es una bitácora dedicada a distintas experiencias del movimiento foquista y guerrillero: EZLN, FARC, Revolución Mejicana, Movimiento 26 de Julio (de la revolución cubana). Hasta aquí vamos bien.
- “Bye Bye Spain” (http://nacionalismo.blogs.com/byebyespain/). Ultraderecha “constitucional” española antiindependentista y antinacionalista.
- “Capitán Tony” (http://www.galeon.com/capitantoni/), ultraderecha española marinera a lo “Churruca y Gravina” (¡Gibraltar español! Y dos huevos duros: Groucho Marx)
- “Club jacobino” (http://clubjacobino.blogspot.com/), por lo de centralista, “off course”, no por ser corriente de izquierda (la fuente principal de información de este blog es la “Libertad Digital” de Jiménez Losantos, tan vinculada en amistades a Gustavo Bueno y su revista- ¿Llegarán las conexiones más arriba?)
- “Sociedad Stalin” (http://www.stalinsociety.org.uk/), un lugar de “inventiva creativa” en torno a la apología del “Iron man” soviético y la “elaboración imaginativa” de toda la artillería que lanzar contra el capitalismo, reformismo, oportunismo y trotskismo -siempre por este orden- Por fin sabemos de dónde viene el raca-raca. Creada en 1991 pero parece que poco actualizada en “argumentos”.
- “Hoz y martillo” (http://www.fotolog.com/jresquinas). Página de un friki llena de publicidad de pago (¡muy bien camarada!) en la que ha realizado la unión de la derecha y de la izquierda pretendida por el engendro buenista (de Bueno) enlazando derechas e izquierdas. Vean si no sus links.
- “Comunismo a la venezolana” (http://comunismovenezolano.blogspot.com/) Blog irónico-satírico bolivariano que se burla de los discursos antichavistas sobre la crisis económica. No siempre se entiende el sentido de los textos pero bien.
- “El pueblo español” (http://popul.blogspot.com/) y “El rincón republicano” (http://pelayogarcia.blogspot.com/) blogs de republicanos de izquierda la cultura de izquierda PCEra.
- “El Nuevo Alcázar” (http://www.elnuevoalcazar.es/), disculpen, me acabo de caer del asiento.
- “Estrella de combate” (http://estrelladecombate.blogspot.com/): populismo en evolución hacia el mundo facha (UPyD)
- “Socialismo Internacional” (http://socialismointernacional.org/), independentistas puertorriqueños marxistas, de origen trotskista
- “Nazionalismo vasco” (http://nazionalismovasco.blogspot.com/), supuestamente escrito desde la izquierda “antifeudalista” (denominación buenista contra nacionalistas, independentistas, izquierda abertzale y los demonios familiares particulares del señor Bueno) marxista (ni de coña) pero que criminaliza al conjunto del nacionalismo al asociarlo globalmente a ETA. Emplea un lenguaje un tanto facha. Coherente con la aportación de Bueno a la unidad de España: “eutanasia procesal” para Ibarretxe. «¡El señor Ibarretxe -tronó Gustavo Bueno- es un sedicioso! ¡Por lo tanto, si en nuestro país hubiera pena de muerte y fuese un país con verdaderos principios democráticos tendríamos que hacerle un gran favor a este señor! ¿Qué favor? ¡Fusilarle!» (http://www.arbil.org/(79)buen.htm)
- “Soldado Iván Chonquin” (http://ivanchonquin.blogspot.com/), de un exCiutadans, mosqueado con su partido, que se ha ido escorando hacia UPyD, más cañí.
- “Corriente praxis” (http://www.corrientepraxis.org.ar/), nueva izquierda anticapitalista argentina, corriente trotskista.
- “La izquierda progresista” (http://kandisky.blogia.com/), de progresista nada y de izquierda menos, si tenemos en cuenta que tiene enlaces a UPyD, Ciutadans, los blogs de Rosa Díez y Arcadi Espada e “Izquierda Hispánica” y que tiene un artículo titulado “Arenys de Munt, pueblerinos, paletos y nacionalistas”. Todo el blog es una gran perla.
- “Re(d)forma en serio” (http://www.nodo50.org/reformaenserio/), espacio de debate intelectual e intercambio de documentación no autoritario (todo tipo de textos políticos), lo que Aris Accornero definía como reformismo honesto (en la órbita de la socialdemocracia, en sentido amplio)
- “Pluralia TV” (http://www.pluralia.tv/), red de comunicación alternativa, con enfoque antiglobalización.
- “Eurabia” (http://alianzacivilizaciones.blogspot.com/) No se engañen con la dirección del blog. Racista, xenófobo, islamófobo y da protagonismo a escritores sionistas y prosionistas. Una joyita.
¿Qué conclusiones sacar de todo esto?
Varias principales y otras secundarias, por derivar de las primeras, pero no en cuanto a su importancia:
- Que las teorías reaccionarias de Bueno y de otros miembros de “El Catoblepas”, el “nódulo”, ligado al mismo y una parte de los “nodulianos” han estructurado un proyecto político peligroso para la izquierda revolucionaria, dado su poder mediático, la indigencia teórico-ideológica de amplios sectores de dicha izquierda y el importante desconocimiento que aún se da entre determinados segmentos sociales y políticos (especialmente en América Latina, donde la involución ideológica de Gustavo Bueno Martínez es menos conocida) respecto al transfondo ideológico de lo que sus planteamientos y estrategia comportan
- Se trata del experimento político de infiltrar en la izquierda las ideas de la ultraderecha (a través de “Izquierda Hispánica y de su órgano de prensa “El Revolucionario”, inspirados en las teorías de Bueno Martínez).
- La relación del grupo teórico y del “brazo armado” del mismo (una parte de los “nodulianos”) con el proyecto nacionalbolchevique no está probada porque “3vía” no es una organización que deje tantas pistas como el engendro ultraderechista “Izquierda Hispánica” y el “Revolucionario” pero se detectan curiosas coincidencias que señalo a continuación:
v La aceptación por parte de la web de “3vía” de las tesis principales de Bueno sobre el socialismo como “género generador” o “plotiniano”, sobre “las 6 generaciones de las izquierdas definidas” (obviamente no de la 7º porque “será hispánica y nacional”, según Bueno y los nazis tienen un proyecto europeo fundamentalmente europeo), el propio reconocimiento de Bueno y de Sorel (muy querido por el primero) como autores de referencia (7) Es significativo ver cómo Urioste (http://urioste.eu/), que hace de puente entre el pensamiento fascista y el nazi (vean sus enlaces), hace “entrismo” en el entorno de la cultura anarcosindicalista (http://www.anarkismo.net/article/10444), también en el PCEro (http://www.profesionalespcm.org/_php/MuestraArticulo2.php?id=8741). De igual modo en “Rebelión” (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=63894) y en KAOSENLARED, donde se muestra muy activo (http://www.kaosenlared.net/noticia/tercermundializacion-primer-mundo), (http://www.kaosenlared.net/noticia/asociacion-victimas-trabajo), (http://www.kaosenlared.net/noticia/quien-presta-quien-cuento-para-ninos-sobre-banca). Este pintor, escritor aficionado, ensayista multifacético en disfrazar su discurso entre la izquierda de todo color (http://www.alasbarricadas.org/noticias/?q=node/8863) es especialmente activo en contaminar con sus ideas reaccionarias el pensamiento de la izquierda revolucionaria (http://www.aporrea.org/actualidad/a66038.html)
v Erráiz y Urioste, hombres claves de la neonazi y nazionalbolchevique “Red Tercera Vía” actúan como puentes entre su pensamiento nacional sindicalista revolucionario, lo nazbol y “El Catoblepas” o sus subproductos (Urioste lo hace con el “nódulo materialista” y ambos con “Proyecto de Filosofía en Español” (filosofia.org)
v El “entrismo” de “Izquierda Hispánica” en la web de “Unidad Cívica por la República” (http://pelayogarcia.blogspot.com/2007/04/manifiesto-unidad-cvica-por-la-repblica.html), que puede verse en los comentarios (también hay que incluir al clubjacobino.blogspot.com)
y en el enlace a “Guillotina” (el nombre da el pego) y el intento de los nazbol de 3vía (Red Tercera Vía) también en los comentarios.
v La penetración en webs de América Latina como “Atenco somos todos” (http://atenco.blogia.com/) de “El revolucionario” (vocero digital oficial de “Izquierda Hispánica”) y de la “Red 3ª vía” (es lo mismo que 3vía.eu)
v La “polémica” cuya música suena un tanto artificial, como las supuestas diatribas entre distintos grupos falangistas, entre falangistas y otros grupos fascistas (¿recuerdan los que ya peinan canas aquello de “Fuerza Nueva no es falange, es mierda a su alcance?”), o entre fascistas y neonazis o entre nazis sin maquillaje y nazbols, entre “Izquierda Hispánica” y 3vía (http://izquierdahispanica.wordpress.com/2008/02/04/los-neofascistas-de-la-tercera-via-contra-izquierda-hispanica/). Tiene un “je ne sais quoi”, un “déjà vu” demasiado aparatoso y escénico y parece más pensado para alejar las críticas hacia “Izquierda Hispánica”, desde la izquierda, como camuflaje fascista, que otra cosa.
v José Alsina Calvés de “El Catoblepas” parece ser una fuente documental de sectores nazis españoles. Ha colaborado con el Movimiento Social Revolucionario (MSR), nazis con proyección nazbol, a través del Círculo de Estudios de la Emboscadura (¿será de emboscados?) en las III Jornadas de la Disidencia
(http://jornadasdeladisidencia.wordpress.com/jornadas-de-la-disidencia-iii/)
- Sea por acción voluntaria del señor Bueno, y su evolución política e ideológica nos hace pensar que esta tesis no es descabellada, o por omisión del mismo (la edad produce un efecto devastador en muchas neuronas) y acción de su “rebaño” o de una parte de él, Gustavo Bueno, es responsable de las porquerías que su grupo “Izquierda Hispánica” intenta inocular a la izquierda, nos llame “definida”, indefinida o “extravagante” o “divagante”.
- Es cierto que una parte de la izquierda revolucionaria acusa aún el golpe de la debacle de la URSS, que su desorientación y perplejidad ideológica, que la heterogeneidad del conjunto, aún de la menos afectada por no reconocerse en el modelo, genera un problema de unidad de acción y demasiado caos en la mente de los militantes y simpatizantes poco formados, que la crisis capitalista sin movilización de los trabajadores, pone a prueba duramente nuestros referentes teóricos y nuestra práctica política y que ello afecta a una militancia a menudo necesitada de nuevas “inspiraciones” y certidumbres, pero no podemos permitir que este tipo de amenazas al socialismo y a la izquierda revolucionaria queden sin respuesta.
- Hay que desenmascarar plenamente la aberración que supone fascistizar y nacionalizar la idea de izquierda, cuando ésta es por su propia naturaleza internacional, y la intención de mezclar en un mismo campo a derechas reaccionarias con izquierdas revolucionarias, para tratar de integrar a ambas contra otra parte de la izquierda por liberal y claudicante que ésta sea. Si hay que atacar a la socialdemocracia habrá de ser desde la coherencia de no mezclarnos con "gente" como la de “Libertad Digital”, los “Jiménez Losantos”, los provida , los patriotas del PP, los “españolazos” de “Una, Grande y Libre” de la Fundación (DENAES) para la Defensa de la Nación Española, de la que Bueno es miembro de su patronato de honor. Los republicanos de izquierda creemos que la unidad del país sólo puede estar basada en la libre voluntad de sus miembros, no en la imposición. Para enfrentarnos al capitalismo no es el camino el nacionalblochevismo sino la solidaridad internacionalista y de clase, de trabajadores españoles e inmigrantes, sin falsas séptimas generaciones de izquierdas hispanistas que oculten el mito joseantoniano de la resurrección del Imperio español sino con la solidaridad con las luchas del socialismo del siglo XXI, con el antifascismo y el antinazismo como señas de identidad porque no son anticapitalistas sino basura de la guardia de corps del sistema.
- De lo contrario veremos cada vez más imágenes como éstas en las que, como en la clonación terapéutica, se aísla el núcleo con los cromosomas (nacionalismo del nazismo o fascismo, disolución de la lucha de clases en el interior de la nación o comunidad, antisemitismo, proyecto de dominación Imperial, eliminación violenta del enemigo) y se deshecha todo los demás (suavización de los elementos más visibles del nazismo y del fascismo) y, por otro lado, se obtiene un óvulo sin fecundar, se extrae su núcleo (teoría revolucionaria, internacionalismo, lucha de clases) y sus cromosomas, para así introducir en este el núcleo aislado anteriormente de la célula somática manteniéndose, eso sí, la apariencia exterior del óvulo fecundado (iconos simbólicos, referentes míticos de la izquierda, atrezzo parcial,…)
http://nacionalbolcheviques.blogspot.com/
http://usuarios.lycos.es/bolcheviques/COMUNICADOS/OX%CDMORON.htm
http://www.democracianacional.org/dn/
http://www.boliviaopina.com/showthread.php?t=4013&page=6
http://ecuador.indymedia.org/es/2005/11/11840.shtml
http://ecuador.indymedia.org/es/2005/11/11840.shtml
http://usuarios.lycos.es/bolcheviques/CARTELES/PROPAGANDA.htm
http://www.nazbol.org/ (fíjense en el símbolo superior de la izquierda, lo que importa)
http://www.youtube.com/user/xlaIIIrepublicaPCPE (fíjense en la sección actividad reciente, el primer amigo y pinchen sobre NazBol87. Luego miren en la columna a la derecha del vídeo sobre NazBol History y después de visto ese vídeo sobre Hail Stalin!
http://euskalherrianazbol.blogspot.com/
http://www.youtube.com/watch?v=21ddQjcVy24
http://www.youtube.com/watch?v=6McZuzjPIWg&feature=related
http://www.fgbueno.es/med/res011.htm
(1) “Educación para la Ciudadanía, una crítica desde la izquierda”. Gustavo Bueno. Reconstrucción de la conferencia pronunciada en Sevilla,
organizada por el periódico El Mundo (¿cómo no?, ya faltaban), el día 17 de febrero de 2009
(2) “Notas sobre la socialización y el socialismo”. Gustavo Bueno. “El Catoblepas”.
Nº 54. Agosto de 2006. Pág. 2
(3) http://www.nazbol.org/
(4) Enciclopedia Symploké, otro de los engendros de Bueno. http://symploke.trujaman.org/index.php?title=G%E9neros_porfirianos/g%E9neros_plotinianos
(5) “Esto es Madrid” (http://www.madridantiantifa.es/2009_06_01_archive.html), prólogo del Libro “Cuando vestíamos de negro” de Valentín de Armas. Ediciones Nueva República. “Alternativa Nacional. El blog de Alberto Ayala” (http://albertoayaladecantalicio.blogspot.com/2009_07_01_archive.html), mencionado como el autor de “Pedro Laín en la Universidad de Madrid (1951-1956”
(6) “Tesis de Gijón”. Hacia la séptima generación de la izquierda. Necesidades tácticas y necesidad histórica”. Ismael Carvallo Robledo. “El Catoblepas”. Nº 53. Julio de 2006. Pág.4
(7) http://3via.eu/2007/01/01/ nuestro-socialismo-nacional-y-revolucionario/
Salir de un modelo de desarrollo basado en las industrias extractivas y acelerar el proceso de integración
(disculpen, Eric Toussaint elige títulos largos y no me entraba el suyo) pero, como siempre, un mágnífico artículo, Eric.
Los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador no abandonaron el modelo productivista y extractivo,[2] aunque, regularmente, tienen cuidado en su discurso de distanciarse del mismo. Alberto Acosta lo explica muy bien en una entrevista reciente: «Los gobiernos de la llamada corriente progresista de América Latina no han discutido ni han puesto en cuestionamiento el modelo extractivista. Ecuador, Venezuela y Bolivia, para citar a los países que están de más avanzada en Suramérica, no han puesto todavía en tela de juicio la validez de un modelo extractivista, siguen creyendo que mediante la extracción de los recursos naturales vamos a encontrar el camino del desarrollo. Eso sabemos que será imposible. No sólo se trata de usar adecuadamente los recursos, sino de cambiar esa modalidad primario exportadora, que nos ha subordinado en el contexto internacional. […] Es que el IIRSA[3] responde a la lógica del modelo extractivista atado a las demandas de acumulación del capital transnacional. Estos canales interoceánicos no buscan la integración de los pueblos, sino la integración de nuestras economías al mercado mundial. En tanto que suministradores de recursos naturales como petróleo y minería, por ejemplo, también de productos agrícolas, el control de la biodiversidad y las fuentes de agua (son) para el capital transnacional. Y todo esto en el marco de la ampliación de mercados, de la conformación de espacios donde se puedan crear mayores consumidores y no la conformación de la ciudadanía regional y menos de la ciudadanía global. El IIRSA todavía está vigente porque los gobernantes de América Latina de la tendencia progresista como Chávez, Lula, Evo, Correa y Fernández, no están cuestionando el modelo extractivista ni la forma de inserción sumisa en el mercado mundial.»[4]
De hecho, en un gran número de países en desarrollo se asiste a una reafirmación del modelo «desarrollista extractivo productivista». Este fenómeno se debe a la coyuntura internacional excepcionalmente favorable entre los años 2004 y 2008, que se prolongó en el 2009 a pesar de la caída vertical del precio del crudo en el segundo semestre del 2008.
Esto hace recordar el precedente de los años 70 y su brusco final a comienzos de los años 80, cuando se hundieron los precios de las materias primas. Fue entonces cuando explotó el coste de la refinanciación de las deudas contraídas, especialmente para sostener las enormes inversiones en las industrias extractivas, provocando la crisis de la deuda del Tercer Mundo y su secuela de nefastos planes de ajuste estructural.
No es razonable que un gobierno de izquierda se alimente de las falsas esperanzas de unas repercusiones positivas y duraderas de un boom de los bienes primarios. Sobre todo cuando actualmente se tiene en cuenta mucho más que en los años 70 los efectos extremadamente negativos de la sobreexplotación de los recursos no renovables sobre los ecosistemas, y sobre el modo y la calidad de vida de la población (en especial, los pueblos originarios) e incluso, para los que estos argumentos dejan fríos, sobre el equilibrio presupuestario del Estado. En efecto, un período de altos precios en las materias primas genera una gran dependencia en relación con los ingresos que origina su explotación. Con mucha frecuencia, los poderes públicos se endeudan masivamente para invertir en actividades extractivas o para sostener un tren de vida ligado a la euforia de elevados ingresos provenientes de la exportación de bienes primarios. Cuando el precio de éstos baja, el peso del reembolso de la deuda obliga a los gobiernos a comprimir los gastos, con dramáticas consecuencias para los presupuestos sociales.
Por lo tanto, en lugar de recaer en el mito «desarrollista extractivo-productivista», es mejor tener un programa a largo plazo cuyo objetivo sea disminuir la dependencia de las exportaciones y mejor aún, repartir la producción de la riqueza nacional en un círculo virtuoso basado en la satisfacción y la promoción de la demanda interior, lo que implica dar prioridad y garantizar los derechos económicos, sociales y culturales de toda la población (en detrimento del frenético consumo de lujo de las clases sociales más ricas).
Lo importante es priorizar la integración regional entre los países cuyos gobiernos comparten una misma visión de los cambios estructurales necesarios (en el ámbito de la propiedad, de los derechos sociales, de los derechos de las mujeres, de los derechos de los pueblos originarios, de los derechos culturales, civiles y políticos...), rechazando la lógica capitalista y productivista.
En la parte positiva vemos que Venezuela, Bolivia y Ecuador tienen, junto a Cuba, un papel de aguijón en el ámbito del conjunto de Latinoamérica para favorecer, en diferentes niveles, una mejor integración: ALBA, UNASUR, Banco del Sur, la puesta en marcha de una nueva unidad de cuenta monetaria, el SUCRE, con el fin de reducir la preponderancia del dólar en los intercambios entre los países de la región.[5] Sin embargo, a pesar de los esfuerzos positivos de los tres países, se está perdiendo un tiempo precioso y el significado dado al proyecto del Banco del Sur no marca ninguna profunda ruptura con las instituciones multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, y el FMI. Y es otra ocasión que puede perderse.
Retraso en el lanzamiento del Banco del Sur
En el momento en que se escriben estas líneas, ya han pasado 22 meses desde la firma en Buenos Aires, el 9 de diciembre de 2007, del acta fundacional del Banco del Sur por los jefes de Estado de Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela. Algunas divergencias entre los gobiernos retardaron el comienzo de las actividades de la nueva institución, que se cree que reforzará la integración latinoamericana. Al ritmo en que van las cosas, y a pesar de las declaraciones de buenas intenciones y la firma a finales de septiembre del 2009 del acta constitutiva por los 7 presidentes respectivos, el Banco del Sur no entrará en actividad antes del 2012 ya que se debe esperar a que los parlamentos de los países miembros ratifiquen el acta constitutiva que lo pondrá en marcha. Los acuerdos firmados en el acta fundacional designan a Caracas como la sede principal del Banco. Los países se pusieron de acuerdo sobre el principio de «un país = un voto» (mientras que en el Banco Mundial y en el FMI, los derechos de voto están ligados al poder económico y a la influencia política), y sobre el monto del capital inicial (7.000 millones de dólares[6], que podrían llegar a 20.000 millones si otros países se adhieren a la nueva institución).
Dicho esto, se debe señalar que se concretó una evolución negativa durante los largos meses de negociaciones que siguieron a la firma de la creación del Banco: Brasil consiguió edulcorar el principio de un país un voto, al limitar su aplicación sólo a algunas decisiones. En realidad, Brasil no tiene una verdadera necesidad de un nuevo banco multilateral para América Latina, puesto que dispone de un banco público de desarrollo muy importante el BNDES, que controla totalmente y que tiene una cartera de préstamos muy superior a la del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo y del futuro Banco del Sur. Este gran banco financia una gran cantidad de proyectos en toda Latinoamérica y en otros lados, con la condición de que los países receptores compren «brasileño». Esto ha permitido a las empresas brasileñas exportar sus mercaderías y sus servicios o realizar grandes trabajos de infraestructuras. En consecuencia, el gobierno brasileño se adhirió con desgana a este proyecto de Banco del Sur, y tanto más que esta nueva institución fue iniciada por Hugo Chávez, con una línea política más radical que Lula, en particular, con respecto a Washington y Bruselas.
Más allá de los términos en los que se expresan las divergencias entre los negociadores, existen dos opciones a escoger.[7] O bien, se pone en marcha un banco que sostenga un proyecto neodesarrollista extractivo-productivista, que es el que desean las grandes empresas privadas o mixtas, principalmente brasileñas y argentinas, y que es apoyado por Brasilia y Buenos Aires, sobre el modelo de la Unión Europea donde dominan los intereses del gran capital. O bien, Latinoamérica se dota de un instrumento de financiación de políticas económicas, sociales y culturales que se aleje de la lógica del beneficio y que dé prioridad a la integración al aplicar los pactos que garantizan los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. En concreto, el Banco del Sur debería financiar una política latinoamericana de soberanía alimentaria y de reforma agraria. En el ámbito de la sanidad, sería necesario dotar a la región de una industria farmacéutica pública para la producción de medicamentos genéricos de alta calidad. Sería necesario revitalizar y conectar las redes ferroviarias. También, estos países deberían dotarse de una política común en diferentes sectores como la investigación y desarrollo, la educación, el ambiente. Priorizar el retorno del control público sobre los recursos naturales. Financiar la reducción de las asimetrías existentes entre, por un lado, países como Bolivia, Paraguay y Ecuador, con ingresos netamente inferiores, con países como Brasil, Argentina o Venezuela. En resumen, una política cuyo objetivo sea nivelar por arriba los derechos sociales.
La negociación sobre el Banco del Sur no debe, por lo tanto, quedar estancada en el nivel gubernamental. Por otra parte, en cuatro veces por lo menos, los movimientos sociales de los países miembros dirigieron cartas a los jefes de Estado correspondientes, con toda una serie de propuestas.[8] Por ejemplo, los movimientos sociales firmantes de la carta se oponen a que los funcionarios de la nueva institución gocen de los privilegios y la impunidad de la que gozan los funcionarios del FMI, del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo y de otras instituciones internacionales (pero el último proyecto de constitución adoptado por los ministros en junio de 2009, prevé la inmunidad de los funcionarios. Véase más adelante). Los movimientos sociales quieren garantías de transparencia y control.
El último acuerdo ministerial respecto al Banco del Sur
De acuerdo con las informaciones más recientes que hemos podido obtener,[9] los gobiernos de los siete países comprometidos en la creación del Banco del Sur se pusieron de acuerdo sobre los puntos siguientes:
- El banco podrá financiar empresas privadas o empresas públicas, mixtas, cooperativas, etc., para proyectos de desarrollo en los sectores económicos y sociales clave, fundamentalmente con el fin de mejorar la infraestructura regional y de reducir las asimetrías regionales. El acuerdo habla de soberanía en materia alimentaria y energética, sobre los recursos naturales, el saber y la salud (los proyectos financiados deben realizarse en estos sectores) lo que es muy positivo. Por el contrario, el acuerdo habla de mejorar la competitividad, que permanece dentro de un modelo influenciado por la continuidad socioliberal.
- El país beneficiado por un proyecto financiado por el Banco debe dar su conformidad sobre la elegibilidad de los proyectos.
- El Banco puede emitir bonos y financiarse por cualquier medio.
- Podrán ser accionistas los países de la UNASUR (accionistas de clase A), de otros países (clase B), de los Bancos Centrales, de entidades financieras públicas o mixtas (con un mínimo del 50 % de propiedad estatal) y por los organismos multilaterales de crédito (clase C).
- Si los países aumentan su participación, ello no afectará los derechos de voto ya convenidos en el acuerdo.
- Los diferentes Órganos de dirección del Banco Mundial son los siguientes:
• El Consejo de Ministros: Responsable de las políticas generales a medio y largo término. Se reúne anualmente y entre otras funciones tiene la de nombrar los miembros del Directorio y del Consejo de Administración, y la de admitir los nuevos accionistas. Está compuesto por los ministros de los países miembros. Las decisiones son tomadas por una mayoría de ¾, según la regla de «un país=un voto».
• El Consejo de Administración: Se reúne trimestralmente y garantiza el seguimiento de la gestión económica, financiera y de crédito. Los administradores (dos por cada país miembro) serán nombrados por 3 años. Se aplica también la regla de «un país=un voto». Para que las decisiones sean válidas, es necesario un quórum de ¾ de los miembros, y deben ser aprobadas por mayoría absoluta de los miembros presentes.
• El Directorio Ejecutivo: Se reúne todas las semanas y está constituido por un director por cada uno de los países de UNASUR, miembros del Banco (accionistas de clase A), un director para el conjunto de accionistas de clase B y uno para el conjunto de accionistas de clase C. Los que tienen más peso son los accionistas de clase A. Los directores son nombrados por tres años.
• El Comité Ejecutivo, integrado por el presidente del Directorio y tres directores.
• El Consejo de Auditoría.
- Brasil, Venezuela y Argentina ( los tres «grandes» entre los siete) podrán pedir préstamos de hasta 4 veces el capital aportado, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay (los cuatro pequeños entre los siete) hasta ocho veces. Para el resto de los países de UNASUR, el monto será determinado más adelante.
- En caso de litigio, la jurisdicción competente será la jurisdicción de un país miembro, u otra jurisdicción, conforme a la dirección del Directorio Ejecutivo.
- El personal del Banco goza de inmunidad y de exenciones fiscales (como los del Banco Mundial, FMI BID, etc.)
El Banco del Sur es una reacción a la hegemonía de los países del Norte. Su creación fue posible y necesaria gracias a la conjunción de muchos factores:
1.- El Banco Mundial y el FMI están en crisis en diferentes niveles, y es el resultado de las consecuencias catastróficas para los pueblos del Consenso de Washington. Brasil y Argentina reembolsaron en forma anticipada al FMI, Venezuela hizo lo mismo con el Banco Mundial. Ecuador expulsó en abril de 2007 al representante permanente del Banco Mundial en Quito y creó una comisión de auditoría de todas las deudas públicas, comprendidas las multilaterales. Bolivia se retiró en mayo de 2007 del CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias sobre Inversiones), una especie de tribunal de justicia del Banco Mundial. Ecuador también anunció en julio de 2009 su salida del CIADI.
2. Los países adheridos al Banco del Sur poseen unas reservas de cambio de más de 300.000 millones de dólares. Pueden poner parte de esa suma en común en lugar de continuar prestando al gobierno de Estados Unidos mediante la compra de los bonos del Tesoro estadounidense, que se remuneran con un interés muy bajo.
3. Los gobiernos de estos siete países son de izquierda o centro izquierda.
El Banco del Sur debería constituir una auténtica alternativa al Banco Mundial. Los países que se adhieran deberían retirarse de él. Por otra parte, debería crearse un Fondo Monetario del Sur (éste también como alternativa al FMI) y, si fuera posible, caminar hacia una moneda única del Sur. Otras regiones del Sur podrían dotarse de un instrumento comparable, y los diferentes Bancos del Sur podrían desarrollar una colaboración Sur-Sur.
Es evidente que las instituciones de Bretton Woods están muy inquietas con esta situación y desearían ser invitadas a participar del Banco del Sur, o conseguir, por lo menos, un estatuto de observador.
El Banco del Sur suscita muchas esperanzas, ya que los ciudadanos latinoamericanos quieren que los gobiernos que eligieron aprovechen la oportunidad histórica favorable para poner en práctica una política de integración alternativa al modelo neoliberal. Recordemos que en la Declaración Ministerial de Quito del 3 de mayo de 2007 se indica que: «Los pueblos dieron a sus Gobiernos los mandatos de dotar a la región de nuevos instrumentos de integración para el desarrollo, que deben basarse en esquemas democráticos, transparentes, participativos y responsables ante sus mandantes».
Además, algunos de los siete gobiernos tienen la voluntad de crear un fondo monetario de estabilización.[10] Ya existe un Fondo Latinoamericano de Reserva (FLAR), del que forman parte cinco países andinos (Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela) y un país de América Central, Costa rica. Este fondo podría transformarse y, si esto se viera imposible, tendría que crearse un nuevo fondo. Su finalidad sería hacer frente a los ataques especulativos y a otros choques externos poniendo en común una parte de las reservas de cambio de los países miembro.
La lentitud en el lanzamiento del Banco del Sur está provocando algunas veleidades en los gobiernos venezolano, brasileño y ecuatoriano de dejar de lado a Brasil. Se han hecho declaraciones en ese sentido en la primera quincena de septiembre de 2009. El diario financiero ecuatoriano El Comercio titulaba el 15 de septiembre de 2009: «Gobierno: el Banco del Sur funcionará con o sin Brasil»[11] La agencia oficial venezolana, ABN, retomaba el 17 de septiembre de 2009 las palabras siguientes de Hugo Chávez: «El Banco del Sur puede comenzar sus actividades con dos o tres países»,[12] en clara alusión a la posibilidad de comenzar las actividades del Banco con Venezuela, Bolivia y Ecuador, sin esperar a Brasil. Dicho esto, parece poco probable que Rafael Correa, Hugo Chávez y Evo Morales avancen en ese sentido. Se trata más bien de ejercer presión sobre Brasil con el fin de que se defina con respecto al Banco del Sur. El futuro dirá si el acta constitutiva firmada por los siete presidentes a fines de septiembre del 2009 en Isla Margarita (Venezuela) será más efectiva que el acta fundacional firmada en diciembre de 2007.
Es evidente que el lanzamiento del Banco del Sur está muy retrasado. Las discusiones no tocaron los problemas de fondo. Se debe salir de la confusión y dar un contenido claramente progresista a esta nueva institución. Lo más importante, en el comienzo, es tener criterios políticos coherentes respecto a un proyecto de integración favorable a los pueblos.
Por una integración regional en ruptura parcial con el mercado mundial capitalista
En este comienzo del siglo, el proyecto bolivariano[13] de integración de los pueblos de la región ha tenido un nuevo impulso. Si se quiere llevar más lejos este nuevo ciclo ascendente es necesario aprender las lecciones del pasado. Lo que le faltó, en particular, a Latinoamérica durante las décadas de 1940 a 1970 fue un auténtico proyecto de integración de las economías y de los pueblos, combinado con una verdadera redistribución de la riqueza en favor de las clases trabajadoras.[14] Ahora bien, es vital tener conciencia de que hoy en Latinoamérica existe una disputa entre dos proyectos de integración, que tienen un contenido de clase antagónico y que reflejan perfectamente las opciones a las que se debe enfrentar el Banco del Sur
Como ya se ha mencionado, las clases capitalistas brasileña y argentina (las dos principales economías de América del Sur) son partidarias de una integración que favorezca su dominación económica sobre el resto de la región. Los intereses de las empresas brasileñas, sobre todo, así como de las argentinas, son muy importantes: petróleo y gas, grandes obras de infraestructuras, minería, metalurgia, agronegocios, industrias alimentarias, etc. Para ellas, la construcción europea, que terminó en un mercado único dominado por el gran capital, es el modelo a seguir. Las clases capitalistas brasileña y argentina quieren que los trabajadores de los diferentes países de la región compitan entre sí, para conseguir el máximo beneficio y ser competitivas en el mercado mundial. Desde el punto de vista de la izquierda, sería un trágico error apoyar una integración latinoamericana según el modelo europeo dominado por el gran capital, con la ilusoria esperanza de darle más tarde un contenido socialmente emancipador. Tal apoyo implica ponerse al servicio de los intereses capitalistas. No hay que entrar en su juego, intentando ser el más astuto mientras se deja que éstos dicten las reglas.
La segunda opción, que se inscribe en el pensamiento bolivariano, quiere dar un contenido de justicia social a la integración continental. Esto implica la recuperación del control público sobre los recursos naturales de la región y sobre los grandes medios de producción, de crédito y de comercialización. Se debe nivelar por arriba las conquistas sociales de los trabajadores y de los pequeños productores, reduciendo al mismo tiempo las asimetrías entre las economías de la región. Hay que mejorar sustancialmente las vías de comunicación entre los países de la región, respetando rigurosamente el ambiente (por ejemplo, desarrollando el ferrocarril y otros medios de transporte colectivos antes que las autopistas). Es necesario dotar, mediante un vasto plan público, al conjunto de la población de viviendas de calidad gracias a la renovación de los barrios existentes y a la construcción de otros nuevos. Hay que apoyar a los pequeños productores privados en numerosas actividades: agricultura, artesanado, comercio, servicios. El proceso de emancipación social que persigue el proyecto bolivariano del siglo xxi pretende liberar la sociedad de la dominación capitalista, apoyando las formas de propiedad que tienen una función social positiva. Como se ha señalado en el punto 4 de la parte I, se trata de poner fin a la propiedad capitalista de los grandes medios de producción, de servicio, de comercio y de comunicación, transfiriéndolos hacia el sector público y desarrollando o reforzando otras formas de propiedad con función social: la pequeña propiedad privada (especialmente en agricultura, pequeña industria, comercio y servicios), la propiedad cooperativa, la propiedad colectiva y las formas de propiedad tradicional de los pueblos originarios (que tienen generalmente un alto grado de propiedad colectiva). Es una condición sine qua non del socialismo del siglo xxi. Por supuesto, los ritmos de avance pueden diferir en función de la relación de fuerzas y de madurez, tanto de las condiciones objetivas como de las subjetivas.
Entre las prioridades figuran las auditorías y el control estricto de los bancos privados, con el objetivo de evitar que el Estado se vea constreñido a nacionalizar las pérdidas de las instituciones bancarias, como ha pasado tantas veces (Chile bajo Pinochet, México en 1995, Ecuador en 1999-2000, etc.) Es necesario nacionalizar los bancos sin indemnizaciones y ejercer un derecho de reparación sobre el patrimonio de sus propietarios.
Por otra parte, se debe romper con el modelo productivista y extractivista y reemplazarlo por una dinámica ecosocialista.
Es fundamental:
- Apoyar los colectivos de trabajadores que quieran ejercer un control obrero sobre la gestión de las empresas capitalistas.
- Poner en marcha mecanismos para evitar dos grandes escollos: 1) La monopolización de las decisiones por la burocracia del Estado. 2) La emergencia de una nueva burguesía desde el seno del nuevo régimen.[15] El mecanismo indispensable, y ciertamente el más eficaz, es la aplicación, allí también, de una política de control obrero y de control ciudadano sobre la contabilidad y la gestión de las empresas y de las instituciones públicas. Es necesario también, por supuesto, mejorar la formación de gestores de las empresas públicas.
- Establecer una relación interactiva entre los gobiernos de izquierda y el pueblo, que debe reforzar su nivel de autogestión y construir desde abajo las estructuras de poder popular.
- El respeto y la promoción de las culturas y de los derechos de los pueblos originarios debe constituir una prioridad. La realización efectiva de la igualdad hombre/mujer debe ser otra.
No se construirá el socialismo del siglo xxi en un solo país. La integración latinoamericana implica dotarse de una arquitectura financiera, jurídica y política común.
Numerosos litigios surgieron en estos últimos años entre los Estados de la región y las multinacionales, ya sean del Norte o del Sur. En lugar de remitirse al CIADI, dominado por un puñado de países industrializados, los países de la región deberían crear un organismo regional de resolución de litigios en materia de inversiones. En materia jurídica, los Estados latinoamericanos deberían aplicar la doctrina Calvo[16], y rechazar la renuncia a su propia jurisdicción en caso de litigio con otros Estados o con empresas privadas. ¿Cómo puede ser que todavía se firmen contratos de préstamos o contratos comerciales que prevén que, en caso de litigio, sólo sean competentes las jurisdicciones de Estados Unidos, Gran Bretaña u otros países del Norte?
Dimensión política de la integración
Está claro que es necesaria una dimensión política a la integración y por lo tanto la instauración de un Parlamento latinoamericano elegido por sufragio universal en cada uno de los países miembro, y provisto de verdaderos poderes legislativos. En el marco de la construcción política, se debe evitar la reproducción del mal ejemplo europeo donde la Comisión Europea (es decir, el gobierno europeo) dispone de poderes exagerados en relación al Parlamento. Es necesario caminar hacia un proceso constituyente democrático, con el fin de adoptar una Constitución política común. En eso también, hay que evitar la reproducción del proceso antidemocrático utilizado por la Comisión Europea para intentar imponer un tratado constitucional sin la participación activa de los ciudadanos y sin siquiera someter el proyecto a un referéndum en cada país miembro. Por el contrario, es necesario seguir el ejemplo de Venezuela (1999), Bolivia (2007) y Ecuador (2007-2008). Los avances democráticos importantes que fueron conquistados durante estos tres procesos deberían ser integrados en un proceso constituyente bolivariano. Si se tiene que comenzar por Venezuela, Ecuador y Bolivia.¿No se estaría reviviendo el Parlamento Andino? O darle la prioridad al ALBA, que corresponde a un conjunto de países más grande —tres países andinos y varios de América Central y Caribe—.
También se necesita reforzar las competencias de la Corte Interamericana de Justicia, especialmente en materia de garantía del respeto a los derechos humanos que son indivisibles.
Hasta ahora coexisten diversos procesos de integración: Comunidad Andina de Naciones, MERCOSUR, UNASUR, CARICOM, ALBA... Es importante evitar la dispersión y adoptar un proceso integrador con una definición política y social basada en la justicia social. El proceso bolivariano debería reunir los países de América Latina (América del Sur, América Central y Caribe) que se adhirieran a esta orientación. Es mejor comenzar una construcción común con un núcleo restringido pero coherente que con un conjunto heterogéneo de Estados cuyos gobiernos aplican políticas sociales y políticas económicas contradictorias, incluso antagónicas.
La integración bolivariana debe ir acompañada de una desconexión parcial del mercado capitalista mundial
Las fronteras que separan los Estados que participan en este proyecto se deberían ir suprimiendo, al mismo tiempo que se reducen las asimetrías entre los países miembro, gracias a un mecanismo de transferencia de riquezas de los Estados más «ricos» a los Estados más «pobres». Eso permitiría ampliar considerablemente el mercado interior y favorecer el desarrollo de los productores locales bajo diferentes formas de propiedad. Se reforzaría el proceso de desarrollo (no sólo el de industrialización) por sustitución de importaciones. Por supuesto, esto implica, por ejemplo, desarrollar una política de soberanía alimentaria. Al mismo tiempo, los países miembros que constituyen el conjunto bolivariano deberán desconectarse parcialmente del mercado capitalista mundial. Y ello conlleva la abrogación de los tratados bilaterales en materia de inversiones y de comercio. También deberían retirarse de instituciones como el Banco Mundial, el FMI, y la OMC, promoviendo simultáneamente la creación de nuevas instancias mundiales democráticas y respetuosas de los derechos humanos indivisibles.
Como se indicó más arriba, los Estados miembros del nuevo conjunto bolivariano deben dotarse de nuevas instituciones regionales (como el Banco del Sur) que desarrollen las relaciones de colaboración con otras instituciones similares que reúnen a Estados en otras regiones del mundo.
También se debería declarar en el ámbito de la nueva entidad constituida que en el territorio común no puede haber ninguna base extranjera, tal como ya lo prevén las nuevas Constituciones boliviana y ecuatoriana.
Los Estados miembros del nuevo conjunto bolivariano actuarán junto al máximo posible de terceros Estados en la consecución de una reforma radical del sistema de Naciones Unidas, con el fin de que se ponga finalmente en práctica la Carta de la onU y los numerosos instrumentos internacionales favorables a la aplicación de los derechos humanos, como el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966, la Carta de los Derechos y Deberes de los Estados de 1974, la Declaración sobre el derecho al Desarrollo de 1986, la Resolución sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de 2007. Así mismo, colaborarán en la acción del Tribunal Penal Internacional y en el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya. También favorecerán el entendimiento entre los Estados y los pueblos para poder actuar en la máxima reducción del cambio climático, ya que éste representa un terrible peligro para la humanidad.
La tarea es ardua, pero las perspectivas están trazadas —y son particularmente esperanzadoras— hacia un mundo basado en el respeto absoluto de lo humano y de la Tierra. Y se debe hacer sin pérdida de tiempo.
Traducido por Griselda Pinero y Raúl Quiroz
1] Eric Toussaint, Doctor en Ciencias Políticas (Universidad de Liège –Bélgica- y Universidad Paris VIII –Francia-), presidente del Comité para la Abolición de la Deuda del Tercer Mundo - Bélgica (CADTM, www.cadtm.org), miembro del Consejo Internacional del Foro Social Mundial, miembro de la CAIC-Ecuador en 2007-2008 (Comisión de Auditoria Integral del Crédito publico). Es autor de Banco del Sur y Nueva Crisis internacional (editorial Viejo Topo, Barcelona, Enero 2008; editorial Abya-Yala, Quito, Junio 2008;Observatorio DESC, La Paz, Octubre 2008), Banco mundial, el golpe de estado permanente (El Viejo Topo, Barcelona, Enero 2007; Editorial Abya-Yala, Quito, Julio 2007; CIM, Caracas, Agosto 2007; Observatorio DESC, La Paz, Noviembre 2007).
[2] Se refiere en este caso a un modelo de desarrollo basado en las industrias extractivas.
[3] Lanzada con ocasión de la primera cumbre de presidentes sudamericanos, en el año 2000, la Iniciativa de integración de la infraestructura regional de América del Sur (IIRSA) es un vasto programa de construcción o de modernización de infraestructuras, tales como carreteras, puentes, vías fluviales, aeropuertos, gasoductos, oleoductos, líneas de alta tensión. Su financiación está asegurada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación andina de desarrollo (CAF), el Fondo financiero de la cuenca del Plata (FONPLATA) y el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil. Su objetivo es, en particular, asegurar la comunicación entre las zonas andinas y tropicales. Brasil, como primera potencia regional, desempeña en esto un papel preponderante.
[4] «Los Gobiernos Progresistas en Sudamérica, no han puesto en tela de juicio la validez del modelo extractivista» / Entrevista a Alberto Acosta de FLACSO por Yásser Gómez / Revista Mariátegui, 06/09/2009, http://mariategui.blogspot.com/2009/09/los-gobiernos-progresistas-en.html
[5] La decisión de principio de crear una nueva moneda, el «Sucre» —acrónimo de Sistema Unificado de Compensación Regional— fue ratificada el 16 de abril de 2009, en Cumaná, Venezuela, por los principales dirigentes del ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas. Este bloque fue creado en 2004 por el venezolano Hugo Chávez y el cubano Fidel Castro, para contrarrestar un proyecto, actualmente en punto muerto, de una zona de libre cambio para toda América, el ALCA, promovida por Estados Unidos. Otros cinco países se unieron a este bloque económico: Bolivia, Nicaragua, Honduras, Dominica y recientemente San Vicente y las Granadinas. El Sucre servirá esencialmente de unidad de cuenta para pagar los intercambios comerciales entre los países que lo hayan suscrito. Podría prefigurar una verdadera moneda común.
[6] Se trata de un monto muy pequeño si se compara con las reservas de cambio disponibles que se destinará a las necesidades de los Estados para financiar el desarrollo y también a otros bancos (el BNDES solo dispone de un capital mayor).
[7]Para una presentación de las etapas de la construcción del Banco del Sur y de los debates sobre esta cuestión, véase Eric Toussaint, El Banco del Sur y la nueva crisis internacional, El Viejo Topo, 2008. Capítulo 1 al 4.
[8] La primera carta data de junio de 2007, http://www.cadtm.org/Carta-abierta-a-los-Senores , hay otra de octubre de 2007: http://www.cadtm.org/Movimientos-y-organizaciones; la segunda es de diciembre de 2007: http://www.cadtm.org/Segunda-carta-abierta-a-los ; la tercera es de octubre de 2008 y la cuarta carta es de agosto de 2009, www.cadtm.org/Declaración-de-Quito-sobre-el
[9]El resumen de los puntos de acuerdo es relativo a un documento interministerial no público que data del 19 de junio de 2009, y que parece haber sido confirmado durante la reunión presidencial llevada a cabo en Isla Margarita (Venezuela), el 27 de septiembre de 2009
[10]La adhesión de Venezuela a esta propuesta no está asegurada ya que, en un principio, Hugo Chávez desearía que el Banco del Sur reuniera la función de banco de desarrollo y de fondo monetario de estabilización.
[11]«Banco del Sur con o sin Brasil: Gobierno»,http://ww1.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=304404&id_seccion=6
[12]«El Banco del Sur puede activarse con dos o tres países» «El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, insistió en la activación del Banco del Sur: si no pueden todos los países comencemos dos o tres países»Véase: www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=198668&lee=4
[13] Simón Bolívar (1783-1830), considerado como un verdadero héroe de la independencia latinoamericana y cuyo nombre encontramos por todo el continente, fue uno de los primeros en intentar unificar los países liberados, para formar una única y sola nación.
[14]A partir de 1959, la revolución cubana intentó dar un contenido socialista al proyecto bolivariano de integración latinoamericana. La brutal intervención de Estados Unidos, respaldada por las clases dominantes y las fuerzas armadas locales, puso fin al ciclo ascendente de emancipación social de este período en escala continental (bloqueo de Cuba a partir de 1962, junta militar a partir de 1964 en Brasil, intervención estadounidense en santo Domingo en 1965, dictadura de Banzer en Bolivia en 1971, golpe de Estado de Pinochet en Chile en 1973, instalación de dictaduras en Uruguay y Argentina).
[15]Véanse las recomendaciones expresadas anteriormente en «Algunas pistas para avanzar hacia una transición al socialismo del siglo xxi en Venezuela».
[16]Esta doctrina de derecho internacional, establecida en 1863 por el jurista y diplomático argentino Carlos Calvo, prevé que las personas físicas o morales extranjeras deben someterse a la jurisdicción de los tribunales locales, con el objetivo de impedir el recurso a las presiones diplomáticas de sus Estados o de sus gobiernos. Esta doctrina se materializó en el derecho positivo, por ejemplo en la resolución 1803, del año 1962, de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre los recursos naturales (soberanía permanente sobre los recursos naturales) o incluso en la Carta de los Derechos y deberes Económicos de los Estados, de 1974. Según esta doctrina, todos los bienes, corporales e incorporales, materiales e inmateriales, están sometidos a la ley del Estado soberano y en caso de diferendos, son los tribunales nacionales los que tienen la competencia.
Declaración de Izquierda Anticapitalista
Caracterización de las cajas de ahorros
El sistema financiero español tiene con las cajas de ahorros una peculiaridad. Entre las 46 entidades que hay en España ocupan la mitad del negocio bancario. Y estas entidades cuentan con rasgos diferenciales a los bancos porque ni tienen accionistas, no reparten dividendos. Son desde el plano jurídico entidades sin ánimo de lucro y en su gobierno participan diferentes representantes de poderes públicos regionales –ayuntamientos, diputaciones provinciales, gobiernos autonómicos), de agentes sociales y de los propios impositores (los depositantes que cuentan con derechos políticos en su gobierno). Desde estos puntos de vista no son estrictamente banca privada, aunque, tanto por su modelo de gestión, como por su titularidad jurídica, tampoco lo es pública, y comúnmente se les refiere como banca semipública.
Las cajas de ahorros en las últimas décadas han fortalecido su presencia en el sistema financiero español hasta el punto de superar a la banca privada, con unas cuotas de mercado más amplias y ratios de solvencia en algunas de ellas tan sólidos o más que en la banca. IberCaja, La Caixa o Caja Madrid son algunas de esas entidades con gran solidez económica y gran capacidad expansiva. Sin embargo, una parte de las cajas de ahorros se encuentran en una situación frágil dentro del sistema financiero español, como ha sido el caso de Caja Castilla-La Mancha, porque son las principales afectadas por la crisis y, en particular, por el estallido de la burbuja inmobiliaria, a la que contribuyeron decididamente no sólo los mercados financieros, la ley del suelo del PP, sino también el modelo municipal español –dependiente de la obtención de ingresos a través de la recalificación del suelo- y de manera instrumental y diferenciada las propias Cajas de Ahorro.
Los bancos y las cajas han incurrido en una deuda exterior que se estima en un 75% del PIB español con vencimientos de entorno a un 20% para 2009 y 2011, y para enfrentarlas las ayudas públicas (en forma de concesión de avales y compra de “activos no tóxicos”) comportan un volumen que sólo cubren la mitad de los mismos. En el caso de las cajas, la morosidad ha alcanzado cerca del 5%, algo por encima que en los bancos, sobre todo por la insolvencia de los promotores de viviendas, por encima del impago de hipotecados. Dicho de otro modo, si no fluye el crédito, ni hay confianza, es porque detrás de la crisis de liquidez se esconde una crisis de solvencia., fuerte, pero en cualquier caso menos acusada que en otros países del entorno. Debilidad que afecta a ambos segmentos financieros, pero algo más a una parte de las cajas. Sobre todo en las entidades expuestas a la insolvencia del sector inmobiliario.
Está claro que en su día, los favores, el clientelismo y un modelo dependiente del ladrillo puso en peligro las cuentas económicas de algunas Cajas de Ahorros. De un tiempo a esta parte, la situación crítica de éstas ha conllevado un proceso de concentración importante para tratar de sobrevivir y, para otras, alcanzar volúmenes de activos que les permitía dar un salto cualitativo en su competencia con la banca privada. Las cajas de ahorro, en su conjunto, con esta estrategia, suponen el más serio competidor del sistema financiero privado, y, también un objeto de deseo formidable.
Una mala gestión y un mal uso del capital financiero
El modelo de gestión de las cajas es semejante al de los bancos, obtener máximo excedente, mediante el negocio de la financiación, de gestionar el ahorro para orientarlo a la inversión, mediante el crédito, y ganar dinero en los márgenes de intermediación y otras fórmulas de ingreso. Algo realmente importante, más allá de ese negocio bancario en sí, es contar con la “savia” de la financiación, y diversos grupos de presión tratan de obtenerla para sus negocios privados, mediante la incidencia en los miembros de los gobiernos de las cajas. Esto es, se trata de banca semipública, con gestión interna privada, pero los intereses a los que puede responder no sólo son los de la entidad y la sociedad, sino de grupos particulares y partidistas.
Todo el sistema financiero en este país se ha orientado de manera extrema a la consecución de mayores masas de beneficio, y ganar más tamaño y más mercado, no necesariamente de máximas tasas de rentabilidad, en un contexto de márgenes de intermediación extraordinariamente bajos. Se ha perseguido aumentar la cuota de mercado, y ganar más beneficios aún a costa de los márgenes, que sólo se compensaban en parte con las comisiones cobradas. Este contexto, y aquí participa como factor el clientelismo o cálculos de oportunidad partidista que practican algunas Cajas, explican la política de arriesgarse en la concesión del crédito, aún peligrando la devolución.
En efecto, los recursos que movilizan las Cajas de ahorros para hacer fluir desde al ahorro al crédito una capacidad de financiación son muy importantes, y los criterios de su canalización no responden a las necesidades socioeconómicas básicas o generales, y en algunos casos conocidos tampoco de manera siempre prudente a criterios de solvencia o viabilidad –véase el tema inmobiliarias-. No es el futuro y función socioeconómica de la caja lo que se prima, que debería tener una orientación al interés general, sino el interés de los grupos sociales y económicos, o facciones de gobierno, a los que representan los miembros en el gobierno de las cajas.
En este sentido, la composición del gobierno de las cajas resulta decisiva para movilizar y disponer de un recurso que confiere poder económico a diferentes grupos de presión, a veces representados por los mismos partidos políticos o facciones de los mismos en los consejos rectores de las cajas. Desde este punto de vista el papel que juega la ley Aguirre es el de tratar de recomponer y reordenar la composición del gobierno de Caja Madrid para que su facción y los intereses que representa cuenten con mayor poder y recursos para sus propósitos económicos y de proyección política en la escena estatal. Al dar un mayor peso a la asamblea de Madrid sobre el ayuntamiento, y al haber planteado una dirección afín a Aguirre, se perseguía más poder. Aguirre tuvo que pactar con CCOO-Comfia e IU un mayor espacio para ellos, a cambio de que los criterios de gestión y dirección queden en manos del PP, y así al final la “supuesta oposición” ha quedado conforme. Luego el conflicto en el PP ha situado a Rodrigo Rato sobre el candidato de Aguirre, una consecuencia no esperada por la lideresa.
Gobierno de las Cajas ¿es esto democracia?.
El gobierno de las cajas de ahorro está ocupado por representantes de diferentes poderes públicos y sociales y, sin embargo, eso no es garantía de que se responda al interés universal.
Como organización de clase el control social de las cajas debería ser triple: por parte de los impositores, por parte de los y las trabajadoras de la comunidad autónoma a la que está vinculada y de la propia plantilla de la caja de ahorros, y por parte de representantes de la ciudadanía. Sin olvidar el control técnico y la supervisión del banco central y otras figuras de control público. Alguien podría pensar, ¡pero sí ya están diseñadas así!. El problema no es la formalidad sino la sustancia en este caso. Y el problema de que no se representen los intereses reales de los grupos en cuestión se debe a la propia calidad y el modelo de democracia representativa en vigor. La forma de elección, representación y control social alteran profundamente un modelo de democracia sustantivo, con demasiadas derivadas que disuelven su sentido. El problema no es sólo el modelo de democracia representativa, sino su deformación en delegativa en individuos sobre los que apenas se vigila su acción y que pocas veces rinden cuentas de manera clara, salvo a los grupos con los que se relacionan y guardan complicidades.
El modelo de gobierno democrático debería basarse en parámetros como los siguientes:
- Participación de representantes de los diferentes grupos de la sociedad (impositores, ciudadanía, sindicatos del territorio, plantilla de las cajas, etc…).
- Control social cruzado. Por parte de los diferentes grupos entre sí. Control ciudadano rindiendo públicamente las cuentas e informes de gestión.
- En la gestión del capital: Los y las miembro de los órganos de gobierno deben atenerse a un mandato orientado por criterios definidos a los que sujetarse, y dando cuenta transparentemente de su gestión y toma de decisiones y resultados de manera periódica.
- Con una movilización del crédito basada en el interés general: solvencia y viabilidad de la caja, satisfacción de costes, definición de criterios de responsabilidad social de las inversiones, priorización de áreas de actividad, política de tipos y comisiones de carácter popular, etc…
- Control técnico. Por parte del banco central.
El régimen jurídico de las Cajas: peligro de plena privatización.
No obstante, la cuestión en litigio más importante no es ni siquiera todo esto, aunque por aquí se vehiculen muchas disputas. El debate de fondo se encuentra en qué modelo se persigue para las cajas, y el peligro de que la banca privada sea un depredador al acecho. Las cajas suponen un suculento tesoro ansiado por el capital, para fortalecer el espacio del sistema financiero privado. En efecto, lo que está detrás del nuevo sistema control está el intento de privatizar definitivamente las cajas de ahorros. Para ello están en la recámara las denominadas Cuotas Participativas –una especie de acciones sin derechos políticos- que se pretende generalizar y, finalmente darle un peso así a suscriptores y tomadores en la toma de decisiones de la gestión de las cajas de ahorros, otorgándoles derechos políticos. El propósito de la derecha es convertir las cajas en bancos mediante su reconversión a sociedades anónimas.
Por el contrario nosotros debemos defender un modelo de titularidad pública, una banca pública, bajo una gestión con criterios de gestión solvente y que responda a la financiación de proyectos viables de interés general, y que esté controlada social y democráticamente por personas que se atengan a criterios técnicos de eficiencia y que persigan objetivos y prioridades políticamente definidos (obtención del ahorro minorista, crédito a la inversión con perspectivas de desarrollo endógeno e iniciativas socioeconómicas innovadoras y de redistribución social, apoyo al consumo de bienes socialmente necesarios, etcétera).
En suma, las cajas de ahorro deberían cumplir otra función socioeconómica. Facilitar el crédito al tejido productivo social y territorialmente útil, con criterios de desarrollo endógeno e interés universal, sostenibilidad, solvencia y viabilidad económica, derivando responsablemente el ahorro de los impositores hacia actividades que merezcan la pena y se decidan de manera auténticamente democrática. Su función debería garantizar la fluidificación del crédito y su orientación hacia una inversión social y económicamente responsable y útil, y un uso social del excedente, dedicando una gran parte de éste no sólo a fortalecer la solvencia de la caja sino a ampliar la obra social dirigida por criterios políticos adoptados pública, democráticamente y bajo control social.
Izquierda Anticapitalista
12 de noviembre de 2009
www.anticapitalistas.org
Por Adrián Sotelo Valencia
Estudiar y analizar las (nuevas) condiciones en que se estructura la dependencia en el sistema capitalista mundial en el siglo XXI, constituye un verdadero reto de orden teórico, metodológico y político-ideológico para valorar los nuevos fenómenos que se agregaron en las tres últimas décadas de desarrollo y crisis del capitalismo histórico.
Nos referimos esencialmente a tres órdenes de problemas estructurales (pero con expresiones dialécticas en el plano social y del poder) que se están desplegando en la actualidad:
La tendencia a la generalización de la superexplotación del trabajo en la economía mundial, hasta abarcar prácticamente a los países centrales del capitalismo avanzado.
El surgimiento de nuevas periferias en Europa a raíz de la desintegración de la URSS y del "bloque socialista" en beneficio de los países hegemónicos y de sus empresas transnacionales.
Por último, el arribo de nuevas potencias en la economía mundial, como China que, al lado de Estados Unidos, se coloca como nueva locomotora de la economía internacional, destacando en este aspecto, su relación con los países sudamericanos, en especial, con Brasil que cada vez más desdobla sus rasgos subimperialistas en tanto potencia subregional en América Latina (para este tema véase a Ruy Mauro Marini, "La acumulación capitalista mundial y el subimperialismo", disponible en internet: http://www.marini-escritos.unam.mx/006_acumulacion_es.htm).
La teoría de la dependencia ilumina estos fenómenos estructurales y sociopolíticos y los coloca y caracteriza dentro de la lógica expansionista de la economía capitalista mundial. En este contexto América Latina enfrenta grandes retos, entre otros, el hecho de que el capital y los fuertes Estados de los países avanzados han encontrado en las nuevas periferias (Hungría, República Checa, etc.) elementos suplementarios y mecanismos de presión y de sojuzgamiento de los trabajadores y de los pueblos para redoblar su dependencia y redefinir su papel dentro del esquema dominante de división internacional del trabajo en detrimento de los sectores industrial, de servicios y de la agricultura con grandes repercusiones sociales para las clases campesinas y productoras latinoamericanas que verán, así, depreciados aún más los precios de sus productos y deterioradas sus condiciones generales de vida y de trabajo.
En sus análisis sobre el subdesarrollo y el atraso, la teoría de la dependencia identificó un centro capitalista hegemónico y una colonia o periferia. Esos centros fueron inicialmente España, Portugal, Francia, Holanda, Inglaterra, y, por último, Estados Unidos, particularmente después de la segunda guerra mundial en que este país afirmó su supremacía en el sistema mundial de dominación imperialista prácticamente hasta la actualidad.
En cada proceso histórico, el ciclo del capital de la economía dependiente se articulaba con cualquiera de esos centros quedando subordinado ―y sobredeterminado― a la dinámica de acumulación, reproducción y expansión de capital de éstos, lo que les aseguró su conversión en imperios. Esta tesis la ilustra muy bien Vania Bambirra (Teoría de la dependencia: una anticrítica, Editorial Era, México, 1978. Existe versión en internet: http://www.rebelion.org/docs/55078.pdf), cuando escribe: "…la reproducción dependiente del sistema pasa por el exterior, es decir, en un primer momento los sectores I (bienes de producción) y II (bienes de consumo manufacturados) están en el exterior, luego, con el desarrollo del proceso de industrialización, el sector II se desarrolla en el seno de varias de las economías latinoamericanas pero el sector I no; para que el sistema se reproduzca tiene que importar maquinaria. A partir de los años cincuenta el sector I empieza a ser instalado en América Latina (en algunos casos antes) pero sigue dependiendo, para su propio funcionamiento y expansión, de maquinaria extranjera. Esta maquinaria, a partir de este periodo, no llega como mercancía-maquinaria sino como capital-maquinaria, es decir, bajo la forma de inversiones directas extranjeras. Esta es la especificidad de la reproducción dependiente del sistema: la acumulación de capitales pasa por el exterior a través de la importación de maquinaria; luego, cuando ésta empieza a ser producida internamente —sólo en algunos países y con muchas limitaciones pues los sectores de punta, como electrónica, energía nuclear, etcétera, son monopolios de los países más desarrollados—, está controlada directamente por grupos extranjeros, y si bien ya empieza a suplir las necesidades de máquinas del sector II —que por cierto también pasa a ser controlado en gran parte por el capital extranjero— sigue dependiendo de la maquinaria-capital del sector I de los países capitalistas desarrollados" (pp. 28-29). Como se sabe esta dinámica de la acumulación dependiente se observó particularmente en Brasil, México y Argentina durante todo el período de industrialización de las décadas de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado.
En la actualidad en el seno de un sistema capitalista mucho más complejo y extendido, se observa el surgimiento de nuevas potencias, en especial China, cuya lógica comercial viene determinando (¿subordinando?) a países como Brasil y a regiones como Sudamérica, cuyos comportamientos económicos estructurales recientes en buena medida se explican en función de la dinámica expansiva y de desarrollo económico de China (datos interesantes al respecto se encuentran en CEPAL, Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe. Crisis y espacios de cooperación regional, Naciones Unidas, Santiago, agosto de 2009. Versión en internet: http://www.eclac.cl/cgi-bin/getProd.asp?xml=/publicaciones/xml/6/36906/P36906.xml&xsl=/comercio/tpl/p9f.xsl&base=/tpl/top-bottom.xslt). ¿Significa esto una nueva forma de dependencia cuyo eje se traslada de la potencia imperialista norteamericana a China?, ¿ha dejado de ser Estados Unidos la potencia central articuladora de la dependencia y del atraso en que todavía se encuentran sumergidas las formaciones sociales dependientes? Por último, entonces: ¿ha dejado de ser la dependencia una categoría de subordinación y sojuzgamiento de países periféricos formalmente independientes a los países capitalistas hegemónicos? Preguntas fundamentales que deben orientar los análisis y reflexiones de los estudios de dependencia en la actualidad.
Por lo pronto el impacto de la globalización del capital, la reestructuración productiva y tecnológica, la acérrima competencia entre países y empresas en escala mundial, la concentración y centralización de activos, capital y tecnología en la esfera de la acumulación de los países desarrollados del G-7, el abultado y creciente desempleo, así como la singularidad de la crisis capitalista, están provocando un desplazamiento paulatino e inminente de las viejas periferias dependientes y subdesarrolladas que se constituyeron históricamente desde mediados del Siglo XIX en América Latina y el Caribe y que, como documenta el análisis socioeconómico y la ciencia histórica, coadyuvaron a la expansión capitalista durante los siglos XIX y XX reforzando, sin embargo, el subdesarrollo, el atraso y la dependencia. (Véase al respecto: Ruy Mauro Marini, Dialéctica de la dependencia, ERA, México, 1973 y Tulio Halperin Donghi, Hispanoamérica después de la independencia, Paidós, Buenos Aires, 1993)
Como dice Marini
América Latina se desarrolla en estrecha consonancia con la dinámica del capital internacional. Colonia productora de metales preciosos y géneros exóticos, en un principio contribuyó al aumento del flujo de mercancías y a la expansión de los medios de pago que, al tiempo que permitieron el desarrollo del capital comercial y bancario en Europa, apuntalaron el sistema manufacturero europeo y allanaron el camino a la creación de la gran industria (op. cit., 17).
Y más adelante afirma que:
... más allá de facilitar el crecimiento cuantitativo de éstos" (de los países industriales: AS)- la participación de América Latina en el mercado mundial contribuirá a que el eje de la acumulación en la economía industrial se desplace de la producción de plusvalía absoluta a la de plusvalía relativa, es decir, que la acumulación pase a depender más del aumento de la capacidad productiva del trabajo que simplemente de la explotación del trabajador" (op. cit., p. 23).
De acuerdo con Marini en virtud de la instauración de relaciones centro-periféricas de dominación y de dependencia los países subdesarrollados, productores de materias primas y alimentos, abastecieron la creciente demanda de los centros imperiales, al mismo tiempo que aceleraron la transición del eje de acumulación de capital desde la producción de plusvalía absoluta a la producción de plusvalía relativa (mediante la sistemática reducción del tiempo de trabajo socialmente necesario para la reproducción de la fuerza de trabajo del obrero colectivo) en las economías de los países imperialistas, particularmente después del desencadenamiento de la primera revolución industrial en Inglaterra (1789-1792). De esta manera a finales del siglo XVIII y el siglo XIX las periferias dependientes coadyuvaron para el desarrollo de dicha revolución en ese país cuya expansión prácticamente cubrió toda la primera parte del siglo XX. La revolución industrial más tarde se extendió a los países más desarrollados de Europa occidental y, posteriormente, a Estados Unidos y Japón bajo la forma de taylorismo y fordismo en las primeras décadas del siglo XX, aunque cabe aclarar como hace David Harvey que fue necesaria una revolución en las relaciones de clase entre 1930 y 1950 y la posterior derrota de los movimientos obreros insurgentes que habían resurgido después de la segunda guerra mundial, para que el fordismo, como sistema productivo, organizacional y político, se difundiera y asentara definitivamente en Europa en tanto sistema de control del capital del proceso de acumulación y de la fuerza de trabajo (David Harvey, La condición de la posmodernidad, Buenos Aires, Amorrortu Editores. 2004, pp. 151 y 155). En esta misma obra este autor destaca la diferencia existente entre Taylor y Ford, entre taylorismo y fordismo cuando expresa que "Lo propio de Ford…fue su concepción, su reconocimiento explícito de que la producción en masa significaba un consumo masivo, un nuevo sistema de reproducción de la fuerza de trabajo, una nueva política de control y dirección del trabajo, una nueva estética y una nueva psicología; en una palabra: un nuevo tipo de sociedad racionalizada, modernista, populista y democrática" (op. cit., pp. 147-148).
Después de la segunda guerra mundial la generalización del sistema industrial y productivo de la gran industria —que marcó el periodo de expansión del capitalismo posbélico entre 1950 y 1973, su época de oro—, estimuló el desarrollo de las fuerzas productivas de los países de América Latina y otros del tercer mundo que lograron instaurar algunos segmentos de la industria, primero liviana y, más tarde, pesada —en la producción de medios de producción y de productos semielaborados— y, al mismo tiempo, posibilitó la adopción y el desarrollo de nichos de producción y de mercado de tecnología de punta si bien dependiente de los centros desarrollados. Fue el caso de Brasil, de Argentina y de México y otros como Corea del Sur en el curso de la década de los setenta, cuando desplegaron procesos de sustitución de importaciones y, en el último, las exportaciones por medio de la intervención del Estado. En la siguiente década la crisis de ese "modelo" impuso el patrón de acumulación de capital neoliberal y desindustrializador estimulado por la aplicación de las políticas de ajuste estructural del neoliberalismo por parte del Estado. Harvey apunta que la conexión que operó entre fordismo y keynesianismo durante 1950-1973 respondió por la gran expansión mundial del capitalismo que, a la par, posibilitó que naciones que recién se habían liberado del colonialismo (en África y Asia) fueran nuevamente atrapadas en las redes de la dependencia dentro de los sistemas económicos y políticos de las naciones capitalistas avanzadas como Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, España y, en particular, Estados Unidos (op. cit., p. 152).
Por otro lado durante la segunda parte del siglo XX América Latina y el Caribe perdió ventaja y participación en el comercio internacional tanto en relación con los países desarrollados como frente a los nuevos países industrializados (NICs.) que florecieron en ese periodo, en función de las reformas neoliberales y las privatizaciones ocurridas en la década de los años ochenta y noventa del siglo pasado y de la entrega de cuantiosos recursos naturales y estratégicos al gran capital internacional supuestamente con el objetivo de aumentar su participación en el mercado internacional mediante un aumento descomunal de sus exportaciones las cuales, sin embargo, en la actualidad no superan 5% del comercio internacional. De hecho esta va a ser una exigencia condicionante de las políticas neoliberales (BM, FMI, BID) a través del decálogo del Consenso de Washington que afirma que "Existe ahora un amplio consenso en el sentido de que el crecimiento basado en la exportación es el único tipo de progreso que puede lograr América Latina en la próxima década" (de los noventa: AS, John Williamson, El cambio en las políticas económicas de América Latina, Gernika, México, 1991, p. 42.). Crecimiento que depende, junto con la "recomendación" de liberar el comercio exterior a la lógica e intereses de las empresas trasnacionales, de la implantación de políticas monetaristas encaminadas a establecer un "tipo de cambio competitivo" (ídem) entendiendo por éste "…uno que promueva una tasa de crecimiento en las exportaciones capaz de permitir que la economía crezca en el aspecto de su potencialidad de suministro" (ídem). En este contexto com el aumento de las exportaciones los países latinoamericanos reconvirtieron sus aparatos productivos y sus patrones de acumulación de capital en la mejor tradición de la teoría ricardiana de los costos comparativos (para este tema véase: Anwar Shaikh, Valor, acumulación y crisis. Ensayos de economía política, Ediciones ryr, Buenos Aires, 2006). El resultado fue especializar sus economías en beneficio de sectores tradicionales primario-exportadores dependientes de la producción de petróleo, gas, agricultura, ganadería, minerales, frutas y, en casos como México y Centroamérica, en la exportación de fuerza de trabajo superbarata hacia Estados Unidos.
La especialización productiva exportadora basada en recursos naturales y mano de obra barata fue favorecida por el Estado neoliberal latinoamericano mediante políticas integracionistas como el Tratado de Libre Comercio (TLC), el MERCOSUR, el CARICOM y el Mercado Común Centroamericano, entre los más significativos acordados en las dos últimas décadas. Sin embargo, éstos se han llevado a cabo en el contexto de implementación de políticas neoliberales en beneficio de fracciones restringidas de las burguesías dependientes y de las empresas trasnacionales con fuerte afectación de los intereses y necesidades de las masas populares y los trabajadores latinoamericanos. Integración que queda cuestionada al constatar que no son integraciones de soberanías y nacionalidades, sino de carácter neocolonial debido a la reforzada dependencia que se registra con el capital internacional que afianza la dependencia estructural. Se trata, pues, de una subordinación que acentúa los rasgos de lo que se podría denominar multidependencia del centro imperial en los planos comercial, financiero, tecnológico, científico, político y cultural de los países subdesarrollados.
En lo que parece ser un verdadero retroceso al siglo XIX en materia de producción y exportaciones el mercantilismo neoliberal, que priva como norma en los países latinoamericanos, se ajustó al abastecimiento de materias primas y a la transferencia de valor y de plusvalía en beneficio de los centros industrializados acentuando el intercambio desigual y la superexplotación del trabajo. Los problemas que esto provoca repercuten en tasas de crecimiento económico muy bajas y balanzas de pagos deficitarias que se intentan paliar con endeudamiento externo, incremento de la exportación de mano de obra, principalmente hacia Estados Unidos y potenciando el capital ficticio en el sistema económico en detrimento del capital productivo, entendido por ficticio el conjunto de "medios de circulación imaginarios" como en su tiempo lo denominó J. W. Bosanquet, en: Metallic, Paper and Credit Currency, Londres, 1842, cit. por Marx, en El capital, Tomo III, FCE, México, 2000, Cap. XXV, p. 382. Se trata sencillamente de la especulación monetaria y financiera que hoy representa una de las características de la economía capitalista mundial y de su crisis, al grado de que hoy ese capital ficticio representa 20 veces más el producto interno bruto mundial. Lo que verdaderamente importa aquí es que el capital ficticio sirve como un poderoso vehículo para reciclar y acumular el capital de manera rentable en los países industrializados provocando, en contrapartida, endeudamiento externo y déficits en las balanzas de pagos de la mayor parte de los países latinoamericanos que, por esa vía circular y contradictoria, se mantienen postrados a los organismos financieros y monetarios internacionales y al capital internacional como es muy claro en el caso mexicano cuya deuda total, pública y privada, interna y externa, alcanza en la actualidad alrededor de 40% de su PIB.
En consecuencia la caída de la rentabilidad, el deterioro de los precios de los productos de exportación y la contracción de la demanda interna por influjo de la disminución general de los ingresos de la sociedad y de los mercados internos, constituyen la contrapartida de las exigencias y condicionamientos de las grandes empresas transnacionales y de los Estados imperialistas para decidirse a invertir en los países de la periferia del capitalismo dominante (para el significado de la inversión extranjera en los países dependientes y subdesarrollados, véase a André Gunder Frank, Lumpenburguesía: lumpendesarrollo, México, ERA, 1974 y Ruy Mauro Marini. "El ciclo del capital en la economía dependiente", en: Úrsula Oswald (coord.), Mercado y dependencia, Nueva Imagen México, 1979. Pero para que afluya la inversión extranjera y recursos frescos a América Latina y a otras regiones dependientes —generalmente a través del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional—, estos condicionamientos encuentran respaldo en la revolución tecnológica y su monopolización en los países desarrollados, en la dinámica contractiva que la supremacía del capital financiero (ficticio en el sentido de Marx) provoca en la estructura de las economías dependientes, produciendo severas y recurrentes crisis estructurales y financieras y ciclos de des-acumulación de capital (desindustrialización) en beneficio de los centros desarrollados. Todo ello estimula transferencias de valor y de plusvalía desde los países subdesarrolladas para "seguir siendo sujetos de crédito" de los organismos internacionales monetarios y financieros. Esta lógica del ciclo del capital de la economía dependiente neoliberal aumenta el desempleo, estimula la migración de la fuerza de trabajo a los países desarrollados (Estados Unidos y Europa), provoca exclusión social masiva y estimula las presiones y amenazas imperialistas de utilización de la fuerza militar cuando ésta se convierte en la última garantía de manutención del orden imperialista como en el caso de Afganistán e Irak y, recientemente, en Colombia con la instalación de 7 bases militares para el uso exclusivo de Estados Unidos.
Emergencia de nuevas periferias (NP) en la economía mundial
En los últimos años las políticas neoliberales, la reestructuración productiva y el capital financiero especulativo, con su ola de burbujas financieras, desregularon la fuerza de trabajo, la flexibilizaron y precarizaron. Articulados, estos procesos erigieron un nuevo régimen sociotécnico y organizativo que, de manera progresiva, tendencial e inexorable se está imponiendo prácticamente en todo el mundo y en las relaciones sociales, humanas y productivas. Este régimen, por algunos llamado toyotismo y, por otros, automatización flexible, se ha ido extendiendo paulatinamente en los procesos de trabajo y en los sistemas productivos de prácticamente todo el mundo, desarrollado y subdesarrollado.
El derrumbe de la Unión Soviética —acontecimiento que, dígase de paso, se enmarcó en la mundialización del capital y en la conformación de Estados Unidos como neoimperialismo unilateralista—, la derrota de las insurgencias revolucionarias en Centroamérica, la arremetida imperialista a través del decálogo del Consenso de Washington y sus políticas ultraliberales, la implementación de la democratización formal de los regímenes políticos dictatoriales latinoamericanos a partir de mediados de la década de los ochenta, el inicio de la guerra preventiva de Estados Unidos luego de la primera Guerra del Golfo en 1991 son fenómenos que abrieron nuevos mercados y ensancharon el radio de acción de la acumulación y reproducción del capital para intentar resolver de manera duradera los problemas de acumulación y reproducción de capital y de producción de ganancias extraordinarias que se habían presentado en el periodo anterior (Para este tema véase nuestro libro, Crisis capitalista y desmedida del valor: un enfoque desde los Grundrisse, coedición, Itaca-FCPyS, México, 2009, en prensa).
Se comprende así que las "áreas liberadas" del antiguo sistema estatal-socialista planificado que existió en Europa del Este hasta finales de la década de los ochenta en el contexto de la formación de la Unión Europea, se estén constituyendo en NP en el espacio económico-político y territorial de los centros capitalistas imperiales y de sus empresas transnacionales. Ello marca enormes retos y desafíos (teóricos, metodológicos, analíticos y políticos) para las viejas zonas subdesarrolladas y dependientes de la periferia del capitalismo desarrollado, particularmente, en función del mundo del trabajo, de las migraciones y remesas (exportación de fuerza de trabajo) que el modo de reproducción capitalista neoliberal está provocando prácticamente en todos los países y regiones del planeta.
Las nuevas y viejas periferias se están estructurando en función de las cada vez más frecuentes —amenazas de—deslocalizaciones (outsourcing) del capital y de sus empresas transnacionales que, partiendo de países dinámicos de los centros imperialistas —como Francia y Alemania, países que hasta ahora son la columna vertebral de la Unión Europea— se están llevando a cabo para imponer nuevas formas organizativas y de explotación en las relaciones sociales, laborales y políticas entre el capital y el trabajo favoreciendo un cambio en la correlación de fuerzas en detrimento de éste.
De esta forma las deslocalizaciones están cambiando la correlación económica y política de la antigua dependencia con el surgimiento, en los centros, de las periferias capitalistas, porque este nuevo modo de producción y de dominación del capital está articulando formas novedosas de concebir la dependencia y el atraso, marcando al mismo tiempo grandes retos para la compresión de esta nueva etapa del desarrollo histórico del capitalismo universal en la primera década del Siglo XXI.
El incremento de las migraciones de poblaciones que se despliegan prácticamente por todos los países y regiones del mundo, el creciente y paradigmático envío de remesas de los trabajadores extranjeros desde los países desarrollados hacia sus países de origen, el proceso de maquilinización y de desindustrialización de los sistemas productivos que se desarrolla de manera concomitante con los procesos capitalistas de integración (TLC, MERCOSUR, ALCA); el despoblamiento de grandes extensiones y regiones del sur de Europa y de España (particularmente en regiones como Galicia) y Portugal y otros como Estonia, Lituania, y su repoblamiento con contingentes humanos de fuerza de trabajo provenientes de África, Asia y América Latina, son características que las nuevas periferias van a consolidar muy pronto en el futuro mediato.
En este contexto emergieron las nuevas periferias estimuladas por el desastre de las formaciones socialistas en el curso de la década de los noventa y en el contorno del capitalismo se convirtieron en auténticos mecanismos suplementarios de presión económica política y poblacional para acelerar los procesos de desindustrialización de países, regiones y localidades de la periferia del centro capitalista revirtiendo la industrialización latinoamericana que, mediante la política económica de la sustitución de importaciones, operó después de la segunda guerra mundial como un símbolo del progreso económico y social (para este tema véase mi libro: Desindustrialización y crisis del neoliberalismo: maquiladoras y telecomunicaciones, coedición Editorial Plaza y Valdés, UOM-ENAT, México, 2004). Al respecto los autores suecos Magnus Blomström y Björn Hettne en su libro señalan que "La creencia de que la industrialización era el remedio para superar el subdesarrollo, se extendió no sólo a los países latinoamericanos durante los cincuenta, sino en la mayor parte de los países del Tercer Mundo…se suponía que el proceso a través del cual habían pasado los países industrializados era esencialmente repetible, y que las condiciones prevalecientes en estos países eran la meta última del desarrollo" (La teoría del desarrollo en transición, México, FCE. 1990, p. 63). Sin embargo hay que remarcar que dicho proceso de industrialización se trocó a partir de los ochenta en uno de desindustrialización que hoy constituye prácticamente un fenómeno universal (David Harvey, La condición de la posmodernidad, op. cit., p. 215).
En primera instancia las nuevas periferias desplazan y presionan a las antiguas (América Latina y El Caribe) como territorios de inversión, de acumulación de capital y como plataformas de exportación para aumentar la competitividad internacional de las grandes empresas transnacionales que hoy, articuladas a sus Estados centrales, son las únicas que muestran vocación universal para imponer la globalización económica y financiera y redefinir en su beneficio la dependencia estructural. Para regiones de África, Asia y América las NP, en tanto espacios de producción de riqueza y superexplotación del trabajo, plantean grandes retos y nuevas problemáticas para las poblaciones y los trabajadores de esas regiones, entre otras cosas, porque implican desvalorizaciones de sus economías, de sus exportaciones y, sobre todo, de sus salarios e ingresos con todas las consecuencias sociales y políticas que ello acarrea en materia de pobreza y justicia social. En este sentido las políticas del Consenso de Washington fracasaron en su propósito de reducir las desigualdades sociales y aumentar las tasas de crecimiento económico en América Latina. El criterio que se utilizó para evaluar el "éxito" de una reforma neoliberal en el ámbito de la política económica era que hubiera "…alguna razón para esperar un intercambio entre el crecimiento y la distribución equitativa del ingreso" según el Consenso (op. cit., p. 103). Pero como no hubo ninguna razón tanto el artífice del Consenso de Washington como sus representantes institucionales fueron incapaces de demostrar que haya ocurrido ese "intercambio" entre crecimiento y mejoramiento de la distribución del ingreso en el curso de la aplicación de las políticas ortodoxas neoliberales durante la década de los ochenta del Siglo XX. Entonces se contentó con declarar cínicamente que: "Sin embargo, como no hay por qué creer que los países con escaso crecimiento, hayan compensado este fracaso con una mejora en la distribución del ingreso, parece legítimo concentrarse en el crecimiento como medida del éxito" (ídem.). El cinismo disimulado es perverso, pero el cinismo desembozado, además, es cruel y lapidario.
Nos encontramos entonces ante un nuevo mapa internacional de la división del trabajo en donde se forman nuevas migraciones y regiones socioeconómicas y políticas que corresponden a una nueva estructuración de los procesos de acumulación y reproducción del capital. Ello, por supuesto, acarreará una encarnizada, reforzada e indiscriminada competencia intercapitalista entre las poblaciones laborales de las viejas periferias que constituyeron las relaciones de dependencia y de dominación en los siglos XIX y XX desde el origen de la formación del régimen colonial (Un excelente análisis para América Latina se encuentra en Sergio Bagú, Economía de la sociedad colonial. Ensayo de historia comparada de América Latina, coedición, Grijalbo-Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 1992).
Destacando las diferencias salariales de los países de la Unión Europea, Arriola y Vasapollo aseguran que
"La nueva situación no modifica el tamaño de la Unión Europea, sino que representa un auténtico cambio estructural que incorpora al mercado único una verdadera periferia laboral, tanto en términos salariales como en condiciones de trabajo. Ello facilita el proceso de reducción no sólo de las condiciones de trabajo sino en la participación de los trabajadores en el valor añadido por su trabajo en todo el territorio de la Unión Europea, en particular en los países con mayores conquistas sociales, independientemente de que las políticas laborales se sigan manejando en el ámbito de los estados, e incluso más por esta circunstancia". (Joaquín Arriola y Luciano Vasapollo, Flexibles y precarios, la opresión del trabajo en el nuevo capitalismo europeo, El Viejo Topo, Madrid, 2005, p. 178).
Las NP van a cumplir las siguientes funciones asignadas a ellas tanto por la división internacional del trabajo como por la dinámica regional que se circunscribe al ámbito europeo y a la política de deslocalización de empresas multinacionales con base en países centrales, como Alemania y Francia, hacia otros de menor desarrollo relativo en el propio territorio europeo.
Servir de plataformas de recepción de grandes capitales y empresas que decidan deslocalizarse para aprovechar ventajas competitivas, tales como cercanía geográfica, diferencias salariales, jornadas de trabajo flexibles, nula o poca legislación laboral, poco activismo sindical y disposición de gobiernos neoliberales a impulsar políticas proclives al desarrollo de la libre empresa.
Presionar a las empresas de los países desarrollados para que sus respectivas burguesías y sus gobiernos puedan chantajear a sus clases obreras y al mundo del trabajo para bajar los salarios, aumentar las tasas de explotación del trabajo y acentuar la competencia entre los trabajadores por puestos de trabajo precarios y escasas oportunidades de empleo.
Una vez asumida la superexplotación del trabajo en cualquier modalidad en el capitalismo avanzado (rebaja salarial, aumento de la intensidad, prolongación de la jornada), las NP se revierten en verdaderas competidoras de los antiguas periferias (AP), como las de América Latina, con el fin de atraer y retener inversiones, fuerza de trabajo barata, tecnología y empresas. Ello, a su vez, es aprovechado por los países imperialistas para profundizar la desigualdad social en beneficio de la rentabilidad y de la expansión de sus negocios.
De esta forma si en un primer momento las AP históricamente sirvieron como plataformas para la expansión del capital internacional sobre la base de la conversión de la producción de plusvalía a la producción de plusvalía relativa, hoy la NP tienden a desempeñar ese mismo papel en el plano regional, al mismo tiempo que presionar a las AP para que éstas profundicen las políticas neoliberales y ajusten sus economías a la lógica mercantilista y de ganancias del gran capital monopólico internacional.
Deslocalizaciones y nuevas periferias
Es ya una realidad palpable la reestructuración de las empresas que se ha desatado afianzando prácticamente en todas partes su deslocalización a costa de reducir las plantillas laborales, racionalizar los costos de producción y de una mejor centralización y planificación de ganancias extraordinarias que resultan de la competencia intercapitalista monopólica.
En este contexto se entiende la presión y el chantaje de empresas transnacionales de deslocalizar su producción a otras partes de Europa y del extranjero. Por ejemplo, Mercedes a Sudáfrica y Bosch a la República Checa, mientras que empresas como Siemens amenazaron con irse a Hungría (donde el salario medio en 2004 es de 3.8 euros por hora frente a 26.5 euros en Alemania) cuando en junio de 2004 logró acordar con la directiva del sindicato alemán, IG Metall, un aumento de la jornada de trabajo para unos 4 mil trabajadores de 35 a 40 horas a la semana en el ramo de la telefonía móvil sin compensación salarial y con renuncia explícita al pago por concepto de navidad (aguinaldo) y de vacaciones. Con sus matices particulares esta política está siendo implementada por compañías como Mercedes, Volkswagen, Continental y otras que ofrecen esta modalidad de empleo para el 25 por ciento de los trabajadores alemanes.
El efecto demostración de Siemens se bifurcó en Alemania y, por extensión, al conjunto europeo. Es así que para "salvar el empleo" la empresa Daimler Chrysler con el consentimiento de la directiva sindical aceptó aumentar las horas de trabajo semanarias con reducción salarial en alrededor de 3% en promedio sólo para conseguir de la empresa la promesa de no deslocalizarla por lo menos hasta el año 2012 y mantener unos 160 mil puestos de trabajo. Así también sucede en las compañías Mercedes Benz (que amenazó con irse a Sudáfrica), VW, Continental y otras empresas en ese país. En Francia, los trabajadores de la compañía fabricante de componentes automotrices, Bosch Vénissieux —que en 2004 amenazó con cerrar y deslocalizar su planta de producción de inyecciones diesel a la República Checa, lo que suponía suprimir 190 empleos en alrededor de 300 puestos de trabajo— "aceptaron" trabajar una hora más sin remuneración a cambio de "mantener" el empleo. La automotriz Opel estudia la posibilidad de aumentar la jornada de trabajo a 40 horas semanarias sin compensación salarial. En noviembre de 2004 la transnacional VW en Alemania logó un acuerdo con la directiva sindical para congelar los salarios de los trabajadores durante 28 meses con un pago por única vez de mil euros para cada trabajador. De esta forma la jornada de trabajo de las 35 horas se ha convertido en una verdadera pesadilla para la patronal europea, la cual pugna por aumentarla como una fórmula, asegura, para "conservar el empleo".
Estos acontecimientos: deslocalizaciones, reorientación de las inversiones hacia regiones y países de alta rentabilidad, la envalentonada política de chantaje de las patronales europeas, desregulación, flexibilidad y precarización del trabajo, están llevando a una verdadera reversión histórica de las conquistas obreras que habían conseguido materializarse, entre otros logros, en la reducción de la jornada de trabajo, en el seguro contra el desempleo, en importantes incrementos en los salarios globales y en un conjunto de prestaciones económico-sociales que permitieron a estudiosos y directivos sindicales caracterizar al Estado como uno de "bienestar-keynesiano" que, justamente debido a lo anterior, hoy está en crisis y en proceso de extinción.
Las políticas del capital cimentadas en la privatización y la desregulación a la par que provocaron crisis catastróficas en el mundo del trabajo, incidieron también en la crisis económica capitalista de rango estructural. En este sentido, refiriéndose a la crisis en los sectores de telecomunicaciones, electricidad y del sistema bancario de Estados Unidos, dice Stiglitz: "Aunque el descenso económico del 2001 sólo haya sido una manifestación benigna de éstas enfermedades más virulentas, no cabe duda de que esta baja económica fue en gran parte atribuible a la desregulación de los años 90" (Joseph Stiglitz, Los felices 90, la semilla de la destrucción, México, Taurus, 2003, p.127) responsabilizando, por tanto, directamente a las políticas neoliberales de la crisis del sistema.
En Francia la patronal y el gobierno conservador de Jacques Chirac amenazaron a los trabajadores con impulsar una reforma laboral para revertir la legislación de las 35 horas (la única que en Europa está regulada por ley) con el objetivo de codificar jurídicamente el aumento de la misma; reducir la masa salarial e incrementar la intensidad del trabajo (elementos, por cierto, del régimen de superexplotación del trabajo). Esta política de hecho tiende al quiebre definitivo del Estado de bienestar tal y como este surgió después de la segunda posguerra en el siglo pasado para transitar a dicho régimen de superexplotación en el capitalismo avanzado.
Ejemplo de los embates de las deslocalizaciones empresariales estimuladas por la competencia intercapitalista y por la lógica neoliberal de la dirección imperial de la Unión Europea, es la amenaza de extinción de los astilleros españoles bajo las presiones que la directiva de la Unión Europea viene ejerciendo desde Bruselas para que el gobierno del Estado Español retire alrededor de 300 millones de euros por concepto de subsidios que hasta viene ejerciendo en esa importante rama de la economía. Otro elemento que obra en contra de la existencia de los astilleros estatales es la competitividad de los asiáticos que amenaza con dejar en la calle a miles de trabajadores españoles que no tendrían otro remedio más que el de inmiscuirse en las corrientes migratorias de la Unión Europea compitiendo con trabajadores provenientes de Marruecos y, en general, de los países africanos y latinoamericanos. Este ángulo del problema se puede apreciar en un país como Galicia en el Estado Español donde, de acuerdo con una fuente aproximadamente 60.000 mujeres trabajan en talleres clandestinos, sin luz natural, durante doce horas y con sueldos de doscientos euros al mes para empresas como Inditex que es la matriz de marcas como Zara, Stradivarius, Oysho, Pul & Bear, Bherska, Massimo Dutti o Kiddy's. Hay otro fenómeno derivado del proceso de deslocalización de empresas en Galicia: "...las firmas de moda ya ocupan más trabajadoras fuera que dentro de la comunidad autónoma. Más de la mitad de la producción se ha instalado en el extranjero, en países con mano de obra mucho más barata y en condiciones laborales deficientes, como Marruecos, Rumania, Perú, Pakistán, la India y Malasia. La deslocalización, que perjudica a los más de cuatrocientos talleres de confección instalados en Galicia, ha permitido a los quince mayores industriales gallegos encabezados por Inditex, Adolfo Domínguez, Caramelo, Lonia y Roberto Verino, consolidar todavía más su posición en el sector...en Marruecos las trabajadoras pueden llegar a trabajar por menos de 180 euros mensuales, superando la semana de 48 horas que establece la legislación marroquí. En el caso de Tánger, donde se concentran numerosas factorías que trabajan para empresas como El Corte Inglés o Stradivarius, el salario no alcanza los 60 céntimos de euro semanales y en condiciones infrahumanas de salubridad y habitabilidad...firmas como Mango e Induyco (El Corte Inglés) someten a las mujeres a jornadas laborales de 12 y 16 horas en temporada alta, porque desde España se les pide plazos de entrega de seis días" (Corpas, 7 de mayo de 2005).
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce que las deslocalizaciones no trasladan empleos de una parte a otra del mundo y que el aumento de la productividad en los países desarrollados no se traduce necesariamente en aumento del empleo, cuestión que indica entonces que dicho aumento corre a cargo de la mayor explotación del trabajo. Por el contrario, provoca "…destrucción de empleos que no se reemplazan, particularmente en el sector manufacturero" (OIT, "EL aumento de la productividad provoca más desempleo que deslocalización", en www. rebelión.org/ (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=8718, 12 de diciembre de 2004). En cambio aumentan las inversiones: "La deslocalización de los puestos de trabajo a países con salarios mucho más bajos aumenta al ritmo de las inversiones alemanas en el extranjero, mientras que disminuyen las que se quedan en Alemania: de 90.000 millones de euros en la segunda mitad de 2000 han pasado a 71.000 millones en la primera mitad de 2004. Y ello, pese a que el Gobierno no tenga otra política de empleo que aumentar el beneficio empresarial (rebaja de impuestos, moderación salarial), la única que considera adecuada para que crezcan las inversiones, y con ellas, los puestos de trabajo (Ignacio Sotelo, "Desmontaje del Estado de bienestar", http://www.rebelion.org/noticia.php?id=9719, 8 de enero de 2005).
James Petras constata que el aumento de la dependencia también se deriva del aumento de las inversiones, las que a la vez son producto de las deslocalizaciones y de la expansión de las nuevas periferias: "Europa y Japón están invirtiendo fuertemente en Irán, Rusia, Libia y África para afianzarse suministros de energía. Esta competencia interimperial ahonda la dependencia de América Latina en su papel tradicional en la división internacional del trabajo como un proveedor de materias primas e importador de artículos industriales" ("El imperio en el año 2005", en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=9394, 29 de diciembre de 2004).
Por su parte Chossudovsky constata la expansión del capitalismo alemán en plantas de ensamblaje en Polonia, Hungría y las repúblicas Checa y Eslovaquia donde el costo unitario de la mano de obra que es del orden de 120 dólares por mes es mucho menor que en la Unión Europea. En contraste, los trabajadores en las plantas de automóviles alemanas tienen salarios que superan los 28 dólares por hora (Michel Chossudovsky, Globalización de la pobreza y nuevo orden mundial, Siglo XXI, México, 2002, p. 90).
La Confederación Intersindical Gallega (CIGa) enfatiza las causas y factores de la extenuante precarización del trabajo en Galiza del Estado Español que alimentan y extienden la sobreexplotación del trabajo. Éstos obedecen a la expansión universal y a las necesidades del modelo neoliberal; a la desintegración del sistema de economía mixta, la reducción de la economía pública estatal; aplicación de reformas laborales para desregular el trabajo, flexibilizando la contratación y trocándolo por trabajo temporal y causal e intensificando, flexibilizando y ampliando la jornada de trabajo; externalizando y tercerizando el sistema productivo y de servicios en los sectores público y privado; la creación de un universo subsidiario de microempresas con la consiguiente profundización de la estratificación laboral y de clase; la disminución de la producción de valor y plusvalía en el sistema productivo y la consecuente crisis del patrón de acumulación de capital, con caída libre de salarios y condiciones de trabajo en los países subdesarrollados y su derivación magnética de este metabolismo a los países centrales del capital, así como por la desviación de las inversiones de capital al terreno financiero especulativo que podría explicar, que durante este período de recesión prolongado en la economía productiva, los valores financieros, en situación contraria, tengan un constante decrecimiento y rentabilidad (Antolín, Alcántara, Secretario Confederal de Acción Sindical de la Confederación Intersindical Gallega, A precariedad e sobreexplotación da forza do traballo nos sectores en Galiza, Galicia, octubre de 2004. Este trabajo se puede consultar en formato PDF en: http://www.galizacig.com/).
Salarios bajos, aumento de las tasas de explotación y de la competencia entre los trabajadores
La presión que ejerce la política neoliberal de la Unión Europea por parte sus burguesías y burocracias desde los centros de poder concentrados en Bruselas, apunta en la dirección de precarizar el trabajo, flexibilizarlo, presionar a la baja los salarios y extender el régimen de superexplotación del trabajo a las clases obreras de los países de la Unión Europea.
La unificación europea se planteó como objetivo resarcir las bajas tasas de crecimiento económico y la crisis capitalista mediante una profunda restructuración del aparato productivo con cargo en la explotación y en la precarización de la fuerza de trabajo. Como plantea Búster: "El proceso de reestructuración neoliberal de la economía europea, iniciado en su fase actual con el Tratado de Maastricht (1992), responde y agrava a la vez un bajo nivel de crecimiento económico y de capacidad de competir en la economía global con Estados Unidos y Japón" (G. Búster, "El No francés puede abrir la puerta a Otra Europa Posible", en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=15851, 30 de mayo de 2005). El mecanismo que encuentra el capital europeo desde los años noventa para contrarrestar esas dificultades y la caída de la tasa de ganancia —que, entre otros factores, resulta del bajo crecimiento medio de la productividad de la economía europea que, a la vez, obedece a la baja inversión en tecnología—, es el "…incremento de la explotación del trabajo, bien directamente reduciendo salarios y aumentando las horas de trabajo o desmantelando el llamado 'modelo social europeo" (Ibíd).
Al quedar vinculados a la dinámica de acumulación y centralización de capital de los centros hegemónicos de la Unión Europea (UE) -Alemania y Francia principalmente- y de Estados Unidos, así como a la influencia de empresas transnacionales, los otrora países y economías del bloque comunista mal llamados "en transición" se convirtieron en auténticas plataformas productoras e importadoras de mercancías y de servicios de empresas extranjeras con muy bajos salarios, altos índices de explotación del trabajo e intensos ritmos de actividad.
En el contexto de la desaparición de empresas, de pérdida de puestos de trabajo y de la crisis económica sistémica, los trabajadores se han visto limitados para lanzar una contraofensiva que redunde en la reversión de las políticas patronales de deslocalización y reestructuración de puestos de trabajo. Por el contrario, se ha dado un clima en el que "...las autoridades gubernamentales y los sindicatos debaten sobre la necesidad de renunciar a ciertas conquistas alcanzadas, especialmente en el marco del llamado Estado de bienestar. Así, discuten sobre la urgencia de establecer mayor flexibilidad en la jornada laboral y aumentar horas de trabajo sin que esto necesariamente conlleve a aumentos de salario, lo cual ocurre ya hace tiempo, en detrimento de la situación de la clase trabajadora". (Adela Mac Swiney González, "El papel del trabajo: la Unión Europea, ceder derechos para mantener el Empleo", disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2004/08/23/006n1sec.html, 23 de agosto de 2004). Por ello las patronales demandan una "reforma laboral" en la Unión Europea que consiga la "...flexibilidad en la jornada de trabajo con énfasis en la ampliación de las horas para poder adaptarla a lo largo del año a las condiciones que el mercado demande a fin de mejorar la productividad" (Ibíd). Esta política tiene su base material en la crisis estructural de los países de la Unión Europea, en particular, en Alemania que, junto con Francia, son el pilar fundamental de la Unión Europea.
El imperialismo y la dependencia no han desaparecido de la escena internacional como a veces se afirma sin argumentos y de manera superficial. Por el contrario, se han desarrollado hasta constituir una auténtica nueva etapa en el actual sistema internacional que resulta vital para impulsar el desarrollo de nuevas periferias y avanzar en los procesos de precarización, desregulación y extensión de la superexplotación del trabajo en Europa y en los demás países del capitalismo avanzado, incluyendo a Estados Unidos y Japón.
Por otra parte se puede aseverar que las periferias que emergieron de la caída de la Unión Soviética y del bloque socialista, junto con la política de deslocalización de empresas europeas se están convirtiendo en verdaderas fuentes de obtención de valor y acumulación de capital para las grandes empresas transnacionales apoyadas en sus Estados-nación imperiales. De esta manera consiguen presionar a los trabajadores para imponerles condiciones de trabajo, de empleo y salariales subordinadas a sus prerrogativas de competitividad internacional y de obtención de ganancias extraordinarias. Ello es posible, sin embargo, a través de un aumento monumental de la precariedad laboral y del crecimiento de las tasas de explotación del trabajo. Son estos últimos los que vienen marcando la política salarial y laboral de la Unión Europea en los últimos tiempos de crisis capitalista, no sin fuertes reacciones por parte de los trabajadores como en las pasadas jornadas de lucha de los mineros españoles del carbón y de los astilleros, así como de trabajadores y estudiantes de Francia que juntos echaron abajo la pretendida imposición del Contrato de Primer Empleo (CPE) que significaba la legalización de la superexplotación y la precariedad del trabajo no sólo en ese país sino en el conjunto de los que conforman la Unión. Por ello la patronal europea ha emprendido una nueva avanzada antisindical y antiobrera para cumplir con uno de los requisitos de la competitividad y la productividad del trabajo en el mundo capitalista: extender la superexplotación de la fuerza de trabajo en todos los ámbitos de la producción material de mercancías y servicios. Pero nuevamente las luchas y la organización de los trabajadores y de todos los participantes en el mundo del trabajo —la clase que vive de la venta de su fuerza de trabajo— tendrán la palabra y la iniciativa para detener la nueva ofensiva del capital a nivel universal.
Tomado de http://www.rebelion.org/
Por Marat
Dentro de la cloaca de corrupción que ha inundado el país y a la mayoría de las grandes fuerzas políticas, la originalidad del “modelo madrileño” ha sido “institucionalizar la connivencia de intereses políticos y económicos mediante el acto de ley”.
El BOAM (Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid) y el BOCM (Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid) han sido las “grandes aportaciones madrileñas” a la corrupción del Cortijo España.
El esquema ya había sido puesto en práctica durante el gobierno de José María Aznar. Uno de los ejemplos menos conocidos pero más depurados es el de las recalificaciones de terrenos, para la construcción de las obras del AVE Madrid-Barcelona, con grandes pelotazos, entre los que cabe recordar los de la familia política de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en Yebes y Chiloeches (Guadalajara), con la puesta en marcha del proyecto de urbanización “Valdeluz” (conocido popularmente como “Avelandia”) para 30.000 habitantes, que la crisis del ladrillo ha desinflado (construcción hasta el momento de no más de 1.000 viviendas).
Frente al modelo “Coge el dinero y corre”, de la etapa de Gobierno de Felipe González (Luis Roldán), o el de maletines de ida y vuelta, con la guinda del “entretenimiento” banalizador de la información (trajes, bolsos de Louis Vuitton,…), o incluso el del 3%, de la adjudicación de obras en Catalunya, el paradigma de la corrupción política y económica madrileña ha consistido en dar apariencia de legalidad al soborno, cohecho, compra o corruptela de lo público por lo privado.
No es que en cualquiera de los municipios y CCAA (Madrid, Catalunya, Comunidad Valenciana, Castilla-León, Galicia, Baleares,…) del país no se hayan dado tanto las corrupciones del más puro estilo “Corleone” como las de “respetable corporación” pero las proporciones han sido distintas.
En Madrid ha abundado también el modelo de corrupción “Cosa Nostra”. Es el caso de la conexión madrileña Gürtel: ayuntamientos como Pozuelo, Majadahonda, Boadilla del Monte, Arganda,…, del exConsejero de Deportes Alberto López Viejo (presente en todas las salsas de corrupción de los últimos 15 años), del diputado del PP en la Asamblea de Madrid Alfonso Bosch Tejedor, diputado y ex presidente de la comisión de espías a “compañeros” de partido en el Ayuntamiento de Madrid, Benjamín Martín Vasco,…. del caso “guateque” (extorsión para la concesión de licencias municipales a la apertura de locales),…
Pero lo relevante, lo que adquiere peso cualitativo y cuantitativo (por el volumen de “negocio” que mueve) en la corrupción madrileña, con apariencia de respetabilidad y legalidad, casi siempre “a la vista” de los medios de comunicación, es la aprobación de decisiones de más que dudosa moralidad política. Varios ejemplos de gran dimensión servirán para ilustrar la práctica:
§ Plan Chamartín (a futuro, 2011/2012, cuando se espera que amaine la crisis capitalista) y su avanzada, el pelotazo urbanístico en la “ciudad vieja” deportiva del Real Madrid. El sistema es la recalificación (cambiar de uso, de industrial a residencial, por ejemplo) o la reclasificación (pasar de la clase de suelo rústico a urbanizable o de urbanizable a urbano) de terrenos, sostenida en los sucesivos Planes de Urbanismo. La clave es definir en qué fincas podría llegar a edificarse. Dado que los Planes son públicos aplican lo que dice la ley. La vigente ley del suelo revaloriza el valor del terreno urbanizable, no sobre el real de su uso actual, antes de urbanizarse. Su valor oficial es le que le garantiza la ley, el valor futuro (virtual) que tendrá cuando esté ya urbanizado. Mediante la simple firma del regidor municipal, responsable último del Plan, un terreno revaloriza varias veces su valor actual; es el regalo que la administración pública hace a sus amigos de la empresa privada. Este valor regalado permite hipotecar el terreno por un valor muy superior al que tiene en la actualidad, con el fin de poder acometer las obras de construcción (1). En la práctica, la banca actúa como socio del proceso especulativo, con participaciones a futuro (BBVA en operación Chamartín). Como el proceso es público y “legal”, la corrupción de regalar desde lo público valor a unos terrenos para beneficiar a la mafia de la construcción queda oculta bajo la apariencia de simple especulación, que es de dudosa moralidad, pero difícilmente penable.
§ El eufemismo de la “externalización de los servicios públicos” o la infamia de regalar las joyas de la corona de los servicios públicos a los amigos: el ejemplo más visible ha sido el llamado “Caso Funeraria”. El Ayuntamiento de Madrid vendió La Empresa Municipal de Servicios Funerarios a FunEspaña en 1992 por un precio equivalente a 0,6 € (100 pts.) cuando su venta (la sentencia judicial de la Audiencia Provincial posterior no cuestionó el espolio de los bienes públicos, creados con impuestos de los madrileños, sino sólo la ausencia de justiprecio) debió haber sido de 7.430.132 euros (1.236.270.000 pesetas), "lo que supone un daño a los intereses públicos" (2). Tras 16 años de litigios, el 2 de Febrero de 2008 se “condenó” a Luis María Huete, entonces primer Teniente de Alcalde de Madrid a dos años y un día de inhabilitación política. Huete tiene 80 años y lleva 6 retirado de la política. Le salió barata la gracia.
Esta misma dinámica se va aplicando con servicios públicos como la Sanidad (el Consejero de Sanidad Guemes sabe bastante de cómo se potencian a hospitales y seguros privados de salud mediante el desmonte del sistema público de salud madrileño), el agua (Canal de Isabel II), el trasporte público interurbano,…si bien de un modo más sibilino, discreto y por entregas.
§ Ley de Fundaciones, aprobada por el PP en el Gobierno del Estado en 2002. La ley prohíbe donaciones de empresarios con contratos públicos a fundaciones de partidos pero no impide que se realicen donaciones a través de testaferros. Aún así, la avaricia rompe el saco y algún detritus ha saltado a los medios de comunicación: Fundescam, fundación que depende orgánicamente del PP de la Comunidad de Madrid, y que entregó su última memoria en 2003, justo el año en que entraba en vigor la Ley de Fundaciones, ha servido para financiar ilegalmente las campañas del PP en Madrid en 2003 (autonómicas y municipales) y 2004 (generales). Díaz Ferrán, Presidente de la CEOE, por 246.000 € de donación, entre 2003 y 2004, logró la compra de Aerolíneas Argentinas (empresa aérea que José María Aznar había privatizado en 2001, tras su adquisición por Iberia) a través de su empresa Air Comet, por el módico precio de un dólar. Los primeros exámenes de la contabilidad intervenida de Fundescam revelaban que la Fundación “PPera” había recibido sólo en esos dos años 790.000 € a cambio de concesiones y otros tipos de “contraprestaciones” a las empresas privadas. Parece que Fundescam fue decisiva en la compra de los votos de Tamayo y Sáez (PSOE) para la investidura de Esperanza Aguirre como Presidenta de la CAM (Comunidad Autónoma de Madrid).
§ Penúltimo asalto, las luchas de las familias del PP en Caja Madrid. Pero ese es un caso especial que no se encuadra en lo que se comúnmente se conoce por corrupción y que resulta sospechosamente ingenuo definir como lucha de poder político por el control de la entidad, cuando el poder real que está tras él (Iberia, Hoteles NH, Mapfre, Indra, City National Bank of Florida, Mercalux, Realia,…) calla y espera. La lucha encarnizada y muda de Caja Madrid con La Caixa por consolidarse como el cuarto grupo financiero español algo debe de significar en toda esta guerra. El tema merecería un tratamiento aparte.
En Madrid se ha configurado la más peligrosa fórmula de corrupción de todas las posibles: la que tiende a borrar su carácter ilegítimo e inmoral bajo la apariencia de fórmulas de legalidad y que representa otorgar al saqueo y pillaje de lo público por parte de la empresa privada (constructoras, banca, empresas de infraestructuras, sanidad,…) un aura de respetabilidad de la que carece la “economía canalla” del capitalismo del que habla Loretta Napoleoni.
(1) http://arkimia.nireblog.com/post/2006/10/20/urbanismo-sin-especulacion-ni-corrupcion
(2) Público. 2 de Junio de 2008
3 de noviembre por Raúl Dellatorre
Estrecho colaborador de Rafael Correa, Pedro Paez Pérez alertó que se genera la ilusión de una recuperación para disimular una salida que será dolorosa para el Tercer Mundo. “Estados Unidos la administra, ellos son expertos en demoliciones.”
Pedro Paez y una visión crítica. “Los paquetes de rescate no crearon empleos, están otra vez en la especulación.”
“¿Creen que se viene el derrumbe del sistema capitalista? No se olviden que hay expertos en demoliciones.” La frase es lapidaria. ¿Su intención? Advertir sobre los riesgos de ilusionarse con que la crisis la sufre el centro del capitalismo, cuando es este centro de poder, Estados Unidos, el que sigue manejando los tiempos y las respuestas globales a la crisis. ¿Una crisis autogestada? No tanto, pero tampoco tan lejos. ¿Su autor? Pedro Paez Pérez, el economista que el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, puso al frente de la construcción de la propuesta de Nueva Arquitectura Financiera para América Latina, cuyo primer pilar será el Banco del Sur.
Paez Pérez pasó por Buenos Aires para participar de un coloquio organizado por el Cefid.Ar (el centro de estudios formado por la banca pública y cooperativa). Este periodista tuvo oportunidad de participar de un profundo intercambio de ideas del visitante con economistas locales en la sede de Clacso de esta capital, un día después en una entrevista para Visión Siete (en la televisión pública) y, en el medio, conversaciones “mano a mano” con este especialista. De su personalidad se destacan la audacia de sus propuestas y la firme convicción “militante” con la que asume la reestructuración del sistema financiero y la reinserción estratégica de Latinoamérica en el mundo. Lo que sigue es un extracto de sus planteos.
–¿Por qué cree que la crisis internacional no ha pasado ni siquiera su peor momento?
–Eso de que “lo peor de la crisis ya pasó” parece producto de un hipnotismo sincronizado de políticos, de medios y algunos gobiernos. Es muy peligroso hacerse la ilusión de que ya se ha superado, porque lo que se ha hecho hasta acá, como medidas correctivas, no ha hecho más que exacerbar las condiciones que condujeron a la crisis. Los billones de dólares que los gobiernos centrales transfirieron al sector privado no fueron a la creación de nuevos empleos, están en la especulación. Vemos subir las bolsas sin ningún sentido, el petróleo sufre saltos espectaculares para después desbarrancarse. Los fondos de inversión se han fortalecido. No hay relación entre lo que pasa en esos mercados y la economía real. Ni los cambios de costos, ni escasez o exceso de demanda u oferta ni las perspectivas de crecimiento justifican tales movimientos. Se están formando nuevas burbujas y ahora pueden golpear principalmente a América latina.
–¿Por qué la advertencia en particular para la región?
–Por su dependencia de los recursos naturales y del precio internacional. Por su vulnerabilidad a los movimientos especulativos de capitales. Sigan con atención lo que está pasando en algunas bolsas de la región. Además, por su dependencia monetaria. Ante el debilitamiento del dólar, ¿quién sale a apuntalarlo? Los bancos centrales de los países de la región. Estados Unidos recoge los beneficios de emitir sin límites y ni siquiera tiene que hacer el esfuerzo de defender el valor de su moneda. Hay pocos estudios hechos sobre la utilización de la moneda como instrumento de dominación. Y, sin embargo, en el de-senlace de esta crisis puede ser el factor fundamental. Quien tenga mayor capacidad de emisión, corre con ventaja.
–Sin embargo, suele interpretarse que la hegemonía del dólar está cuestionada y puede ser el talón de Aquiles de Estados Unidos como economía dominante.
–Hay quienes incluso dicen que “la crisis del imperio es terminal” (se ríe). Cuando a mí me preguntan si se viene el cataclismo, el derrumbe del sistema, yo digo que no se olviden que también hay expertos en demoliciones, capaces de controlar las detonaciones, dónde y cuándo causar el daño y, lo más importante, saben qué hacer sobre los escombros. Estados Unidos está transitando la crisis administrándola. Deciden salvar a unos y a otros no. ¿Por qué cayeron los bancos de inversión Lehman Brothers y Bear Stearns antes de que aparecieran los planes de salvataje? Eran los nombres más emblemáticos del sistema financiero estadounidense, y sin embargo los deja caer porque eran los que iban a golpear a Alemania y Francia, para involucrarlos en los costos de la crisis. ¿Qué reacción tuvieron estos países? Se indignaron con Estados Unidos y los responsabilizaron de todos los males. Sin embargo, para diciembre (2008), a la reunión del Grupo de los 20 en Estados Unidos llegaron “mansitos”. ¿Qué surgió de esa reunión? Más regulaciones al sistema financiero, pero en manos de Estados Unidos y los organismos que controla, el Banco Mundial y el FMI. Es decir que concentró más la capacidad regulatoria sobre la economía mundial. Hacen la política y trasladan los costos al resto del mundo. Y eso es lo que se viene. Lo peor todavía está por pasar. Es un cuento que la crisis la tienen ellos, para el Tercer Mundo los riesgos son mucho mayores.
–Usted plantea que el tema monetario es la clave. ¿Qué significa eso para América latina?
–Que ahora es más urgente que nunca contar con una estructura financiera integral que construya las bases para una soberanía de nuevo tipo. Una organización supranacional que piense en la Patria Grande latinoamericana, planteando temas que no estaban, hasta ahora, en la agenda ni de la academia ni de los movimientos sociales ni de los políticos, como la soberanía monetaria y financiera. Seguir atados al FMI y a los organismos tradicionales es seguir contaminados por el Consenso de Washington, el “dogma” del neoliberalismo. La próxima etapa de la crisis será muy agresiva con Latinoamérica. Las condiciones que se están generando nos conducen a la barbarie. Tenemos que crear las condiciones para blindar nuestras economías, y defender la producción y el empleo. Ni siquiera estoy hablando del socialismo del siglo XXI. Digo que es imprescindible encontrar las herramientas para enfrentarnos a las condiciones de este capitalismo del siglo XXI.
–¿El Banco del Sur es esa herramienta?
–No sólo el Banco del Sur, que sería una banca de desarrollo con otro tipo de prioridades: la soberanía alimentaria y energética, el financiamiento de la economía popular, de la infraestructura que integre a los pueblos. Que impulse una base crítica de investigación en ciencia y tecnología, a partir de la cual renegociar el papel de la región en la división internacional del trabajo. Somos optimistas en que ya a fines de 2010 pueda estar funcionando. Pero también es necesario tener un fondo de estabilización soberano, un Fondo del Sur, y una moneda regional. Son los tres pilares de la nueva arquitectura financiera. Una propuesta modular, pero con la soberanía monetaria como clave.
Tomado de CADTM (Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo)
Redacción Corriente Alterna Madrid
En las próximas semanas, las vecinas y vecinos de Madrid tendrán que hacer frente al pago del IBI, que ha subido casi un 65% en cinco años, y de la nueva tasa de la basura, un nuevo cargo que es desproporcionada, injusta y meramente recaudatoria, toda vez que no se calcula en base a los residuos generados ni a la calidad del servicio recibido, sino únicamente al valor catastral de la vivienda. La Federación vecinal, que inició una recogida de firmas contra la aprobación de la tasa el pasado mes de febrero, ha decidido intensificar la campaña convocando asambleas informativas en los barrios en las que invitará a las vecinas y vecinos a poner de manifiesto su oposición a la tasa en una movilización que tendrá lugar el próximo domingo 15 de noviembre a las 12h. en la Puerta del Sol.
Es cada vez más evidente que Afganistán vive bajo condiciones de ocupación militar y guerra. No se está reconstruyendo el país. No se ha llevado la democracia a Afganistán. No se ha liberado a las mujeres afganas. La ocupación sólo trae más muertos, tanto entre la población afgana como entre las tropas ocupantes. Los mismos motivos que existían para retirar las tropas de Irak en 2004 se aplican al caso afgano hoy.
Pero lejos de retirarse de Afganistán, el gobierno español participa cada vez más en la ocupación. El envío de 220 soldados más y el hecho de asumir el mando del aeropuerto de Kabul son sólo los ejemplos más recientes de esta deriva. El gobierno intenta, en todo momento y contra toda evidencia, presentar al ejército español como a una onG, y disfrazar la ocupación de misión humanitaria. En esto recibe la ayuda de la prensa que, a diferencia de en 2003, está casi unánimemente a favor de la guerra y la ocupación.
A pesar de todo, la mayoría de la opinión pública en el Estado español sigue oponiéndose a la actual presencia militar en Afganistán. Sólo el 3% de la población (y sólo el 1% de las mujeres) apoya la política del gobierno de enviar más tropas. Un 41% defiende la retirada (subiendo a un 47% entre las mujeres), y otro 19% favorece una reducción del contingente. (Datos del Barómetro del Real Instituto Elcano - Resultados de Junio de 2009. Pero el hecho de que el envío de más tropas a Afganistán tenga incluso menos apoyo del que tenía la guerra en Irak en 2003, es ignorado.
Las entidades abajo firmantes hemos acordado impulsar una campaña para hacer oír esta opinión mayoritaria, exigiendo la retirada de las tropas de Afganistán y rechazando el envío de más efectivos.
Al hacerlo, no nos olvidamos de los otros problemas actuales y urgentes de un mundo afligido por las crisis económica y ecológica, sino todo lo contrario. Estas crisis están íntimamente relacionadas con la guerra en Oriente Medio. Los enormes gastos militares —nunca justificables— ahora además restan recursos a fines sociales, como el apoyo a las personas sin trabajo y a sus familias. Y todo el mundo sabe que estas guerras y ocupaciones son fruto de una economía basada en el petróleo, que es la causa principal del cambio climático.
También somos conscientes de que la reputación del Estado español está en juego en Afganistán. Con su participación en la ocupación, el gobierno español busca mejorar su imagen en la OTAN y el G20. Creemos que su reputación internacional ganaría mucho más si defendiese los principios de paz, y retirase las tropas, al igual que hizo en Irak en 2004. Si esto es incompatible con la participación en la OTAN, entonces es un motivo más para retirarse de esta alianza bélica, que debería disolverse de todas formas.
No será fácil conseguir la retirada de Afganistán, pero sabemos que mientras continúe la ocupación será imposible lograr avances sociales en este país. El pueblo afgano ya ha sufrido 30 años de guerra; le debemos nuestra solidaridad y nuestros esfuerzos para contribuir a que viva en paz.
Las entidades que colaboramos en la Campaña por la retirada de las tropas españolas de Afganistán, nos comprometemos a movilizarnos para conseguir este objetivo.
Iniciamos la campaña con una jornada de sensibilización, acción y movilización, el sábado 28 de noviembre. Iremos enviando más detalles de las movilizaciones en las diferentes ciudades durante las próximas semanas.
Ahora como siempre, ¡no a la guerra, fuera las fuerzas de ocupación!
¡Regreso inmediato de las tropas españolas!
¡Solidaridad con el pueblo de Afganistán!
Por la paz, el trabajo y un mundo sostenible
Entidades adheridas
Plataformas antiguerra y Foros Sociales
Canarias por la paz
Foro Social de Jaén
Foro Social de Segovia
Foro Social de Sevilla
Foro Social de Tomelloso
Grupos de Iruña contra las Guerras
Plataforma Aturem la Guerra, Barcelona
Plataforma contra la guerra de Afganistán, Madrid
Plataforma contra la Militarización de Albacete
Red solidaria contra la ocupación de Palestina
Otros movimientos sociales
Asociación al-Quds de Solidaridad con los pueblos del mundo árabe
Asociación andaluza por la solidaridad y la paz - ASPAAsociación de Amistad con Cuba “Bartolomé de las Casas” de Sevilla
Asociación de Mujeres Rondilla, Valladolid
Asociación Vecinal Rondilla, Valladolid
Centre d’Estudis per la Pau JM Delàs, Barcelona
Colectivo de Educación Social y Noviolencia Buenaespina de Jerez de la Frontera (Cádiz)
Comité de Solidaridad con la Causa Árabe
Comité de Solidaridad con la Causa Árabe, Asturias
Coordinadora de apoyo a Palestina, Rioja
Ecologistas en Acción (Confederación estatal)
Ecologistas en Acción, Adra
Ecologistas en acción, Andalucía
Fundación Rondilla, Valladolid
Komite Internazionalistak
Red MEWANDO Euskadi
OSPAAAL Galicia
OSPAAAL - Solidaridad de Cádiz
Plataforma de solidaridad con Palestina de Sevilla
Red de Mujeres de Negro
Sodepaz
Sodepaz Balamil (Valladolid)
Valencia Solidaria
Sindicatos
USTEC-STEs (IAC)
CAT-País Valencià-Col.lectiu Autònom de Treballadors/es
CGT de Catalunya
Organizaciones políticas
Aralar
Asociación Socialismo XXI
Izquierda Unida
Esquerda Unida
EUiA
Iniciativa per Catalunya Verds
Iniciativa socialista de izquierdas-ISA
Izquierda Anticapitalista
Ezker Alternatiboa
Revolta Global-Esquerra Anticapitalista
FARGA (Forum anticapitalista per la reflexión i generació d’alternatives).
Partit dels Comunistes de Catalunya
Partit Humanista
PSUC viu
http://tropasfueradeafganistan.blogspot.com
Bajo los escombros de esta crisis del capitalismo, dejados tras la quiebra, con demanda de reflote a cargo del dinero público, de buena parte de los buques insignia del sistema (Lehman Brothers, Citibank, Citigroup, CTI Group, General Motors, Nortel Networks,...) quedan ocultas las realidades cuya escala es la humana, la que afecta a los trabajadores y sus familias y que, por ese motivo, no ocupa cabeceras de los periódicos, no aparece en las páginas salmón de las secciones y prensa de negocios, ni abre informativos.
Sólo en contados casos, y de modo marginal, aparece en los medios informativos del poder político y económico algunas noticias que hablan de la resistencia y la dignidad de algunos colectivos de trabajadores frente a la crisis.
Para quienes siguen sosteniendo la definición de los trabajadores como “la clase en ascenso” y su carácter central en las luchas contra el sistema en las sociedades de capitalismo avanzado (esto, es en el centro del sistema), junto con su denuncia del “reformismo” y carácter burgués de otras luchas (las de los movimientos sociales), en vez de verlas como nuevos espacios de protesta y rebeldía, la falta de respuesta combativa a esta crisis ha de haberlos dejado un tanto desorientados. No estaría de más una reflexión de cómo la dependencia de los trabajadores “del reino de la necesidad” se ha extendido, en los países del centro del sistema, hasta su complicidad y seducción ideológica, integrándoles como bloque social sostenedor del mismo sistema.
Y sin embargo, los trabajadores, autoorganizados, sin dirigismos que no nazcan de ellos mismos, en ocasiones han saltado a la actualidad por respuestas diversas pero, en dichos casos, no pasivas ante la agresión que la crisis capitalista supone para sus vidas.
Cierto es que se ha tratado de acciones aisladas, fragmentarias, no globales, sin posiciones de avance sino de resistencia pero que expresan la voluntad de no resignarse.
Me refiero a algunas noticias de las que nos hablan los medios de comunicación con cuentagotas.
- Las ocupaciones francesas de fábricas dónde los trabajadores secuestran a sus directivos hasta lograr un acuerdo que revierta una parte de la violencia empresarial de los despidos y logre los objetivos del mantenimiento (1) del puesto de trabajo y la dignidad. ¿Es ésta una expresión de madurez de los objetivos políticos de las luchas? Seguramente no. Es más bien una manifestación defensiva ante los ataques de la patronal y la expresión de un reflejo de conciencia de clase antes que conciencia de clase para sí.
El cooperativismo, que ha surgido en España y en otros muchos países del mundo al calor de los despidos y de la necesidad de mantener el empleo y el salario, ha dado lugar a alternativas casi siempre sobrevenidas y sin unas posiciones políticas que lo respalden (2). Pero el goteo es incesante.
Ni el secuestro de directivos y empresarios ni las cooperativas son un fenómeno específico y exclusivo de esta crisis sistémica del capitalismo. Son tan antiguos como las expresiones de autoorganización y lucha de la clase trabajadora pero sí demuestran que el espacio de la empresa, del centro de producción, sigue siendo un elemento en que se expresan las aspiraciones, reivindicaciones y relaciones de producción. De lo que se configure dentro de dicho ámbito dependerá, de un modo decisivo, la forma que tendrá la sociedad futura, continúe siendo esta capitalista o socialista, entendida como propiedad social y no simplemente estatal (capitalismo de Estado) de los medios de producción y, cada vez más, de distribución.
Sabido es que los tiempos de las crisis económicas y de las crisis sociales tienen distintos calendarios y ritmos. No existe un automatismo entre ambos. Desde que estalla una crisis en sus indicadores macroeconómicos hasta que se expresa en sus índices sociales (descenso de los niveles de vida de la población, subconsumo, embargos por endeudamiento, paro,...) y se acompaña de una “vivencia subjetiva de la crisis”, puede pasar un mediano-largo plazo que, en ocasiones, se estima incluso en años.
Ello no conlleva tampoco una inmediata respuesta sindical y política ya que influyen, entre otros muchos, factores como los niveles de conciencia de clase, la existencia o no de actores sindicales y políticos que den dirección a las crisis sociales, llamen a la movilización y encaucen las luchas y la percepción entre los sectores socialmente afectados de que hay posibilidades de rentabilidad y éxito en los conflictos –es la expresión conocida como “la huelga paga”- y de que estos están bien dirigidos y con un proyecto claro.
De todas las condiciones expresadas hoy no se da ninguna de ellas. Pérdida de conciencia e identidad de clase, despolitización, desmovilización, resignación y pasividad entre los trabajadores, sindicalismo reformista de pacto y conciliación, ausencia de actor político que eleve el nivel de las luchas, carencia de proyecto... Este es el perfil resultante de la expresión de la crisis económica en lo social.
Las pocas luchas que se dan como respuesta a la crisis capitalista son de tipo local, fragmentario, de fábrica o, como mucho, de conjunto de plantas de producción, apenas de rama, sin otros objetivos que la resistencia a perder el empleo y la reivindicación del mismo o, en el mejor de los casos, de logro de mejores condiciones del despido. Esto ya lo conocimos durante los años 80 en España, con el proceso de desindustrialización, también llamado eufemísticamente “reconversión”.
¿Seguirán las cosas de este modo a medida que se incremente el número de parados, se agoten las prestaciones por desempleo, aumente el número de desahucios en las viviendas, se reduzcan los gastos, ya escasos, sociales y rebrote la crisis de subconsumo de nuevo sobre lo financiero y lo productivo, completándose así el círculo? No tenemos bola de cristal a mano para responder a esa cuestión. En todo caso, lo cierto es que la realidad no es estática y que bajo la aparente calma de las aguas puede que se estén formando corrientes que puedan llegar a dinamizar el escenario de aparente calma, eso sí con crispación social.
Y sin embargo, tomen los hechos la dirección que tomen, sea por efecto de espontaneismo (sentido negativo) o de recuperación y dirección de las movilizaciones (sentido positivo), todo nos devuelve al espacio productivo de la empresa. La recuperación de la centralidad del espacio productivo es una condición “sine qua non” de una vuelta a la expresión organizada y política de la lucha de clases y del avance hacia el cambio de unas relaciones sociales de producción capitalistas por otras de tipo societario (cooperativismo) o socialistas (consejismo).
A riesgo de que suene lejano, quimérico incluso, iluso o simplemente desconocido merece la pena refrescar algunas nociones de lo que significó en su día la teoría y práctica del consejismo.
El movimiento de consejos obreros o consejismo fue una de las corrientes de la izquierda revolucionaria. Nos referiremos aquí a los consejos de fábrica, dejando de lado, por necesidades de acotación, los consejos de granjas o los de soldados.
Toma su fuerza inicial en la revolución soviética de 1917, aunque tuvo sus precedentes en el “Consejo de Diputados Obreros de San Petesburgo” de la revolución, menos conocida, de 1905. De hecho, el nombre “soviet” se traduce en español como consejo. La revolución soviética desmontó en sus inicios el aparato burocrático zarista para sustituirlo por diferentes tipos de consejos (de escuelas, de fábricas, de soldados, de granjas,...).
El consejo, por su naturaleza, es una organización de base, de tipo horizontal, en el que la asamblea es la soberana de las decisiones de sus miembros o consejistas. En el caso de las empresas, ello implica el control y propiedad colectiva por parte de todos los trabajadores de la fábrica.
La soberanía de la asamblea implica que los delegados pueden ser revocados en cualquier momento y que el mandato de la asamblea es imperativo; esto es, el delegado carece de un poder deliberativo especial, representa la voz y el mandato de su asamblea en otras reuniones a las que acude como representante y no puede, por tanto, tomar decisiones distintas a las de la asamblea que lo ha elegido. Del mismo modo, en su papel de “gestor” en la empresa está sujeto a lo aprobado en la asamblea.
El consejo es por tanto una forma de democracia directa, opuesta a la representativa y a las formas burocráticas del poder político. Es la base de la autogestión que se dan a sí mismos un conjunto de individuos libremente asociados y unidos por un principio comunitarista de solidaridad y apoyo mutuo.
Los consejos se estructuran, en consecuencia, como bases de un nuevo modelo de sociedad. Son formas incipientes de la nueva organización social y no están concebidas como un modo definitivo en sentido histórico sino inicial en la etapa de transición al socialismo. En palabras de Pannekoek “los Consejos Obreros son la forma de organización durante el período de transición en el cual la clase trabajadora está luchando por el predominio, está destruyendo al capitalismo y organizando la producción social” (3).
Cada estructura base de empresa o consejo obrero y asambleario decide tanto la parte creativa (¿qué producir?) como la productiva (la organización del trabajo, su desjerarquización y las relaciones salariales y de producción).
Dicha estructura se coordina federándose con otras a través de consejos de carácter superior (de rama productiva, de región, nacional, internacional). Esta forma en el mundo productivo, y del mismo modo en otras áreas de la sociedad (enseñanza, organización territorial,...), es la base del nuevo Estado de los trabajadores.
Algunos autores, lo definirán por tanto como un socialismo “desde abajo” (Pannekoek, Otto Rühle, Paul Mattick, incluso Rosa Luxemburgo...entre los marxistas. Las aportaciones de algunos pensadores de corrientes libertarias y situacionistas merecerían capítulo específico).
Esta concepción horizontal, de democracia directa, autogestionaria (aún cuando no siempre la teorizaran de esta última forma), antiburocrática y antiautoritaria acabaría por enfrentarse con dos modelos de intervención, uno de organización societaria (sindical) y otro de tipo político (el modelo leninista de organización social).
La centralización del poder que representó el proceso de asentamiento de la revolución soviética, cuyas tendencias autoritarias fueron favorecidas por la guerra civil con los rusos blancos zaristas y la necesidad de controlar tendencias que parecían escapar al control del nuevo estado (caos del proceso, revueltas campesinas y “eseristas”, entre otras) se manifestó incluso antes del asentamiento de Stalin como gran director de escena tras la muerte de Lenin.
A lo que se oponían los consejistas puros (Pannekoek, Rühle,...) era al dirigismo del partido vanguardia, cooptando a los delegados, vaciando el carácter soberano de la asamblea, reduciendo su carácter de democracia de base. Para ellos el comunismo no debía actuar como partido que dirigiese a la clase trabajadora sino poner al servicio de ésta su experiencia de lucha y su formación teórica y política para estimular su autoorganización y emancipación como “clase para sí”. Se trata del concepto de “autonomía obrera”.
Esa crítica al dirigismo de los partidos la extenderían también a los sindicatos, entendiendo que estos reproducían, con los partidos de la clase obrera (incluían también su crítica a los socialdemócratas), en un proceso revolucionario la vuelta al viejo orden, al restaurar formas de representación indirectas e impedir la autoemancipación de la clase obrera: “El fin no puede ser derribar, aniquilar el coloso con pies de barro de las centrales sindicales con sus 7 millones de miembros, para reconstruirlas después bajo otra forma (...)El fin es apoderarse de las palancas de mando en las empresas preponderantes en la industria, en el proceso de producción social y, por ahí mismo, tomar la decisión en el combate revolucionario. Apoderarse de la palanca que puede poner patas arriba al capitalismo en ramas y en regiones industriales enteras” (4)
Los años posteriores a la revolución soviética conocerían distintas experiencias, cierto que siempre fracasadas, de intentos de “consejismo”.
- La revolución espartaquista de 1918 en Alemania, podría en pie durante su breve duración experiencias de comunismo consejista.
- Durante el “bienio rojo” italiano de 1919-1920 en la fábrica de FIAT de Turín nace el primer consejo de fábrica que luego se extiende por todo el Piamonte
- La guerra civil española también los conoce, en la zona republicana, impulsados fundamentalmente por la CNT (colectivizaciones, no sólo en la agricultura), en una parte de las fábricas y empresas (sector cinematográfico en Cataluña, v.g.) incautadas a los empresarios que apoyaron la sublevación fascista.
- Durante la fase más combativa del mayo del 68 francés se plantea claramente la cuestión del poder obrero en grandes fábricas y se ponen en pie experimentos de “comunismo de consejos” ante el vacío de poder que ha dejado la dirección capitalista en dichas empresas, por el cariz que han ido tomando los acontecimientos.
- En 1973 aparecen los “cordones de fábrica” (versión de los consejos obreros en el Chile de Allende), como respuesta a los sabotajes y huelgas lanzados por la clase empresarial para desestabilizar al gobierno de la Unidad Popular chilena.
- Una vez derrocado el sha, en el Irán de Bazargan se extiende el movimiento obrero de las “shuras” o “shoras” que, en muchos casos tomarán el control de las decisiones en las empresas. Así lo describe Assef Bayat, cronista de las mismas: “Las shuras, o comités de fábrica (consejos) eran una forma particular de organización de los trabajadores que surgieron en la industria iraní, tras el derrocamiento de la dictadura del Sha en 1979. Fueron las organizaciones de taller cuyo comité ejecutivo elegido representaba a todos los empleados de una fábrica (azul y de cuello blanco) y / o de un grupo industrial, con independencia de su oficio, habilidad o sexo. Su principal preocupación era lograr el control de los trabajadores” (5). Pronto serían aplastadas por el régimen de los clérigos, una vez eliminado el componente laico e izquierdista de la revolución.
Los consejos obreros tuvieron mucho de espontaneismo en sus génesis, también de voluntarismo y de la ingenuidad de creer que podía organizarse la producción, y hasta la sociedad, de otro modo, sin que el proceso no degenerase bien en cierto grado de caos, bien de burocratismo o simplemente no fuesen aplastados por poner patas arriba al viejo/nuevo orden.
Pero en sus experimentos se demuestra su facticidad, la posibilidad de crear un nuevo orden, realmente democrático y “desde abajo”, en el que los trabajadores fueran los dueños REALES de los medios de producción y organizasen ésta de acuerdo a sus decisiones.
(1) 2008-2009: Caterpillar, SONY, 3M, Scapa, empresa de transporte aéreo Serviciar, Michelin, papelera SWM, componentes para el automóvil Faurecia, multinacional USA Moles, Conforama
(2) “La crisis económica resucita la toma de fábricas en España”. Diario “PÚBLICO”. 25 de Octubre de 2009.
(3) “Los consejos obreros”. Pannekoek
(4) “La revolución no es un asunto de partido”. Rühle, Otto
(5) “Los trabajadores y la revolución en Irán”. Assef Bayat
Izquierda Anticapitalista Madrid
En defensa de unos servicios 100% públicos, gratuitos y de calidad
Una sociedad que desmantela sus servicios públicos es una sociedad que camina hacia la barbarie.
Es la existencia de unos servicios públicos gratuitos, universales y de calidad lo que garantiza que las necesidades más básicas de la población no se vean sometidas a los imperativos y caprichos del mercado. Su privatización, por el contrario, promueve que derechos ciudadanos de crucial importancia (educación, sanidad, vivienda, etcétera), pasen a ser una mercancía sólo al alcance de quienes puedan pagar por ella. La mercantilización de espacios crecientes de nuestras vidas no hace más que profundizar la enorme brecha económica y social que caracteriza a nuestras sociedades, negando la posibilidad de llevar una vida digna a grupos de población que, actualmente, ante la ofensiva privatizadora en curso y bajo los estragos de la crisis económica, ya no pueden ser considerados minoritarios.
El ataque que el gobierno de Esperanza Aguirre en nuestra Comunidad y el de Gallardón en la capital están llevando a cabo contra los servicios públicos madrileños es implacable. Este gobierno, que ostenta el dudoso privilegio de haber sido pionero -junto con el de la Comunidad Valenciana- en la privatización de nuevos servicios públicos y en la exploración de novedosas fórmulas privatizadoras, sigue avanzando en su ofensiva neoliberal a un ritmo trepidante. Algunos ejemplos recientes son suficientemente significativos de la gravedad de la situación en la Comunidad de Madrid:
El sistema sanitario madrileño, cuya situación ya es de por sí alarmante, no deja de sufrir ataques de envergadura. A la vuelta del verano el gobierno de la Comunidad ha cerrado tres laboratorios públicos que funcionaban perfectamente y en los que se acababan de instalar nuevos equipos. Estos cierres “inexplicables” tienen un objetivo evidente: ahora las muestras a analizar se encargan a un laboratorio privado, aunque para ello sea necesario recorrer, en ocasiones, más de 80 kilómetros. Por otra parte, la Consejería de Sanidad (con el Acuerdo de los sindicatos presentes en la Mesa Sectorial) ha decidido trasladar 380 camas y a 649 trabajadores/as del hospital Clínico a otros siete hospitales, lo cual es el paso previo para “sacar” parte de esas camas y de esos trabajadores/as del sistema público. También han optado, a pesar de la férrea oposición de las asociaciones vecinales del distrito, por que el futuro hospital de la cárcel de Carabanchel sea totalmente privado. Por último, el PP madrileño se dispone a aprobar próximamente en la Asamblea de Madrid la llamada ley de “Libre elección y Área Única”, lo que abrirá de par en par las puertas de la sanidad madrileña a las empresas privadas.
La ofensiva contra nuestro sistema educativo también se ha intensificado en los últimos tiempos. Se está ampliando la concesión de conciertos educativos a organizaciones religiosas cada vez más conservadoras, como los Legionarios de Cristo o Comunión y Liberación. Además, si hasta hace poco se solían concertar unidades ya existentes, ahora se promueve la cesión gratuita de suelo público a este tipo de entidades, para que construyan en él sus colegios de carácter privado y elitista. Es así como en los barrios de nueva creación proliferan los centros privados concertados, quedando los centros públicos en clara desventaja numérica; en ocasiones, cuando los centros privados ya están en funcionamiento no existe todavía ni un solo centro de titularidad pública al cual acudir. Simultáneamente, se va recortando el presupuesto destinado al sistema público, que ve cómo sus condiciones de personal y medios son cada vez más precarias. La actuación del gobierno de Aguirre en la etapa no obligatoria de la educación infantil es particularmente alarmante: primero “solucionan” la falta de plazas potenciando la matriculación en la privada y dando a los padres el “cheque escolar” como presunta ayuda para sufragar los gastos, en vez de vez de construir nuevas escuelas infantiles públicas; pero como buena parte de las escuelas infantiles privadas no cumplen las condiciones mínimas de calidad legalmente establecidas, se aprueba un nuevo decreto que sustituye al 1.014 y en el cual se baja considerablemente esos criterios de calidad: ya no es necesario que las escuelas cuenten con espacios ajardinados, se incrementa el número de niñ@s permitid@s por metro cuadrado, se sube el ratio de niños por cada profesional educativo a cargo, y se reduce la titulación necesaria de maestro a un ciclo formativo de grado medio (lo que además lleva aparejada una notable reducción salarial). A esto hay que añadir que la gestión de las nuevas escuelas infantiles públicas se otorga mediante concursos en los que se priorizan los proyectos más baratos, no los de mejor calidad educativa. Es así como estas escuelas pasan a ser gestionadas por empresas del estilo de Ferrovial o el Corte Inglés.
Ahora el gobierno regional se propone dar un paso que hace poco tiempo hubiera parecido impensable: privatizar el agua. El año pasado anunció el inicio de la privatización del Canal de Isabel II, empresa responsable del abastecimiento de agua de la Comunidad de Madrid, mediante su transformación en una sociedad anónima, así como la venta a particulares del 49 % de las acciones. A nadie se le escapa que la gestión de un recurso natural limitado y escaso como es el agua conlleva actuaciones que no debieran depender de su rentabilidad económica. El hecho de que sea el criterio empresarial el que gestione el ciclo integral del agua en nuestra región pondrá en riesgo aspectos ambientales y sociales de suma importancia. A esto habría que añadir otros casos igualmente escandalosos, como el que Aguirre haya convertido TeleMadrid –según denuncian sus trabajadores-en su coto privado y en instrumento de censura de toda forma de disenso y de intoxicación masiva, poniendo así el canal público al servicio de su política neoliberal y de los intereses de la jerarquía eclesiástica y los sectores más reaccionarios. También es alarmante, por ejemplo, cómo leyes como la Ley de Dependencia promueven que las empresas privadas hagan negocio con las desatendidas necesidades de cuidados de la población dependiente de nuestra región.
Lamentablemente los ejemplos son numerosos y graves. Es por tanto evidente que detener la política privatizadora en la Comunidad de Madrid es una cuestión crucial. La renuncia tanto de la izquierda institucional como de los sindicatos a hacer una verdadera oposición a un gobierno que atenta tan directamente contra los intereses de la población es incomprensible. Valga como ejemplo de esta complicidad tácita el papel que juegan los sindicatos, especialmente en sanidad, actuando de comparsa y apoyando con su firma la mayoría de las agresiones de Esperanza Aguirre.
Desde IA nos comprometemos a trabajar para detener el avance del proyecto privatizador y reaccionario que Esperanza Aguirre tiene para nuestra Comunidad. Esa resistencia sólo puede surgir de la organización desde la base, de la constitución en los barrios y pueblos de plataformas de usuarios y de trabajadores de los servicios públicos, así como del trabajo comprometido de organizaciones sociales y políticas. Se trata de avanzar hacia la formación de un amplio movimiento social que sea capaz de evitar la privatización de los servicios públicos, reclamar la recuperación de aquellos servicios públicos que ya nos han sido expropiados, y reivindicar que éstos respondan no al interés económico de unos pocos, si no a las necesidades sociales de la mayoría.
www.anticapitalistas.org
Hay un concepto generalizado entre los analistas y las autoridades económicas mundiales: Si se hunde el dólar, se hunde el sistema capitalista. Y hay una razón de fondo que lo explica: El dólar está involucrado en el 86% de los US$3,2 billones (millones de millones) de transacciones diarias de divisas en el mundo, y casi dos terceras partes de las reservas de los bancos centrales del mundo están denominadas en dólares. Motivo más que suficiente para que, ante el declive en continuado de la moneda estadounidense, sean los propios gobiernos capitalistas quienes salgan a rescatarlo del derrumbe.
Informe
IAR Noticias
En momentos en que las economías, desde Suiza a Corea del Sur, tratan de frenar el declive del dólar, la intervención en los mercados cambiarios, o las declaraciones al respecto, alcanzan su nivel más alto en años, señala este martes The Wall Street Journal.
El tema de la intervención gubernamental reduce y afecta los incipientes esfuerzos para corregir los desequilibrios de la economía mundial que contribuyeron a desatar la crisis financiera primero, y la crisis recesiva con desocupación en masa después.
Durante el tercer trimestre, la divisa estadounidense perdió 4,1% de su valor contra el euro y 6,8% contra el yen japonés, cuando llegó a su nivel más bajo desde finales de enero.
A última hora del viernes 30 de octubre, en Nueva York, el euro se cotizaba a US$1,4717, frente a los US$1,4828 del jueves. El dólar había ascendido a los 90.02 yenes, el euro a 132,48 yenes y la libra esterlina llegaba a US$1,6418. El dólar equivalía a 1,0259 de francos suizos y 1,0817 dólares canadienses.
Las autoridades europeas se quejan en voz alta contra el alza del euro, que hace poco cruzó la barrera de US$1,50 por unidad por primera vez en más de un año antes de retroceder, encareciendo su comercio de exportación “dolarizado” con China y EEUU.
Si el euro y el yen se siguen fortaleciendo, por ejemplo, se encarecerá el costo de las exportaciones europeas y asiáticas en los mercados internacionales.
Algunos países ya han intervenido. Corea del Sur, Taiwán, Filipinas y Tailandia han dado pasos para frenar el alza de sus monedas y tratar de mantener la competitividad de sus exportaciones frente a China cuya divisa, el yuan, está atada al valor del dólar.
Japón fue el último país desarrollado en intervenir en el mercado cambiario, en 2004. La última intervención de Canadá data de 1998.
“El gobierno japonés se pondría nervioso si el dólar se acercara a los 80 yenes por unidad, comparado con los actuales 90 yenes”, dice Steven Pearson, analista de Bank of America-Merrill Lynch, citado por el Journal.
El dólar mostró cierta vitalidad la semana pasada, pero la mayoría de los analistas espera que la debilidad de la moneda estadounidense continúe. Eso significa que la reciente ola de intervenciones gubernamentales en los mercados cambiarios probablemente se intensificará, señala el Journal.
El debilitamiento del dólar favorece a EEUU al aumentar el valor de las ganancias de las empresas del país en el exterior y abaratar sus exportaciones. La depreciación del dólar, sin embargo, presiona a los países que exportan a EEUU.
En septiembre, las autoridades estadounidenses renovaron su llamado a “reequilibrar” la economía global lo que se logra, en parte, al reducir el crecimiento basado en las exportaciones.
Los desequilibrios de la economía mundial será uno de los temas en la agenda en la próxima reunión de los ministros de finanzas del Grupo de los 20 que tendrá lugar el viernes y el sábado en Escocia.
Muchos países ya han dado pasos para detener el alza de sus monedas contra el alicaído dólar.
Brasil, por ejemplo, impuso un impuesto de 2% a la inversión extranjera de portafolio para moderar al real, que se ha disparado 31% contra el dólar en lo que va del año. El banco central de Canadá ha señalado que podría recurrir a la compra de dólares por primera vez en más de una década. El Banco de Japón podría adoptar medidas similares si persiste la apreciación del yen.
Analistas y medios especializados coinciden en que el dólar podría seguir cayendo en las próximas semanas ante las apuestas de los inversionistas de que otros países aumentarán las tasas de interés antes que la Reserva Federal de Estados Unidos, lo que impulsa los retornos sobre otras monedas.
La caída de la divisa estadounidense se agudizó en el tercer trimestre a medida que las economías del mundo mostraron signos de recuperación y los especuladores trasladaron su dinero a alternativas más arriesgadas en busca de retornos más altos.
Durante meses, el dólar tendió a bajar después de que se anunciaran noticias positivas, que los especuladores interpretaban como una señal de que era hora de abandonar refugios seguros como la moneda estadounidense e ir en busca de inversiones más arriesgadas y rentables.
Sin embargo, las promesas de las autoridades de política monetaria de seguir estimulando la economía para apuntalar la recuperación han convencido a los inversionistas de que EEUU no subirá pronto las tasas de interés.
Los especuladores están vendiendo activos estadounidenses, en los que se refugiaron mientras arreciaba la crisis financiera, para realizar apuestas de mayor riesgo, a menudo en economías en desarrollo que ofrecen mayores retornos.
La intervención cada vez más definida de los gobiernos comprando dólares y bonos del Tesoro, buscan desatar una nueva escalada en la cotización de la divisa estadounidense que haga más competitivas sus economías en el mercado de exportaciones “dolarizado”.
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| Si los tribunales comienzan a impugnar las ejecuciones hipotecarias, la crisis acabará por golpear a Wall Street |
| Pam Martens |
El tsunami económico desatado por el proceso conocido como “titulización”, la codiciosa alquimia que permitió a Wall Street convertir hipotecas tóxicas en bonos calificados como altamente confiables (bonos AAA), está a punto de deparar un nuevo capítulo de temblores financieros.
Tras haber dejado a un tendal de inversores hipotecarios, accionistas y gestores de fondos de pensiones con el agua al cuello y a una buena parte de Wall Street comiendo de la mano del Estado, la ilegalidad de esta vasta maquinaria de titulizaciones, con sus operadores en la sombra, ha comenzado a emerger en diversos tribunales de los Estados Unidos.
Tres jueces de Massachusetts, Kansas y Ohio, han desvelado sin ambages las mediaciones ficticias sobre las que se ha asentado el proceso de titulización. Las decisiones de estos magistrados ponen seriamente en cuestión la legalidad de cientos de miles de ejecuciones hipotecarias, así como las credenciales jurídicas de los subsiguientes compradores de dichas viviendas que, cada vez más, son los propios bancos de Wall Street. Sumado a ello, el Consejo de Normas de Contabilidad Financiera (FASB, según las siglas en inglés) ha modificado ciertas reglas que obligarán a que cientos de miles de millones de dólares ligados a estos procesos de titulización tengan que ser reincorporados a las hojas de balance de las empresas de Wall Street, con lo cual éstas aumentarán la presión sobre los poderes públicos para recibir capital.
El origen del problema está en los pasos que el proceso de titulización de hipotecas requiere. Para conseguir una transacción sin riesgos, sortear los controles públicos y satisfacer los criterios contables que justifican que una venta de títulos desaparezca de la hoja de balance del banco, las hipotecas son objeto de varias transferencias antes de ser vendidas a los inversores. El ejemplo típico es el siguiente: el prestamista original (o el patrocinante que haya comprado las hipotecas en el mercado secundario) transfiere las hipotecas a una entidad de propósito especial conocida como depositante. Este depositante, a su vez, transfiere las hipotecas a una entidad que vende certificados a los inversores basados en la calificación de riesgo del paquete de hipotecas (en teoría, las pérdidas ocasionadas por los grupos de hipotecas de mayor riesgo serían absorbidas por las series más seguras, calificadas con una triple A. En la práctica, sin embargo, muchas de las series que recibían esta calificación tenían una inferior).
Para ahorrar los costes, el tiempo y el papeleo que hubiera exigido registrar cada una de las transferencia de las miles de hipotecas que conforman una titulización, las empresas de Wall decidieron emitir cesiones de hipotecas en blanco a lo largo de todo el proceso de transferencias, saltándose el registro físico de las hipotecas en el registro público correspondiente.
Increíblemente, los representantes de las entidades intermediarias han estado ejecutando hipotecas a lo largo del país, desalojando a las familias y subastando las viviendas, sin tener certificación real de la hipoteca o prueba alguna de su título jurídico para actuar. En algunos casos, los tribunales autorizaron estas ejecuciones, y los subsiguientes desalojos de las familias, a pesar de que los representantes de las entidades intermediarias reconocieron que el título hipotecario original se había perdido (lo cual suscita la cuestión de si estos títulos realmente se perdieron o fueron utilizados de manera fraudulenta en múltiples titulizaciones, algo que varios veteranos de Wall Street sospechan).
Finalmente, algunos jueces listos han decidido no hacer la vista gorda y han sacudido la alfombra. En una decisión adoptada el 14 de octubre de 2009, el juez Keith Long, de Massachusetts, sostuvo:
“Las cesiones de hipotecas en blanco no transfieren nada […] en Massachusetts, una hipoteca entraña en última instancia la transferencia de un inmueble. Pero para que algo se transfiera debe hacerse de manera válida. Los acuerdos en virtud de los cuales las entidades de titulización aseguraban tener derecho a la cesión de las hipotecas no comportan en sí mismos una cesión y en todo caso no están debidamente registrados […] Las cuestiones que se ventilan aquí no tienen que ver con meros formalismos burocráticos o con errores subsanables. Apuntan al núcleo de las garantías reconocidas a los propietarios de viviendas y a los solicitantes de crédito por las leyes de Massachusetts. Aceptar el argumento de la entidad demandante es permitirle que se quede con la casa de alguien sin tener un derecho demostrable para hacerlo, asumiendo que, finalmente, podrán demostrarlo y que los eventuales oferentes en la subasta no se verán disuadidos por la falta de base jurídica para la venta y realizarán su oferta confiados en su existencia futura, aunque pueda llevar un año o más. La ley, precisamente, reconoce el carácter problemático de estas asunciones, el daño que pueden causar si resultan erróneas y las obligaciones que se derivan en caso contrario” [cursivas en la sentencia original] (U.S. Bank National Association v. Ibanez/Wells Fargo v. Larace)
Un mes y medio antes, el 28 de agosto de 2009, el juez Eric S. Rosen, de la Corte Suprema de Kansas, adoptó un posicionamiento incisivo en relación con uno de los intermediarios ficticios utilizados por Wall Street para que realizara el trabajo sucio de las ejecuciones hipotecarias y sirviera de “pantalla” a medida que las hipotecas se trasladaban entre varias entidades. Este intermediario, conocido como MERS (las siglas en inglés de Sistemas de Registro Electrónico de Hipotecas), es una entidad independiente en caso de quiebra, filial de MERSCORP, que a su vez es propiedad de diferentes unidades de Citigroup, JPMorgan Chase, Bank of America, la Mortgage Bankers Association, así como de diferentes empresas emisoras de hipotecas y otros títulos. Según la página web de MERSCORP, estos “accionistas desempeñaron un papel crucial en el desarrollo del MERS. Merced a sus aportaciones de capital, MERS pudo financiar sus gastos de de desarrollo y funcionamiento iniciales”. En los últimos años, MERS ha operado, más que como un sistema de registro electrónico, como parte en las demandas interpuestas en diferentes tribunales del país.
En un documento de mayo de 2009, titulado “Los cimientos de MERS”, la compañía reconoce que recientemente se ha asistido a una ola de demandas contra MERS por parte de propietarios en proceso de ejecución hipotecaria. A lo largo, de hecho, de las siguientes treinta páginas, se dedica a describir las diferentes demandas, estado por estado, siempre en un tono que intenta rezumar optimismo.
MERS, sin embargo, carece de una plantilla de empleados o de abogados que recorran el país ejecutando hipotecas o defendiendo a la entidad ante los tribunales. Lo que hace es designar a los empleados de los bancos y de las empresas hipotecarias como sus representantes, en calidad de “personal encargado de certificación”. En su página web lo explican de la siguiente guisa: “los encargados de certificación son empleados de una entidad miembro (un banco o una empresa hipotecaria) que la secretaría corporativa de MERS designa como personal de MERS a través de una resolución interna. Esta resolución autoriza al encargado de certificación a ejecutar documentos en calidad de empleado de MERS”.
El juez Rosen, de la Corte Suprema de Kansas, no compró esta versión de los hechos de MERS. Seguramente Wall Street tenía buena razones para lamentar haber caído en manos de este juez. En 2002, Rosen recibió la distinción “Hacer realidad el sueño”, creada en honor a Martin Luther King; con anterioridad, se había desempeñado como Consejero General Asociado de la Comisión de Títulos de Kansas, y como Fiscal Asistente de Distrito en el Condado de Shawnee, también en Kansas. En su decisión, el juez Rosen sostuvo que:
“La relación existente entre MERS y el Sovereign Bank se parece más a la de un intermediario ficticio que a la de quien posee los derechos propios de un comprador […] ¿Qué significado debería atribuir este tribunal a la designación de MERS como “fideicomisario” de Millennia [una empresa hipotecaria]? La demanda pretende definir este término como aquellos hombres ciegos de la leyenda india cuya descripción de un elefante dependía de la parte que estuvieran tocando en cada momento. El Consejero del Banco, de hecho, declaró ante el tribunal que MERS detenta las hipotecas “a efectos de simplificar los trámites, y nuestros clientes, el banco y los otros bancos, transfieren dichas hipotecas y encargan a MERS que les notifique las eventuales ejecuciones que deban realizarse” (Landmark National Bank v. Boyd A. Kesler)
Los abogados de los propietarios de vivienda ven una trama más oscura en todos esto. Timothy McCandless, un abogado californiano, dejó en su blog la siguiente reflexión:
“A lo largo de todo el país, MERS está llevando procesos de ejecución hipotecaria en su nombre, a pesar de que no es parte financiera interesada. Esto es problemático porque MERS no está preparado ni equipado para responder a las demandas de los consumidores respecto de prácticas crediticias fraudulentas. La vía de la titulización, en efecto, pretende servirse de un intermediario sin rostro y aparentemente inocente, sin conocimiento de práctica fraudulenta alguna, con el único objeto de realizar el trabajo sucio de quedarse con la vivienda del consumidor. Acorralados por el proceso hipotecario, los consumidores que intentan impulsar una defensa basada en la invocación de cláusulas contractuales fraudulentas, son a menudos forzados a asumir el punto de vista de la parte beneficiaria de la ejecución –normalmente una sociedad de inversión inmobiliaria-. Desde el punto de vista puramente logístico esto puede resultar difícil, ya que una sociedad inversora es una entidad con un rostro menos visible y aparentemente más inocente que el propio MERS. Una sociedad inversora no tiene personal de atención al cliente y probablemente carece de consejo asesor. Las quejas a la entidad responsable –en caso de que pudiera ser identificada- se reenvían a la entidad encargada de cobrar las cuotas hipotecarias y los eventuales intereses, quien a su vez remite a MERS. Este patrón de desresponsabilización hace de la titulización una vía ideal para forzar el desalojo de los consumidores. La perspectiva de librar una batalla probatoria con todas estas entidades en la esperanza de conseguir evidencia de prácticas crediticias fraudulentas puede resultar demasiado frustrante incluso para aquellas víctimas que saben que dicha evidencia existe. Este opaco muro empresarial es tan imponente que en un buen número de ejecuciones, MERS logra su cometido sin siquiera exhibir el indispensable título hipotecario original y mucho menos, claro está, aquella documentación que podría apuntalar una defensa basada en la invocación de cláusulas contractuales fraudulentas”.
Uno de los primeros jueces en dar un par de bofetadas a Wall Street fue Christopher A. Boykos, del Tribunal de Distrito del Distrito Norte de Ohio. Un par de fundamentos jurídicos de 31 de octubre de 2007, le bastaron a Boyko para desestimar catorce demandas de ejecuciones hipotecarias interpuestas por empresas inversoras participantes en procesos de titulización. En un paso de su argumentación, sostuvo de manera contundente:
“El argumento que pretende hacer valer la demanda, del tipo ‘juez, usted no entiende cómo funcionan realmente las cosas’, revela una condescendencia propia de un sistema cuasi-monopolístico que ha permitido a las instituciones financieras controlar, incluso hasta hoy, el proceso de ejecución hipotecaria […] Indudablemente, todas las decisiones que una institución financiera adopta en un proceso de ejecución obedecen a una cuestión de dinero. Asimismo, el trabajo jurídico que permite ganarse el favor de una institución financiera es altamente lucrativo. No hay nada impropio o malo en que las entidades financieras o los despachos de abogados pretendan obtener ganancias: por el contrario, es lícito que sean retribuidos por los negocios y por la práctica jurídica que llevan a cabo. Lo que no es de recibo, sin embargo, es que estas instituciones, incareables por oponentes carentes de recursos, acaben preocupándose más por maximizar sus beneficios que por cumplir los trámites procesales legales. Los tribunales federales, cuyos objetivos difieren de los de las instituciones financieras, deben actuar en estos casos como si fueran un guardián” (In Re Foreclosure Cases)
Mientras los tribunales sacan a la luz temas como el registro ilegal de las hipotecas, las irregularidades en los procesos de titulización y la utilización de cláusulas contractuales fraudulentas y predatorias, un par de frases perdidas en las nuevas cuentas presentadas bajo el formulario 10Q por Citigroup el 30 de junio de 2009, revelan que hasta el momento no hemos visto más que un par de pústulas en la cabeza del monstruo de la titulización, mientras que su torso continúa sumergido en aguas pantanosas.
Citigroup explica que el Consejo de Normas de Contabilidad Financiera (FASB) ha emitido una nueva regla –la SFAS nº 166- que tendrá un impacto significativo en los estados financieros consolidados de Citigroup “en la medida en que la empresa perderá la consideración de ventas otorgada a la cesión de ciertos activos a entidades con propósitos específicos, así como a ciertas ventas de futuro y a ciertas transferencias de valores que no puedan calificarse como participaciones”. Si esto es así, la pregunta clave es: ¿cuándo estallará esta bomba? “La SFAS 166 entrará en vigor a partir de los años fiscales posteriores al 15 de noviembre de 2009”. Y hay más malas noticias: la FASB también ha emitido una norma, la SFAS 167 en virtud de la cual, pare decirlo en pocas palabras, la mayor parte de los valores registrados fuera de la hoja de balance tendrán que volver a los libros de contabilidad del Citigroup.
En las últimas líneas se asegura que:
“el efecto acumulado de la adopción de estas nuevas normas de contabilidad para el 1 de enero de 2010, según la información financiera disponible el 30 de junio de 2009, sería, después de aplicar los impuestos correspondientes a resultados acumulados, de unos 8.300 millones de dólares” [énfasis en el original]
No quiero imaginarme cómo se pedirá a los contribuyentes estadounidenses que sigan dándole dinero a Citigroup si este continúa sangrando hasta el infinito. Lo peor es que el Citigroup no el único que resultará financieramente golpeado a resulta de los controles sobre las Entidades con Propósito Específico. Los reguladores, de hecho, están recibiendo cartas de presión de Citigroup y de otras empresas de Wall Street para que revisen, al menos, la fecha en la que estos cambios entrarán en vigor.
Dejando de lado por el momento las prácticas crediticias fraudulentas y predatorias que posibilitaron las titulizaciones de hipotecas, hay que admitir que el debate sobre la conveniencia de resucitar o dejar morir estos procesos de titulización (además de aquellos provocados por empresas con apoyo público) no se ha planteado con suficiente radicalidad. Y es que si se acepta que la función de Wall Street es facilitar una asignación eficiente del capital, sólo cabe rechazar de plano estas prácticas fraudulentas. Wall Street ha estado moviendo miles de millones de dólares provenientes de créditos hipotecarios y de otras apuestas ligadas a dichos créditos sin que nadie plantee una cuestión elemental: ¿cómo es posible que todo este capital vaya a parar a una estructura totalmente improductiva? Las viviendas no piensan ni innovan; no generan nuevas tecnologías, ni patentes, ni nuevas industrias; no crean puestos de trabajo de cara al futuro.
Wall Street, en definitiva, actuó como un prestamista al por mayor a empresas hipotecarias inescrupulosas (algunas de las cuales pertenecían a empresas de Wall Street). Y no lo hizo en respuesta a una demanda legítima de los consumidores; creó, más bien, una demanda artificial orientada a generar productos hipotecarios para alimentar la maquinaria de la titulización y obtener con ello pingües ganancias. Lo que tenemos ahora son las consecuencias de una asignación de capitales de todo punto ineficiente: una sobreproducción masiva de condominios y viviendas que acaba por hundir el valor de los activos tanto en los barrios como al interior de un irracional proceso de titulización repleto de productos a los que las agencias de calificación otorgaron una triple A y que acabaron degradados a basura.
Uno de los factores que coadyuvó a la depresión y al ingobernable desempleo de los años 30 fue sin duda la masiva y descabellada asignación de capitales generada por el fraude y las malas ideas. Hoy resulta obvio que Wall Street no es sino el intermediario ficticio de un muy bien articulado sistema de transferencia de riquezas.
Pam Martens trabajó en Wall Street durante 21 años; no tiene activos, ni a corto ni a largo plazo, de ninguna de las empresas mencionadas en este artículo. Escribe regularmente sobre cuestiones de interés público desde New Hampshire.
Traducción para www.sinpermiso.info: Xavier Layret
Esther Vivas | Público 3/10/09
El actual modelo de producción agrícola y ganadero industrial contribuye a profundizar en la crisis ecológica global con un impacto directo en la generación de cambio climático. Aunque a primera vista no lo parezca, la agroindustria es una de las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero.
Así lo ha puesto de relieve la campaña No te comas el mundo, en el marco de las movilizaciones de estos días en motivo de la reunión de las Naciones Unidas en Barcelona sobre cambio climático, previa a la crucial cumbre de Copenhague (COP15) en diciembre donde debe aprobarse un nuevo tratado que sustituya al de Kyoto.
Según la campaña, entre un 44 y un 57% de las emisiones de gases de efecto invernadero son provocadas por el actual modelo de producción, distribución y consumo de alimentos. Una cifra resultado de sumar las emisiones de las actividades estrictamente agrícolas (11-15%), de la deforestación (15-18%), del procesamiento, transporte y refrigeración de los alimentos (15-20%) y de los residuos orgánicos (3-4%).
Y es que no podemos olvidar los elementos que caracterizan a este sistema de producción de alimentos: intensivo, industrial, kilométrico, deslocalizado y petrodependiente. Veámoslo en detalle. Intensivo, porque lleva a cabo una sobre-explotación de los suelos y de los recursos naturales que acaba generando la liberación de gases de efecto invernadero por parte de bosques, campos de cultivo y pastos. Al anteponer la productividad, por delante del cuidado del medio ambiente y la regeneración de la tierra, se rompe el equilibrio mediante el cual los suelos capturan y almacenan carbono, contribuyendo a la estabilidad climática.
Industrial, porque consiste en un modelo de producción mecanizado, con uso de agroquímicos, monocultivos, etc. La utilización de grandes tractores para labrar la tierra y procesar la comida contribuye a la liberación de más CO2. Los fertilizantes químicos utilizados en la agricultura y en la ganadería moderna generan una importante cantidad de óxido nitroso, una de las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero. Asimismo, la quema de bosques, selvas... para convertirlos en pastos o monocultivos acaba afectando gravemente a la biodiversidad y contribuye a la liberación masiva de carbono.
Kilométrico y petrodependiente, porque se trata de una producción de mercancías deslocalizada en búsqueda de la mano de obra más barata y de la legislación medioambiental más laxa. Los alimentos que consumimos recorren miles de kilómetros antes de llegar a nuestra mesa con el consiguiente impacto medioambiental. Se calcula que en la actualidad, la mayor parte de los alimentos viajan entre 2.500 y 4.000 kilómetros antes de ser consumidos, un 25% más que en 1980. Nos encontramos ante una situación totalmente insostenible donde, por ejemplo, la energía para mandar unas lechugas de Almería a Holanda es tres veces superior a la utilizada para cultivarlas, a la vez que consumimos alimentos que provienen de la otra punta del mundo cuando muchos de éstos se cultivan también a nivel local.
La ganadería industrial es otro de los principales generadores de gases de efecto invernadero y su avance ha significado una mayor deforestación con un 26% de la superficie terrestre dedicada a pastos y el 33% a la producción de grano para piensos. Sus porcentajes de emisión equivalen al 9% de las emisiones de CO2 (principalmente por deforestación), el 37% de las de metano (por la digestión de los rumiantes) y el 65% del óxido nitroso (por el estiércol).
Este modelo de alimentación kilométrica y viajera, así como el alto uso de agroquímicos derivados del petróleo, implica una fuerte dependencia de los recursos fósiles. En consecuencia, en la medida en que el modelo productivo agrícola y ganadero industrial depende fuertemente del petróleo, la crisis alimentaria, la crisis energética y la crisis climática están íntimamente relacionadas.
Pero a pesar de estos datos, podemos parar el cambio climático y la agricultura campesina, local y agroecológica, como señala el centro de investigación GRAIN, puede contribuir de forma determinante a ello. Se trata de devolverle a la tierra la materia orgánica que se le ha quitado, después de que la revolución verde haya agotado los suelos con el uso intensivo de fertilizantes químicos, pesticidas, etc. Para hacerlo, hace falta apostar por técnicas agrícolas sostenibles que pueden aumentar gradualmente la materia orgánica de la tierra en un 2% en un periodo de cincuenta años, restituyendo el porcentaje eliminado desde la década de los 60.
Es necesario apostar por un modelo de producción diversificado, incorporando praderas y abono verde, integrando de nuevo la producción animal en el cultivo agrícola, con árboles y plantas silvestres, así como promover circuitos cortos de comercialización y la venta directa en mercados locales. Con estas prácticas, se calcula que sería posible capturar hasta 2/3 del actual exceso de CO2 en la atmósfera. El movimiento internacional de La Vía Campesina lo tiene claro cuando señala que “la agricultura campesina puede enfriar el planeta”.
Asimismo, hay que denunciar las falsas soluciones del capitalismo verde al cambio climático como la energía nuclear, los agrocombustibles u otras, así como los lobbies empresariales que buscan mercantilizar el tratado de Copenhague. Desde distintos movimientos sociales se exige “justicia climática”, frente a los mecanismos de mercado incorporados en el protocolo de Kyoto y que tendrán continuidad en Copenhague. Una justicia climática que debe ir a la par con la “justicia social”, ligando la lucha contra la crisis ecológica global con el combate contra la crisis económica que afecta a amplios sectores populares, en base a una perspectiva anticapitalista y ecosocialista. Para que el clima no cambie, hay que cambiar el mundo.
Tomado, a su vez, de www.anticapitalistas.org
Esther Vivas | Revolta Global-Esquerra Anticapitalista
Barcelona se moviliza contra el cambio climático. Alrededor de unas cuatro mil personas han salido a la calle en el centro de Barcelona, este sábado 31 de octubre por la tarde, para denunciar las falsas soluciones que se proponen al cambio climático y exigir un cambio radical de modelo.
La manifestación se ha celebrado en motivo de la reunión oficial de las Naciones Unidas sobre cambio climático que tendrá lugar en la ciudad del 2 al 6 de noviembre, previa a la cumbre de esta organización en Copenhague (COP15) a principios de diciembre. La protesta ha sido convocada por la campaña unitaria El clima no está en venta, dónde participan más de cuarenta organizaciones catalanas como grupos ecologistas, sindicatos, cooperativas de consumo, ONGs, plataformas en defensa del territorio, entre otros.
Los manifestantes hemos exigido "un compromiso firme por una reducción drástica e inmediata de las emisiones de gases invernadero, así como un programa creíble para que el uso de energías fósiles se haya abandonado plenamente a mediados de siglo y la desforestació se haya parado mucho antes", como recoge el manifiesto de la campaña. La reivindicación de justicia climática, el reconocimiento de la deuda ecológica del Norte respecto al Sur y la denuncia de los mecanismos de mercado y de los lobbies empresariales han sido otras temáticas centrales.
Asimismo, se ha señalado la falta de voluntad política del gobierno español y catalán para frenar el cambio climático, al no establecer mecanismos concretos que permitan una reducción real de gases de efecto invernadero, mientras se apuesta por el uso intensivo de los combustibles fósiles y por grandes obras faraónicas.
La manifestación de este sábado ha sido tan solo la primera de toda una serie de actividades que se llevarán a cabo en el transcurso de la semana que viene y que incluirán charlas, acciones, debates, etc. coincidiendo con la reunión oficial en Barcelona.
Agricultura y cambio climático
Las actividades de la campaña, pero, han empezado este viernes 30 y sábado 31 por la mañana con la organización de un seminario sobre cambio climático y modelo alimentario global de la plataforma No te comas el mundo. Un seminario que ha contado con la participación de varios ponentes internacionales, quienes han puesto de relieve los vínculos entre el modelo de agricultura intensiva e industrial y la generación de cambio climático así como las consecuencias dramáticas que la crisis ambiental tiene para el futuro de la agricultura y la alimentación mundial.
A destacar, los datos ofrecidos por la agrónoma chilena Camila Montesinos de GRAIN que señalavan el enorme peso que la agricultura y la ganadería industrial tienen en la generación de cambio climático con un 44-57% de las emisiones de gases de efecto invernadero, resultado de sumar las emisiones de las actividades estrictamente agrícolas (11-15%), de la desforestación (15-18%), del procesamiento, transporte y refrigeración de alimentos (15-20%) y de los residuos orgánicos (3-4%).
Montesinos señalava también la urgencia de devolver la materia orgánica a la tierra después que la revolución verde haya agotado los suelos con el uso intensivo de fertilizantes químicos, pesticidas, etc. Para hacerlo, hace falta apostar por técnicas agrícolas sostenibles que pueden aumentar gradualmente la materia orgánica de la tierra en un 2% en un periodo de cincuenta años, restituyendo el porcentaje eliminado desde los años 60. Montesinos apostó también por integrar de nuevo la producción animal en el cultivo de la tierra y por la venta directa en mercados locales y circuitos de proximidad.
Las movilizaciones contra el cambio climático tendrán su punto culminante el 12 de diciembre con la jornada de acción internacional contra el cambio climático en Copenhague que se espera reúna a miles de activistas de todo el mundo.
*Esther Vivas es miembro de la campaña El clima no està en venda.
Declaración de Izquierda Anticapitalista-Madrid
Ante la situación en Caja Madrid y las maniobras políticas para hacerse con su control.
La complicidad entre los poderes económico y político es de sobra conocida, aunque normalmente se intente ocultarla, para evitar que sea demasiado explícito que el poder político real está al servicio de las finanzas. El conflicto abierto en Caja Madrid está desnudando a todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria en la Comunidad, en sus denodados intentos por mantener o ganar posiciones en el reparto de la tarta de la caja madrileña.
El PP ha recrudecido su lucha interna en Madrid. El objetivo último de Esperanza Aguirre es poner a un peón suyo, el vicepresidente de la Comunidad Ignacio González, al frente de la cuarta entidad financiera del país para contar así con una plataforma privilegiada desde la que asaltar el liderazgo estatal del PP. Por su lado, Gallardón trata de impedir por todos los medios que su principal competidora interna se haga con el control de tan importante instrumento económico-politico. En medio, Mariano Rajoy maniobra para que Rodrigo Rato, responsable en buena medida de la burbuja inmobiliaria durante su etapa de ministro de Economía, sea el elegido, congelando así a una posible alternativa a su maltrecho liderazgo. La división del PP de Madrid ha llegado a extremos tales que un grupo de 13 concejales del Ayuntamiento ha pedido el cese inmediato del vicealcalde Manuel Cobo por unas declaraciones en las que profería acusaciones directas contra Esperanza Aguirre y su equipo.
Pero el desgaste que acumula la derecha madrileña es incapaz de aprovecharlo una izquierda que ha renunciado a la confrontación política en los grandes temas con el PP: sea sobre su agresiva política de privatizaciones que deteriora impunemente los servicios básicos para la población madrileña, sea sobre el despilfarro en obras faraónicas, como se ha mostrado en el intolerable “consenso olímpico”, sea ahora con la firma del “acuerdo de estabilidad” de la Caja por parte de PSM, IU-CM, UGT y la Federación de Banca de CC OO. Ésta es la constatación palmaria de que con esta izquierda nunca se podrá derrotar a la derecha ni a sus políticas, ya que ni siquiera lo intenta.
El Partido Socialista de Madrid (PSM) es un fantasma que se mueve entre el ridículo y el estupor ciudadano cada vez que su secretario general, Tomás Gómez, toma alguna iniciativa. La primera noticia relevante que se tuvo de él fue cuando propuso a Esperanza Aguirre una medida tan “progresista” como suprimir el Impuesto sobre el Patrimonio. Ahora vuelve al primer plano de la actualidad por haber pactado con el Ejecutivo Regional la cuota de poder del PSM en los órganos directivos de Caja Madrid a cambio de apoyar al candidato que proponga Esperanza Aguirre, que tiene un seguro de vida político con este individuo. La dirección federal del PSOE parece que le va a enmendar la plana para que vote a Rodrigo Rato, opción por la que se inclina Zapatero, que ya contribuyó decisivamente a colocar a este neoliberal convicto y confeso al frente del Fondo Monetario Internacional. A esto le llaman “política de Estado”.
Por su parte, IU- Comunidad de Madrid (IU-CM) aparece de nuevo en acuerdos institucionales impresentables con el PP que deben causar sonrojo a su cada vez más desorientada base social. De la mano del eterno Ángel Pérez, la federación madrileña de la coalición renuncia a cualquier denuncia pública o movilización social en defensa de una Caja que actúe en defensa de los intereses de la ciudadanía madrileña a cambio de mantener las cuotas de poder en los órganos directivos de la misma. En este caso, y a diferencia del PSM que renunció en la anterior legislatura a tener representantes en la comisión ejecutiva de Caja Madrid, IU-CM cuenta desde hace más de 10 años con un representante, que fue vicepresidente de la entidad y que en la actualidad preside la Comisión de retribuciones de la Caja: se trata de José Antonio Moral Santín, consejero áulico de la mayoría de IU-CM y al que no se le conoce intervención alguna para defender un cambio de rumbo en la política de la Caja, ni cuando se trata de las grandes operaciones de la Corporación Financiera, ni siquiera cuando este verano le concedió un crédito de 76 millones de euros al Real Madrid para que fichase a Cristiano Ronaldo. Parece que los dirigentes de IU-CM están al servicio de Florentino Pérez, emperador del ladrillo y uno de los principales beneficiarios de la privatización de los servicios públicos en la Comunidad de Madrid, porque ya en 2001, también entonces junto al PP, le regalaron la recalificación de los terrenos de su antigua Ciudad Deportiva para levantar las cuatro torres inmensas que hoy dominan el skyline madrileño, una de ellas de Caja Madrid, por cierto.
El dinero que se entrega fácilmente a los grandes empresarios, desaparece para los créditos a las familias y la Obra Social de la Caja que no tiene apenas intervención para paliar la crítica situación en la que se encuentran muchas infraestructuras para necesidades sociales básicas en los barrios y pueblos de la Comunidad. Cuando la dirección federal de IU da su apoyo decidido a su federación madrileña contradice abiertamente su discurso sobre la banca pública y, más aún, su autodefinición como anticapitalista. Como tantas veces, sus hechos desmienten sus palabras.
Una organización política de izquierdas debería defender un modelo de Caja de Ahorros pública totalmente distinto del que hoy impera en Caja Madrid y no mercadear para conseguir puestos que sólo tienen detrás intereses visibles aunque inconfesables. Porque éstos son los que en realidad guían todos los movimientos de los partidos con representación en la Asamblea de Madrid: el crédito fácil para las fundaciones respectivas o próximas, así como para sus campañas electorales; la financiación de cooperativas de vivienda ligadas a personas afines a esos partidos o las inversiones en sociedades y medios de comunicación que afiancen sus espacios políticos respectivos
Frente a este panorama, Izquierda Anticapitalista (IA) hace un llamamiento para defender la conversión de Caja Madrid en una banca pública que atienda fundamentalmente el interés del pueblo de Madrid. Desde IA nos esforzaremos por promover y apoyar iniciativas que contribuyan a reclamar la función social tan urgente que ha de asumir Caja Madrid en un momento de crisis económica y social como el actual. Para derrotar a Esperanza Aguirre, a Gallardón y a sus políticas de derechas necesitamos una reactivación social que vaya poniendo los cimientos para construir otra izquierda, que esté totalmente alejada del basurero en el que se ha convertido la política madrileña y que tenga la credibilidad que pierden cada día el PSOE e IU.
29 de octubre
www.anticapitalistas.org
Izquierda Anticapitalista-Madrid
Al menos 40 empresas en declive han sido reconvertidas en cooperativas al asumir su gestión los trabajadores. En ocasiones, el antiguo dueño de la compañía se suma a la iniciativa
Trabajadores de la cooperativa Metalva, en Alcañiz (Teruel).
PERE RUSIÑOL -PÚBLICO- MADRID - 25/10/2009 08:00
A Daniel Martínez, de 33 años, le despidieron de la empresa en la que trabajaba, en Mazarrón (Murcia), machacada como tantas por la crisis. Medio año después, sigue en la nave y es el dueño.
La crisis económica ha llevado a decenas de trabajadores en España a tomar empresas en declive y gestionarlas directamente. En lugar de contentarse con el paro, han despedido al dueño y han tratado de mantenerlas a flote reconvertidas en cooperativas.
La posibilidad de capitalizar el paro aumenta el cooperativismo
Aquí no se escucha el ruido de Argentina, cuando con el crash de 2002 miles de obreros se quedaron con las fábricas ante la huida de sus jefes y su lucha fue captada por la cámara de Naomi Klein y Avis Lewis en La Toma. Pero el goteo es incesante: Daniel Martínez y seis compañeros crearon el pasado abril la cooperativa Akami Tuna y trabajan incluso en la misma nave y con la misma maquinaria de la empresa que les despidió; la metalúrgica Metalva unió en Alcañiz (Teruel) a obreros que un día fueron a trabajar y el dueño se había fugado; los cooperativistas de Zero-Pro en Porriño (Pontevedra) desarrollan por su cuenta los proyectos de robotización que antes elaboraban para su jefe.
La Confederación de Cooperativas de Trabajo (Coceta) estima que en dos años se han tomado unas 40 empresas en España cuando en dos décadas no tuvieron constancia de ninguna acción parecida.
En ocasiones aunque raras, incluso el dueño se suma a la toma. Es el caso, por ejemplo, de Francisco Javier Jiménez, de 40 años, que era propietario de Cuin Factory, una pequeña empresa de producción y comercialización de muebles de cocina de Vilanova i la Geltrú (Barcelona). A principios de año, echó cuentas, le salieron rojas y comunicó a sus empleados que cerraba. Tras el shock colectivo, alguien sugirió arrimar el hombro juntos y seguir como cooperativa. Desde junio, el dueño ha dejado de serlo y es un trabajador más, sometido a la asamblea. Pero la fábrica sigue.
Catalunya es la comunidad donde se dan más estas experiencias
"La persona que hoy firma mi nómina era antes mi secretaria. Parece el mundo al revés, pero estoy muy satisfecho del paso dado: antes todo recaía sobre mis espaldas, ahora tengo compañeros de fatigas", explica Jiménez. Como la situación es de economía de guerra, los seis cooperativistas se han autoasignado un salario de apenas 900 euros al mes. "Todos somos jefes y todos ganamos lo mismo, que espero que aumente a medida que dejemos atrás la crisis", añade Jiménez, quien ironiza que sus ex obreros "ahora se dan cuenta de lo duro que puede resultar ser empresario".
Catalunya es probablemente la comunidad donde se dan más experiencias de este tipo, hasta el punto de que la Generalitat creó en junio una línea de ayudas específicas para transformar una empresa mercantil en cooperativa. Y existe una cooperativa, Ara_coop, especializada en ayudar en el proceso de transformación. En el último año, las peticiones de información a Aracoop han aumentado el 50%.
El fenómeno se ha extendido sigilosamente por toda España ante la posibilidad de capitalizar el paro y con la riquísima experiencia acumulada en la crisis de finales de la década de 1970, cuando muchos obreros tomaron sus fábricas y las reconvirtieron en cooperativas. Algunas de esas empresas, como la catalana Mol-Matric, siguen funcionando de forma asamblearia 30 años después y generando beneficios.
"El problema, a veces, es directamente el propietario", apunta Enrique Emsoleaga, gerente de Metalva, metalúrgica creada por cinco obreros cansados de que el dueño no les pagara. "Antes teníamos trabajo, pero nunca dinero. Ahora hacemos lo mismo, pero con mucha más libertad y nos ganamos la vida", añade.
¿Y no son un engorro las asambleas para tomar decisiones? "No, para nada", responde Emsoleaga con un punto de ironía. "Los acuerdos son siempre unánimes: trabajar, trabajar y trabajar", dice. Las asambleas las hacen los sábados, en la fábrica, mientras desayunan con toda la familia.
Hace pocas semanas un compañero de partido, Izquierda Anticapitalista, expresó en una reunión de organización un concepto que venía a dándome vueltas desde hace ya algunos años. Venía a decir algo así como “la izquierda institucional, PSOE e IU han renunciado a arrebatar Madrid a la derecha”.
Desde hace 18 años (1991) la derecha gobierna el Ayuntamiento de Madrid y desde hace 14 años (1995) gobierna también en la Comunidad de Madrid.
Independientemente de la ubicación y el juicio políticos que nos merezca el PSOE lo cierto es que la derecha sociológica es hoy mayoritaria en la capital y la región. Llegó a principios de los 90 para quedarse.
Se han analizado sobradamente las razones de esta inversión sociopolítica en la capital y la región madrileñas, por lo que nos limitaremos a mencionar sólo algunas de las principales:
§ La desmovilización de las “izquierdas” mayoritarias y del movimiento ciudadano vaciado de cuadros a finales de los 70 y durante los 80 para ocupar las instituciones
§ La paulatina desindustrialización de la capital y también en gran medida de la región, esta última hacia las provincias limítrofes de Castilla-La Mancha, mucho más “generosas” en las condiciones de radicación industrial
§ La expulsión de las generaciones jóvenes de trabajadores y clases media y media-baja de la capital y la región como consecuencia del fuerte incremento del precio de la vivienda.
§ La transición de un modelo sindical reformista pero aún parcialmente combativo a otro de gestión, pacto social y concertación.
§ La ruptura de las redes tradicionales de socialización de la izquierda.
§ El debilitamiento de la cultura política de la izquierda y el abandono del trabajo de concienciación política en beneficio de la expansión de los valores liberales y de fuerte individualismo durante las 3 décadas anteriores.
§ La mesocratización ideológica de amplios sectores de las clases trabajadoras, seducidas por la cultura de consumo y de propietariado.
§ La labor de expansión de las redes de clientelismo social de la derecha a través del asociacionismo conservador y de su enganche institucional.
¿Y en estos años de terrible imperio de la derecha en Madrid qué ha sucedido? Entre otras cosas....
§ La especulación urbanística (ciudad del Real Madrid, enterramiento de la M-30, desarrollo de la ciudad olímpica para mayor honra y gloria de Tutam-Gallardon,...) se ha convertido en la práctica más enloquecida del urbanismo madrileño. La alianza y la colusión de intereses entre los políticos de la derecha y la mafia de la construcción ha alcanzado las más altas cumbres del proceso de construcción de una ciudad para la burguesía y la expulsión de los sectores populares de la misma por la imposibilidad de encontrar una vivienda digna asequible.
§ El desmantelamiento más crudo e indecente de los servicios públicos: procesos hacia la privatización de la sanidad, de la enseñaza, del transporte público, del Canal de Isabel II,...en beneficio del negocio en sectores en los que la iniciativa privada debiera estar vetada.
§ La ruina municipal del Ayuntamiento más endeudado de España (26.000 millones de € en abril del 2009), la cual será enjugada con crecimientos siderales de los impuestos municipales (IBI, de circulación,....) y con el invento de nuevas tasas (basuras,....)
§ Un ataque brutal contra el laicismo (potenciación de los grupos próvida, creciente influencia de las ordenes religiosas y de los grupos católicos más ultraderechistas como el Opus Dei o Comunión y Liberación en la enseñanza,...)
§ Crecimiento a sus anchas de las bandas nazifascistas que semana sí y semana también cometen sus crímenes y tropelías sin que los cuerpos policiales al mando de las instituciones madrileñas hagan nada para frenarlos.
§ Conversión de CajaMadrid en la palanca financiera de los proyectos empresariales de un sector del gran capital (Iberia, Mapfre, Realia, Endesa, Indra, NH Hoteles,...) español, en detrimento de su dimensión de entidad privada de interés social.
§ La persecución, el hostigamiento y el derribo de las iniciativas sociales y populares que luchan por una forma de cultura no mercantilista.
¿Quién combatirá este estado de cosas, este lodazal en el que la derecha ha convertido Madrid?
¿El PSOE del Ministerio del Interior que reprime y practica la caza del inmigrante, el de Tomás Gómez cuyo plan para CajaMadrid se diferencia de poco del que tiene el PP y cuyos planes privatizadores apenas difieren de los de la derecha? ¿Ese PSOE que hace florituras dialécticas en el Parlamento Regional pero que, en la práctica, no se opone a Esperanza Aguirre, Ruiz Gallardón y las corruptelas de sus mariachis? Más bien no.
¿Izquierda Unida, con personajes tan turbios como Moral Santín, cómodamente instalado en CajaMadrid, en apoyo de una de la facción pepera de Gallardón, mientras las huestes de Tomás Gómez lo hacen a las de la señora Aguirre? ¿La IU que dio la mano al PP para facilitar el pelotazo de 83.0000 millones de € de Florentino Pérez en la recalificación de la vieja Ciudad Deportiva del Real Madrid, el “de las glorias españolas”? Me parece que tampoco.
Estas “izquierdas” son sociedades de socorros mutuos para el “desarrollo profesional” de un equipo de mercenarios de la política, sin otra pretensión que su propia supervivencia en la Comunidad, el Ayuntamiento y sus chiringuitos derivados y su oposición es mero simulacro para su galería de votantes. Han abandonado a la ciudad y la región de Madrid a su suerte a manos de la derecha depredadora.
No. La alternativa a la derecha, la recuperación de Madrid para la izquierda tendrá que venir de los sectores más sanos de su sociedad, del movimiento ciudadano, de los trabajadores y los sectores golpeados por la crisis capitalista, de la cultura crítica y opuesta a su mercantilización, de los ecologistas que cuestionan este sindios de ciudad del cemento que ha aniquilado un concepto de urbe a la medida del ser humano, de los altermundistas, de los que creen en una ciudad abierta y para la convivencia entre los que han nacido aquí y los que han nacido fuera, muchos de ellos más allá de nuestras blindadas fronteras, de los antifascistas, de los que luchan por una vivienda digna, del movimiento antiespeculación, de los urbanistas progresistas que no conciben una ciudad ni una región en la que primen los intereses privados y urbanísticos, de los grupos políticos que están a la izquierda de la izquierda, de muchos y diversos, de todos los que no nos resignamos a la resignación de esa “izquierda” pusilánime y entregada de hoz y coz al enterramiento de la inteligencia, el progreso y el carácter abierto, alegre y dinámico de la que un día fue una ciudad de la cultura con el punto irreverente de una sociedad que en los años 70 volvía a respirar el anhelo de unas libertades democráticas.
Se aducirá que el esfuerzo es gigantesco, que la derecha tiene bien tomada la medida a Madrid, que la pasividad y la falta de ganas de lucha frustrarán cualquier esperanza de cambio, que la pretensión es ilusa, que no hay energías para el cambio, que es pretencioso sólo el hecho de pensarlo. Y no le faltarán razones a quien así piensa pero las transformaciones sociales y de cultura política suelen nacer de las utopías desechadas por los “realistas” como impracticables.
Del carácter correcto de las propuestas, de su socialización y discusión abierta y en plaza pública, de su capacidad de contrastarse con la realidad, de la mentalidad de suma y de la voluntad basada en la pasión de los proyectos nacen dichas transformaciones y no de la fatalista resignación ante una realidad que no nos gusta.
Madrid necesita pensarse, ser para sí, perder ese complejo de ciudad y región casposas y fachas que otros interesadamente han querido dibujar en sus particulares fobias a partir de la búsqueda de identidades que deben más a la negación que a la afirmación.
No fue casposa ni facha resistiendo al fascismo bajo las bombas criminales de su aviación en la Guerra Civil, como tampoco lo fue en los duros años de lucha antifascista durante el franquismo y no tiene porque seguir siendo el feudo-experimento de la España reaccionaria que proyecta el PP, a menos que aceptemos como inevitable destino lo que es un presente ya demasiado largo.
Para cambiar esta realidad, a la que jamás debemos resignarnos, no bastará la reivindicación y la lucha contra lo que no queremos sino que serán fundamentales el pensamiento y las ideas, llevadas a la práctica, como anticipo de lo que queremos.
Necesitamos convertir Madrid en un laboratorio de ideas y propuestas, de experiencias de poder popular, de espacios de debate y participación que hagan frente a la carcoma institucional de la corrupción económica y política, el recorte a las libertades y el horrendo monumento a la insolidaridad que la acción de la derecha y la dejación cómplice de una “izquierda” acomodada a su esfera de influencia han construido.
Hay experiencias interesantes en el esfuerzo por repensar Madrid. La del Observatorio Metropolitano, con su Manifiesto por Madrid (http://www.observatoriometropolitano.org/manifiesto-por-madrid-critica-y-crisis-del-modelo-metropolitano/) va en esa línea. Pero son necesarios muchos más equipos, personas, grupos y especialistas en diversas áreas unidos por el esfuerzo y el horizonte comunes de derrotar a la derecha, de expulsarla de los espacios de poder político, social, cultural, ideológico que ocupa.
Es necesario también divulgar esas reflexiones, convertirlas en palanca de acción política y social de modo que lleguen a amplios sectores de la ciudadanía y la hagan suya como parte de un proyecto de transformación y cambio cultural y políticos que implique a miles de personas en una misma dirección: derrotar a la derecha en Madrid y reconstruir la izquierda.
Soplan malos vientos para la izquierda en España, no debemos engañarnos. La política económica liberal del PSOE, aderezada de pseudoproclamas de izquierda y de bienintencionadas “obras pías” como particular concepto de justicia social, se hará más dura y reaccionaria, para frenar la presión de la banca y la gran patronal y el chorro de críticas que les cae desde el ala derecha de su propia bancada política (Solchaga, Almunia, Fernández Ordóñez,....),
Frente a ese hecho no podemos ser ingenuos. La decepción que provoque el PSOE no favorecerá a las posiciones de izquierda en España y particularmente en Madrid. Los sectores desengañados, por su fuerte componente conservador y de bajo perfil político correrán a abrazar a la derecha, con Gürteles y sin Gürteles. Cuando la pseudoizquierda hace política de derechas descalifica a la izquierda en su conjunto y los desencantos por la izquierda suelen refugiarse en la abstención, la desmovilización y la frustración o, en el mejor de los casos, en una izquierda ligeramente menos desvaída. Hablo de izquierda en el sentido de tradición cultural para la ciudadanía no en su sentido político ni en su práctica.
En este contexto, el trabajo para recuperar la izquierda sociológica en Madrid y para reconstruir un bloque social de progreso que haga frente a la derecha más reaccionaria que tiene en la región y en la ciudad su joya de la corona de su estrategia fascistizante, no debe subordinarse a convocatoria electoral (por otro lado aún lejana) alguna ni a ninguna tentación de plasmar mecánicamente el esfuerzo social y político por lograrlo en un peso representativo concreto. Sería un error de bulto poner el objetivo en un nivel de apoyo electoral concreto. Ese sólo puede ser el resultado de hacer una buena labor de concienciación ciudadana y de refuerzo de las posiciones populares. Y ello no porque se desdeñe la expresión matemática de un cambio en la correlación de fuerzas izquierda-derecha sino porque se correría el riesgo de no comprender que lo decisivo es cambiar el estado de cosas en Madrid, la pasividad de la ciudadanía de izquierda, recuperar la iniciativa y la propuesta, reforzar el tejido social combativo, construir alternativa social y que sin ello no hay nada futuro en la esfera de lo político o sólo la realización de un trabajo en beneficio de su capitalización por parte de quienes menos merecedores son de ello, cuando no cómplices de la situación que hoy viven la ciudad y la región. Recordemos quién fue el beneficiario de las movilizaciones contra la marea negra del Prestige o de la Guerra de Irak.
De lo que se trata es de levantar una izquierda combativa de hechos y no de palabra, con apoyo social y capacidad de movilización, con ideas para Madrid y propuestas ilusionantes, que estimule el activismo social y la recuperación del sentido crítico de la ciudadanía de una izquierda que está sumergida pero existe, aunque sea en estado letárgico y al que haya que despertar.
Para lograr esa meta son necesarias muchas mediaciones, múltiples instrumentos y energías, una gran diversidad de espacios de lucha y pensamiento, capaces de converger, convivir, respetarse y sumar en ese objetivo que debe de ser común, si deseamos salir de la esterilidad y el ghetto al que la derecha reaccionaria madrileña pretende conducir las luchas parciales.
Ello supone abrirse a la ciudadanía progresiva, generar alianzas y complicidad, enriquecer el tejido asociativo, implicar a los que hoy están en su casa, potenciar una participación real y no meramente ritualizada, elevar la particularidad de las reivindicaciones a un plano superior, capaz de sintetizar y hacer converger demandas y finalidades, diversidades e intereses.
Las redes y el tejido asociativo son dos buenos medios para establecer relaciones y potenciar una comunicación que enriquezca la particularidad de cada sector en lucha con las aportaciones de otros, para generar sinergias y solidaridades, para integrarlas en una dirección concreta (sin pastoreos pero sin falsos apoliticismos).
Pero esas redes hoy son todavía débiles, parciales, sólo proyecto de su deber ser porque ni han alcanzado la dimensión necesaria, ni han pasado del plano de la militancia para convencidos al de la influencia social y la participación masiva de los aún no politizados, ni tampoco integran adecuadamente en cada lucha la resonancia solidaria del resto de las luchas progresivas.
Necesitamos conocer qué ciudad y qué región queremos (no basta saber lo que no queremos) y socializarlo, debatiéndolo con la gente, incorporando lo más enriquecedor de sus propuestas, y difundirlo.
Para ese trabajo de difusión no nos sirven los medios ajenos en los que ocasionalmente aparezcamos como eco testimonial y minoritario de un espacio comunicativo que sólo en parte nos sea próximo pero cuyos propósitos y finalidades no vayan a acompañarnos demasiado lejos.
Necesitamos uno propio, casi exclusivamente centrado en la meta de arrancar Madrid de la caspa reaccionaria, de hacer otro Madrid posible y de dar a conocer cómo lo haremos. Un medio propio con vocación de amplio seguimiento, apoyo y repercusión sociales, que rehuya la tentación de dirigirse sólo a los convencidos para centrarse en la intención de convencer a muchos.
¿Y de dónde puede surgir esa izquierda que inicie el proceso si apenas hay izquierda a la izquierda en Madrid?
Sin duda de la voluntad de poner un proyecto en marcha, del análisis correcto de la realidad en la que está inmersa la sociedad madrileña, de la capacidad elaborar alternativas adecuadas y de confrontación frente a esa realidad que no nos gusta, de mantener una actitud abierta y no patrimonial, de la generosidad para impulsar lo de todos antes que la ventaja propia, siempre de cortos vuelos, de la humildad para aceptar que tenemos mucho que aprender y una gran necesidad de escuchar antes de proponer.
El camino es largo, la desidia mucha, la traición de la izquierda institucional vergonzosa y la tarea titánica. Pero no hay otro camino. Eso o ver cómo el PP nos convierte Madrid en Berluscolandia II.
Diputada afgana sin escaño. Ha sufrido cinco intentos de asesinato por exponer públicamente los crímenes de poderosos señores de la guerra
Malalai Joya, invitada a Madrid por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado.Reyes Sedano - Reyes Sedano
MAR CENTENERA Diario PÚBLICO.- MADRID - 20/10/2009 22:21
No sé cuántos días me quedan de vida", dice con un hilo de voz Malalai Joya, "pero hasta que me maten denunciaré a quienes gobiernen Afganistán con las manos manchadas de sangre". Admirada por unos, odiada por otros, esta valiente defensora de los derechos humanos se convirtió, con 31 años, en la persona más joven del Parlamento afgano. Pero, desoyendo la voluntad popular, la Asamblea la expulsó dos años después por acusar a algunos de sus miembros de narcotraficantes, corruptos y misóginos. Hoy recibe en Madrid el Premio Juan María Bandrés a la Defensa del Derecho de Asilo y la Solidaridad con los Refugiados.
¿Será posible evitar los errores de la primera vuelta en la segunda? ¿Tendrá legitimidad Karzai si gana?
No. Estas elecciones no serán consideradas legítimas por la mayoría de afganos ni con una ronda electoral, ni con dos, ni siquiera con diez, porque se están celebrando bajo la vigilancia de las armas, el imperio de las drogas, la corrupción y el crimen. Ya antes de las elecciones teníamos claro que el resultado de las elecciones no iba a cambiar nada. Como decimos en Afganistán, salga quien salga será el mismo burro con una nueva silla, porque lo que importa no es quién vota, sino quién elige, es decir la Casa Blanca.
"Estas elecciones no serán legítimas ni con dos ni con diez rondas electorales"
¿No hay diferencias entre Karzai y Abdullah?
Casi ninguna. Los dos representan lo mismo. Millones de afganos no fueron a votar porque estaban decepcionados, no sólo porque tuviesen miedo de las amenazas de los talibanes. Muchos otros, además, no se plantean votar cuando no tienen comida que llevarse a la boca, cuando están dispuestos a entregar a sus hijos por diez dólares porque no pueden alimentarles. Karzai no ha hecho nada por ellos. La comunidad internacional está perdiendo dinero y derramando su sangre en Afganistán respaldando a un Gobierno de criminales corruptos y misóginos, y siguiendo los intereses de Estados Unidos.
¿Qué intereses tiene EEUU?
Intereses económicos y estratégicos relacionados con los recursos naturales y el reparto de las zonas de influencia con China y Rusia. La opinión pública española tiene que oponerse a que su dinero vaya a financiar una ocupación militar interesada, que además mantiene a criminales y narcotraficantes en el poder en Kabul. La mayoría de los afganos queremos paz y democracia, pero no es posible imponerla a punta de pistola.
¿Qué medidas impulsarían la democracia afgana?
En primer lugar, que las tropas de la OTAN saliesen de Afganistán, porque ahora estamos atrapados entre dos enemigos: las fuerzas de ocupación extranjeras y un Gobierno ilegítimo. Para nosotros, luchar contra un enemigo es más fácil que contra dos. Después, se debería destinar dinero a la educación, a la sanidad, al sistema judicial, a generar puestos de trabajo...
"Karzai ha legalizado la absoluta falta de libertad de las mujeres afganas"
Si se van las tropas extranjeras, ¿no volverá a estallar una guerra civil?
El dinero y las armas extranjeras están yendo a parar a los señores de la guerra, haciéndolos más poderosos. Cada bombardeo aéreo que mata a civiles está beneficiando a los talibanes. Por eso, cuanto más tiempo dure la ocupación, peor será la guerra civil posterior. Los señores de la guerra que se han unido a Karzai y Abdullah fueron responsables de la anterior guerra civil afgana. Si se les apoya a ellos, en vez de apoyar a las verdaderas fuerzas democráticas, que ahora se ven forzadas a vivir en la clandestinidad por las amenazas de muerte que reciben, por supuesto que habrá otra guerra civil.
Según la Constitución afgana, es ilegal que los señores de la guerra se presenten a los comicios, pero no se han recurrido sus candidaturas ante la Justicia. ¿Por qué?
Porque están en el poder, hacen leyes a su medida que les dan impunidad. Karzai ha traicionado el voto de la población afgana.
¿Ha vendido a las mujeres?
Por supuesto. Cada vez hay más violencia contra las mujeres y ahora, además, es legal. Mira la ley familiar chií, que permite a un marido matar de hambre a su mujer si no quiere tener relaciones sexuales con él o prohibe que puedan salir de casa sin su permiso. Esta ley no está tan lejos de las que impusieron los talibanes. Legaliza la absoluta falta de libertad de las afganas, que su vida valga menos que la de un pájaro.
"Los españoles tienen que oponerse a una ocupación militar interesada"
¿Ha sentido personalmente ese aumento de la opresión contra las mujeres?
Lo he sentido mucho. Cuando, durante la época de los talibanes, era profesora en escuelas encubiertas, era peligroso salir a la calle si no ibas cubierta de arriba abajo con un burka, pero ahora incluso con burka no es seguro. Y no es cierto que desde la llegada de las tropas extranjeras las mujeres se hayan quitado el burka. Seguimos llevándolo, incluso en las ciudades, por seguridad. La violencia es tan grave que cada vez hay más mujeres que se inmolan porque no pueden aguantarlo.
¿No se ha planteado abandonar Afganistán?
Pasé mi infancia y mi adolescencia en campos de refugiados en Irán y Pakistán, pero volví porque quería ayudar a construir un Afganistán en paz, unirme a los miles de afganos que ya estaban allí, arriesgando sus vidas a diario por la paz. Es a ellos a quienes deberían dar el Nobel, no al presidente
Gallardón busca sanear las saqueadas arcas del Ayuntamiento por sus obras faraónicas y su proyecto olímpico fracasado, todas ellas en beneficio de sus amigos de la mafia de la construcción, con nuevos impuestos que hace reacaer sobre los madrileños, especialmente sobre los menos favorecidos económicamente. Ello mientras recorta los gastos sociales municipales. Respondámosle como merece
Redacción Corriente Alterna-Madrid
El sábado 17 de octubre cerca de 3000 personas recorrieron las calles de Madrid para reclamar la retirada inmediata de la Ley de Extranjería y la apertura de un nuevo proceso negociador que conduzca a una Ley en la que se reconozcan todos los derechos a las personas inmigrantes. El cortejo de Izquierda Anticapitalista fue de los más numerosos y animados de la manifestación. Los cánticos coreados en el bloque de IA fueron, " Ningún ser humano es ilegal", " Lo único ilegal, es la patronal", "Papeles para tod@s", " Nativa o Extranjera, la misma clase obrera" "Ni CIE´s, ni fronteras, ni muertos en pateras", " La ley de Extranjería es una porquería" y " Zapatero, Zapatero, no nos quieras enganar, esta Ley de Extranjería, la firmaba el mismo Aznar".
Izquierda Anticapitalista seguirá reclamando en las calles que los derechos no tienen fronteras y que ninguna Ley puede ilegalizar a personas que solo vienen en busca de una vida mejor. La próxima cita para nuestra organización en Madrid será el 25 de octubre en el recibimiento a la Marcha por la Igualdad de las personas migrantes, que viene desde Barcelona.
www.anticapitalistas.org
Entrevista a daniel lacalle sobre trabajadores precarios, trabajadores sin derechos: “desde un punto de vista estrictamente cuantitativo debe recordarse que, de forma sistemática y en los últimos años al menos, la clase trabajadora española percibe unos salarios medios inferiores a los de nuestro entorno económico, la unión europea de los 15, y realiza unas jornadas laborales medias superiores”.
El Viejo Topo, Septiembre de 2009.
Zaragozano, ingeniero aeronáutico, luchador antifranquista en las filas del PCE, miembro de la FIM, corresponsal de Manuel Sacristán, Daniel Lacalle ha publicado recientemente en El Viejo Topo Trabajadores precarios, trabajadores sin derechos. El contenido de este ensayo, y asuntos muy próximos, son los ejes de nuestra conversación
*
SLA.- Tú último libro, editado por El Viejo Topo, lleva por título Trabajadores precarios, trabajadores sin derechos. Se señala en la contraportada que es una aproximación a la situación de los trabajadores españoles, los que viven y trabajan en España, a comienzos del siglo XXI. ¿Podrías describir sucintamente la situación de los trabajadores españoles a comienzos de este nuevo siglo?
DL.- Los datos que se manejan en el libro, los de la introducción, corresponden a mediados de 2008. Desde un punto de vista estrictamente cuantitativo debe recordarse que, de forma sistemática y en los últimos años al menos, la clase trabajadora española percibe unos salarios medios inferiores a los de nuestro entorno económico, la Unión Europea de los 15, y realiza unas jornadas laborales medias superiores.
En lo relativo a la precariedad laboral, en sus aspectos de mejor cuantificación, nuestro país, con 23 millones de activos, 20’5 millones de ocupados y 17 millones de asalariados la situación era: 2’5 millones de parados en la Encuesta de Población Activa (EPA); 5 millones de asalariados con contrato temporal; más de 2 millones con ese tipo de contrato encadenado, la inmensa mayoría de las veces en claro fraude de ley; de los contratos indefinidos existentes unos 5 millones lo eran de conversión de temporal a fijo, subvencionados para los empresarios y con menos derechos para los trabajadores; 2’5 millones de trabajadores, asalariados o no, trabajaban con jornada a tiempo parcial de forma no deseada, a veces con divisiones impresentables, como en reponedores y limpiadoras de grandes superficies, que pueden ser de 8 a 10 por la mañana, al abrir, y por la noche, al cerrar, por no hablar del servicio doméstico o de los servicios de limpieza; la economía sumergida de forma permanente ha oscilado alrededor del 15-20% del PIB y ocupa a un equivalente al 12-18% del total de trabajadores en la EPA.
En cuanto a los derechos de los trabajadores…
Por lo que respecta a la falta de derechos, o incumplimiento de los mismos, valgan una serie de datos: el 10% de los asalariados percibe remuneraciones inferiores al Salario Mínimo, en figuras contractuales legalmente establecidas; el principio constitucional de “no discriminación” es un papel mojado, desde el punto de vista de salarios, jornadas y condiciones de trabajo no se cumple para las mujeres, los menores de 30 años, los titulados universitarios y los inmigrantes económicos; el 40% de los que no poseen empleo no aparecen reconocidos como tales en ningún sitio, y de los sí reconocidos, el 40% no recibe prestaciones de ningún tipo; en cuanto a la negociación colectiva, casi el 50% de los asalariados no están cubiertos por ningún convenio, un porcentaje aún mayor no puede elegir a y/o ser elegido como representante; las horas trabajadas realmente, en donde en absoluto se contabilizan los traslados hogar-lugar de trabajo, superan al máximo fijado por la ley, y las jornadas se alargan a voluntad de los empresarios sin contabilizar las horas extraordinarias, en multitud de ocasiones sin pagarlas (recordemos al Sr. Botín dirigiéndose a sus empleados desde una Junta General de accionistas para que trabajasen gratis una hora más al día, recogido y jaleado por todos los informativos de TV, radio y otros medios); en situación de subempleo, o sobrecualificación, se encuentran el 8% de los ocupados; y finalmente recordar que la nada despreciable economía sumergida existe en un terreno que no aparece en las estadísticas y en la que los derechos de los trabajadores sencillamente son inexistentes.
A todo ello habría que añadir las diferencias por clase social en lo relativo a cuestiones clave como la enseñanza y la sanidad. Y desde luego recordar que toda esta situación ha empeorado enormemente con la explosión de la crisis económica, global pero que en todos los análisis aparece como más dura y de más larga duración para nuestro país.
SLA.- Cuando se habla de trabajadores precarios, ¿de qué precariedad estamos hablando exactamente?
DL.- La precariedad es algo más amplio que lo que reflejan los datos sucintamente expuestos. Para mí es inseguridad en el trabajo, en el puesto de trabajo, junto con la práctica imposibilidad de construir un proyecto de vida a partir del trabajo.
El elemento clave, para mí, es que las relaciones empleador-empleado se han ido individualizando para los últimos, lo que ha exacerbado la asimetría típica del capitalismo en esas relaciones, a favor de los empleadores y en detrimento de los empleados.
SLA.- La precariedad del trabajo en España, ¿es similar a la de otros países europeos próximos? Pienso, por ejemplo, en Francia, Alemania o en Inglaterra.
DL.- Desde luego que no, es sensiblemente mayor, al menos a partir de todos los indicadores de Eurostat, lo cual no quiere decir que en esos países sea inexistente, y que no haya estado creciendo de forma continua en los últimos años.
SLA.- ¿Cómo han llegado a imponerse estas condiciones laborales? Las clases trabajadoras españolas, ¿están peor o mejor que hace, pongamos, 30 años?
DL.- Por supuesto que esto no ha sido algo que ha venido dado (por ejemplo, por las necesidades técnicas de la globalización) sino que ha sido una construcción social, de las clases dominantes, más bien de la minoría hegemónica de las mismas, como modo de asegurar su dominio y su hegemonía. Lo que pasa es que a diferencia del empresario permanentemente innovador que describieran en su día desde Marx a Schumpeter, por citar los ejemplos más notables, se ha hecho con una mentalidad rastrera, centrada en la rentabilidad monetaria a corto plazo, propia de un capitalismo muy maduro o sencillamente podrido.
Sobre las comparaciones en el tiempo, a pesar de que ayer mismo -22 de junio de 2009- un diario decía que los jóvenes trabajadores estaban en peores condiciones que sus padres, hay que tener mucho cuidado. La situación es siempre relativa a un tiempo y un espacio determinados. Es decir, la clase trabajadora puede estar en mejores condiciones, en términos absolutos, que hace 30 años y a su vez en peores condiciones en su participación de la renta nacional. Sobre lo primero habría que realizar un estudio comparativo serio y omnicomprensivo, sobre lo segundo se sabe a ciencia cierta que es así, por poner un ejemplo, desde 1994 a 2007 la renta de los asalariados ha disminuido del 54% al 50% de la renta total y la de los empleadores ha aumentado del 32% al 40% de la misma, el otro 4% lo han perdido los autónomos y similares; durante ese periodo los asalariados pasaron de 9,1 a 16´6 millones, con lo que el descenso de la renta per cápita para los trabajadores es mucho mayor.
SLA: Pero en el arco temporal que indicas, desde 1994 hasta 2007, han habido gobiernos del PSOE González, del PP Aznar y del PSOE Zapatero. ¿Observas variaciones en el ciclo? ¿Hay diferencias en las políticas laborales seguidas?
DL.- Las políticas económicas, y dentro de ellas las laborales, han sido prácticamente las mismas por parte de esos dos partidos, ambas dentro de lo que se ha dado en llamar “pensamiento único”. El que sean prácticamente iguales no quiere decir que sea indiferente quién de los dos toma las medidas.
SLA.- Rafael Díaz Salazar habla de los trabajadores precarios como el proletariado del siglo XXI. ¿Es así en tu opinión? ¿Los no precarios son entonces trabajadores privilegiados, aristocracia obrera, gentes no proletarias?
DL.- Básicamente estoy de acuerdo con Rafael Díaz Salazar; de hecho yo he construido mi concepción de las clases trabajadoras en la España de finales del siglo pasado y comienzos de éste a partir de tres aportaciones fundamentales al conocimiento de las mismas: la de Andrés Bilbao, la de Rafael Díaz Salazar y la de Juan José Castillo.
Evidentemente, las clases trabajadoras siempre han contado con grupos y segmentos en situación sociolaboral que yo más bien llamaría semiprivilegiada. De nuevo, con el término “aristocracia obrera” hay que tener mucho cuidado, en donde y cuando se usa; yo siempre recuerdo el comentario de Eric Hobsbawn en su trabajo en el centenario de Lenin, en donde indicaba que ese término era un hallazgo básico y una herramienta conceptual fundamental para analizar a las clases trabajadoras, pero que Lenin se había equivocado en todos los ejemplos por él utilizados sobre la clase obrera en Inglaterra, que no coincidían con los datos empíricos reconocidos en la historiografía. Además, debe recordarse que, por medio del “ejército de reserva” de los peor situados el sistema empuja a la baja las condiciones de los mejor situados.
SLA.- ¿El precariado obrero es, sobre todo, femenino?
DL.- Afecta a todos los grupos de trabajadores, pero con mucha más intensidad a las mujeres; al menos eso surge de todos los datos manejados; sean cuantitativos o cualitativos.
SLA.- ¿Cómo afecta esta falta de derechos a los trabajadores inmigrantes? ¿Observas conflictos y contradicciones entre los trabajadores autóctonos y estos trabajadores recién llegados a España?
DL.- A los inmigrantes económicos, y sobremanera a los de los países menos desarrollados, les afecta de forma determinante, mucho más que a los trabajadores autóctonos y que a la inmigración económica desde nuestro entorno. Y aquí me gustaría romper una lanza por la labor de los sindicatos, desde su actuación en el conflicto de El Ejido (típico de lucha de clases, que no de problemática racial) hasta los Centros de Información de Trabajadores Extranjeros (CITE) por ellos gestionados.
Por otro lado, se diga lo que se diga, la inmigración, que en España ha sido y es fundamentalmente económica (vienen a trabajar y no a otra cosa), ha hecho que aumente el rechazo y el racismo en la sociedad, (vienen a quitarnos el trabajo, a ocuparnos las viviendas, a abusar de nuestra seguridad social, a robar y otros latiguillos semejantes), sin embargo estas posiciones no suelen darse en el trabajo ni en el puesto de trabajo; en lo que yo conozco, y a pesar de lo nefasto de la información de conflictividad laboral que existe en nuestros medios, no se han producido movilizaciones laborales de carácter racista.
SLA.- ¿Por qué es tan alta en España la siniestralidad laboral? ¿Por qué suele contar tan poco en medios de persuasión y en informaciones?
DL.- Agustín Moreno lo explicó perfectamente: con una Ley de Salud Laboral ya negociada y acordada íntegramente se aceptó sindicalmente que fuera modificada por el gobierno en aspectos sustanciales para reducir la siniestralidad (se eliminaron los delegados de los trabajadores en prevención con crédito horario propio, la prohibición de concursar a las empresas con accidentes) tras la cruzada desatada por CEOE para que no se aprobara, puesto que su pretensión era, y sigue siendo, el evitar el control, laboral y sindical de las condiciones de trabajo. Juan José Castillo ha insistido desde el principio de aplicación de la ley en su inoperancia si no se modificaban los sistemas de organización del trabajo, hoy en día en manos exclusivamente empresariales sin intervención de los trabajadores. Y desde luego, está el aumento permanente de la precariedad laboral como la base de la insoportable siniestralidad, para los trabajadores y para el conjunto del sistema, junto con la falta de inversiones materiales y de recursos humanos en la Inspección del Trabajo.
En cuanto al soporte mediático, hay que partir de la caracterización que hace Vicenç Navarro de que en España los medios de comunicación de masas no son tales, sino medios de adoctrinamiento de masas al servicio del gran capital. En esa perspectiva está claro que los accidentes laborales sobran, son una lacra social que no interesa en absoluto mostrar.
SLA.- La precariedad, la falta de derechos a los que aludías, ¿afecta por igual a los trabajadores de (digamos) todas las comunidades autónomas españolas?
D.L.- Desde luego que no. La precariedad laboral se da en todas las Comunidades Autónomas (CCAA), pero no con la misma intensidad y extensión. Existe una España en donde es muy elevada (Baleares, Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía, Castilla La Mancha, Extremadura, Canarias) y otra en donde es menor, a veces sustancialmente menor (País Vasco, Navarra, La Rioja, Cataluña, Aragón, Madrid) manteniéndose una brecha norte-sur de carácter histórico que no parece fácil de romper.
SLA.- La razón de la diferencia es, entonces, básicamente histórica en tu opinión.
DL.- Veamos, lo que quiero señalar es que la brecha norte-sur se ha superpuesto al régimen político, es decir, fundamentalmente porque, salvo quizás en la II República no se ha ido a la raíz del problema, y por eso éste se ha perpetuado. De nuevo volvemos a la necesidad de señalar que si bien la brecha se ha mantenido, esto no quiere decir que las CCAA más desfavorecidas se hayan quedado estancadas, ni tampoco el que la magnitud de la brecha haya permanecido inamovible.
SLA.- El malogrado Andrés Bilbao, compañero y amigo tuyo si no ando errado, habló del empleo precario como seguridad para la economía e inseguridad para el trabajo. ¿Qué quiso señalar con esta afirmación?
DL.- Partiendo de que, en su investigación, seguridad en la economía significa, lisa y llanamente, seguridad para los empresarios en la obtención de beneficios me parece una frase que sintetiza a la perfección la realidad
SLA.- ¿El trabajo –el trabajo precario, mal pagado, en malas condiciones de seguridad- es tema central, vertebrador, del mundo del trabajo?
DL.- Rotundamente no. Desde luego, no creo que el mundo del trabajo se vaya a vertebrar en torno al trabajo precario, que siempre ha existido como tal y nunca ha sido elemento vertebrador. Pero desde luego difícilmente lo va a hacer de espaldas a él y a los intereses de los trabajadores precarios. Del mismo modo que tampoco creo que se vaya a vertebrar de nuevo en torno al trabajo tradicional, propio del periodo que Eric Hobsbawn denominó “corto siglo XX”. Este sí que es un punto que necesita un largo y profundo debate.
SLA.- Dibújanos entonces algunos vértices de ese debate que propones.
DL.- La clave del debate es recurrente. Después del hundimiento del así llamado “socialismo real”, ¿qué grupo o coalición de grupos sociales serían, por utilizar un término clásico, el “sujeto de la revolución”? Antes esto estaba perfecto claro, al menos para los marxistas, ese sujeto era el proletariado, ahora ya no lo es. Esto lo he tratado en un libro anterior (La clase obrera en España. Continuidades, transformaciones, cambios, El Viejo Topo, 2006, hoy prácticamente agotado) de forma específica y también en diferentes capítulos del que ahora comentamos: debe recordarse que los dos grupos que más han crecido en los últimos 30 años dentro de las clases trabajadoras son mujeres, trabajadores intelectuales, los cuales tienen como característica común el que su problemática supera la estrictamente clasista, es decir, como mujeres trabajadoras y trabajadores intelectuales tienen una serie de problemas y reivindicaciones que les asimila a las clases trabajadoras, pero como mujeres e intelectuales tienen otra serie de problemas y reivindicaciones que son comunes a todos ellos, sean trabajadores o no (problemas de la ciencia, la técnica y la cultura que afectan a toda la sociedad, problemas derivados de la sociedad patriarcal que afectan a la mujer pertenezca a la clase social a la que pertenezca. Lo mismo ocurre con los inmigrantes, cuya explosión dentro de la sociedad española es algo posterior, de hace unos 15 años, y que además son una serie de distintos grupos con problemas étnicos, lingüísticos, culturales y religiosos muy diferentes; pues bien, las mujeres las mujeres son ya casi el 45% de los activos, los trabajadores intelectuales superan el 33% y los inmigrantes casi el 20%, y las prácticas políticas y sindicales que plantean un cambio radical en la sociedad y más particularmente en el mercado laboral no han evolucionado en función de todas esas nuevas realidades.
Muy probablemente para reiniciar un debate más que necesario habría que volver al concepto de “hegemonía” planteado por Antonio Gramsci, que incluiría tanto el concepto ya comentado de grupo vertebrador de la clase como el de “sujeto de la revolución” (y que quede constancia que utilizo la palabra revolución como revulsivo a las propias debilidades de la izquierda transformadora actual, puesto que técnicamente no tiene nada que ver con la propuesta de toma del poder a través de la lucha armada), tomar en serio los planteamientos ecologistas, feministas, de cambio cultural juvenil y otros de los que, por desgracia, tanto se habla y tan poco se toma en consideración, y a partir de ahí ver que puede hacerse. De cualquier forma, soy consciente de que esto que aquí digo hace tiempo que se dice y se repite y empieza a convertirse en una propuesta vacía.
SLA.- ¿Por qué crees que el capitalismo ha hecho tan prescindibles a tantos trabajadores del mundo?
DL.- Yo creo que más que prescindibles ha pretendido hacerlos invisibles. La función de una ciencia social radical es precisamente sacarlos a la luz frente un discurso que los oculta, pero que necesita rabiosamente de su existencia.
SLA.- ¿Importa actualmente el trabajo bien hecho? No es una pasión, una noción inútil.
DL.- Creo que no importa, por mucho que lo digan, con la boca chica, los “gurús” del neoconservadurismo, a través de sus soliloquios sobre “calidad total” y otras zarandajas. El “instinto del trabajo bien hecho” de Thorstein Veblen, que tenía una fuerte componente social, ha sido sustituido por la rentabilidad monetaria a corto plazo, tanto para el empresario como para el trabajador, individualmente considerados.
SLA.- ¿Tienen las luchas de los trabajadores el mismo eco social que hace años? ¿Despiertan la misma solidaridad? ¿Por qué?
DL.- Desde luego que no, ni social ni laboral. La escisión del mercado de trabajo en dos y la individualización de las relaciones laborales tienen como objetivo, precisamente, romper cualquier posibilidad de solidaridad de clase
SLA.- ¿Qué opinión te merece el concepto de multitud acuñado por Antonio Negri?
DL.- Yo preferiría el de obreros y ciudadanos, de Andrés Bilbao. Es decir, la ciudadanía, que se obtiene y se ejerce de forma estrictamente individual, se superpone y ahoga a la clase social, cuya pertenencia se ejerce de forma colectiva y que, para la clase trabajadora, ha sido decisiva en la constante mejora de sus condiciones de vida y trabajo en los ya más de 300 años de historia del movimiento obrero
SLA.- ¿Sigue siendo la clase obrera el motor del cambio social? ¿Crees que las clases trabajadoras han jugado un papel importante en los cambios que se están operando en Venezuela, Bolivia o Ecuador por ejemplo?
DL.- Yo creo que sigue siendo un elemento esencial en el cambio social, no creo que hoy en día sea el motor, ni el eje director, del cambio social. Remedando una reflexión del ya citado Eric Hobsbawn, el cambio social no lo va a hacer y dirigir la clase obrera, pero no se va a hacer sin contar con ella y mucho menos en su contra.
Las clases trabajadoras han jugado un papel sustancial, no solo importante, en los cambios que se están operando en Venezuela, Ecuador y Bolivia, por seguir con el ejemplo, siempre y cuando no pretenda limitarse el concepto clase trabajadora a la exigua cantidad de asalariados de lujo de las petroleras multinacionales y similares, estos sí, aristocracia obrera en esos países
SLA.- En una sociedad justa, fraternal, sin explotación, lo que antes llamábamos sociedad socialista, ¿cuál debería ser el papel de las clases trabajadoras?
DL.- Las clases trabajadoras seguirían siendo los dos tercios de la sociedad, la parte cuantitativamente más importante de ella y deberían, a partir de sus valores históricos todavía existentes o que tendrían que recuperar, reforzar esos elementos (justicia, fraternidad, no explotación) con otros más específicamente suyos (trabajo, equidad, solidaridad, por ejemplo).
SLA.- Finalmente, déjame hacerte la pregunta del millón. Precariedad, paro creciente, trabajos alienantes, bajos salarios, vivienda imposible, un tercer mundo que no sale de su dependencia, pensiones cuestionadas, menor protección social,.. ¿Por qué no estalla la revolución en Occidente, en Oriente o donde sea?
DL.- Efectivamente es la pregunta del millón. En las relaciones entre las clases y entre las naciones se han producido cambios, hacia mejor, sustanciales, por ejemplo, en determinados países de América Latina, pero no se ha producido una revolución. Algo parecido podría decirse del África postcolonial, del mundo árabe y del sudeste asiático. La única que podría considerarse que continuaba existiendo, la cubana, vive en una agonía continua entre sus propios errores y debilidades y el ahogo al que está sometida por las potencias imperialistas (por retórico que esto parezca). Yo desde luego no me siento capacitado para responder a esta cuestión, que desde luego nadie dice que sea fácil ni sencilla, pero que sigue estando ahí.
Salvador López Arnal en Kaos en la Red
Cuando la incapacidad para intervenir sobre la realidad y transformarla es un hecho, el debate sobre lo irrelevante y lo inútil suele hacer su aparición.
Hay una ley casi axiomática en la izquierda autoproclamada revolucionaria que consiste en enfangarse en debates inútiles sobre un pasado que debiera dejar a los historiadores de todas las corrientes.
Pareciera que se intenta ajustar las cuentas sobre lo pretérito, especialmente cuando es ya lejano y está unido a la derrota.
Un observador bienintencionado pensará que el motivo de tal empeño en remover aguas añejas no es otro que el del sano ejercicio de la autocrítica con el fin de conocer mejor los hechos y evitar repetir los errores. La ingenuidad hasta el inicio de la adolescencia es una virtud pero después empieza a ser un defecto.
Incluso podría pensarse que esa suerte de engolfamiento en un tiempo de derrotas tiene algo que ver con cierto componente masoquista –ese regusto nostálgico por el perdedor como hace decir Lorenzo Silva al sargento Bevilacqua al referirse a su “ejercito de combatientes derrotados” (1)- o con el deseo de recrear el pasado para imaginariamente darlo un destino más exitoso. Puede que haya algo de una cosa y de otra pero poco.
Lo llamativo y lo esclarecedor de todo ese regreso obsesivo al fracaso está en el encono con el que las distintas corrientes políticas de la izquierda implicada en el naufragio se zarandean, reprochan sus papeles y responsabilidades en la derrota y se faltan al debido respeto. Y en este caso sin que quepa hacer excepciones más que en los niveles particulares y personales pero no en las tendencias políticas partícipes de dicho pasado.Que cada palo sujete su vela ya que en todas las casas de la izquierda cuecen habas. Y ello a pesar de que, con frecuencia, se toque la melodía de oídas y quienes “debatan acaloradamente”, por emplear un eufemismo, sólo sean los herederos de los protagonistas por incomparecencia biológica de estos últimos.
Sucede que cuando la frustración ante el desastre es grande, la tentación de acudir a lo que se tiene más a mano por proximidad también lo es.
Detengámonos por un momento en la escena de diversas corrientes políticas culpándose mutuamente por, pongamos por caso, el fracaso de la Revolución del 34 en España, de la que ahora celebramos su 75 aniversario, o por la derrota republicana en la guerra civil española a manos del fascismo y las archidebatidas tesis de hacer la revolución y ganar la guerra a la vez o de ganar primero la guerra y hacer la revolución después
Para un observador que asista al debate desde posiciones independientes de izquierda o no militantes pero no por ello apolíticas, la polémica resulta cansina, tediosa, irritante incluso, ya que cuesta entender tanta energía derrochada y digna de mejor empeño y encauzada en una dirección de futuro.
Visto la escena desde cierta distancia y contemplada desde la perspectiva de alguien concienciado y seriamente preocupado por los acontecimientos políticos del hoy, hegemonizados por la derecha política, económica y cultural victoriosa, dichos combates dialécticos tienen algo de controversia marciana de quienes parecen haberse suspendido en una cápsula del tiempo para aislarse de la realidad presente.
Por mucho que ignorar la historia conduzca a su repetición, lo que de verdad se repite absurda e inútilmente son las estériles peleas de patio de colegio entre fracciones diferentes de la izquierda sobre un pasado que ya no es posible cambiar y respecto al cual las posiciones de unos y otros son sobradamente conocidas. Y esto vale tanto para la historia de la izquierda española como para acontecimientos que han dividido a la izquierda de la izquierda a nivel internacional y sobre los que los hechos políticos han venido a convertir en experiencias agotadas, al menos por el momento.
Cuando este tipo de debates se exponen en plaza pública, perdiéndose además las formas, empleándose el todo vale, acomodando la historia a mejor gloria y absolución de cada tendencia de la izquierda, el observador de izquierda ajeno a tal ensañamiento y rencor sólo siente distancia y rechazo visceral ante los actores de tan penoso espectáculo.
No se está negando la importancia del debate, la necesidad de conocer y reexaminar la historia, de expresar las diferencias y hasta las críticas políticas pero sí que resulta sospechoso de una cierta impotencia política la obsesión por ensimismarse en el pasado como si, sólo como sí, se intentase escamotear la reflexión y la acción sobre el presente para cambiar el futuro.
Esa conducta expresa la tentación por zambullirse en un pasado inmutable en la realidad pero plástico, simplificable y manejable en sus interpretaciones ante un presente mucho más duro, complejo y de extraordinariamente difícil intervención para la izquierda de la izquierda.
Perder tiempo y fuerzas en reproches y enfrentamientos inútiles dentro de la izquierda no sólo la debilita y la hace incapaz de incidir sobre la realidad actual sino que la desacredita como opción de futuro al asemejarse a la mujer de Lot, convertida en estatua de sal por mirar permanentemente al pasado.
En el fondo no está claro si lo que se pretende es lograr la bula autoabsolutoria sobre los hechos del pasado o ensañarse con el oponente en una suerte de permanente vuelta de tuerca sobre el “y tú más” como si lo que de verdad importase fuesen los argumentos o el convencer al otro de su incorrecta perspectiva sobre los hechos históricos cuando en realidad se sabe que el juicio desde cada lado es ya inmutable de partida, la sordera ante los argumentos ajenos recalcitrante y el recurso a la zancadilla y a sacar de la chistera cualquier tipo de “conejo” a modo de prueba selectivamente escogida la práctica habitual.
Cuando lo que de verdad importa es cómo recuperar la conciencia de clase de los trabajadores, cómo articular las condiciones objetivas de una crisis que golpea sobre las clases populares con unas subjetivas absolutamente alejadas de la lucha sindical, social y política, el desgaste en ciertas discusiones parece absolutamente estúpido.
Cuando la izquierda revolucionaria europea no avanza sino que retrocede disciplinadamente o, en el mejor de los casos, se sostiene con enorme dificultad, cuando la crisis del sistema capitalista golpea sobre los sectores económicos más débiles, cuando el ejercito industrial de reserva (parados) crece y crece sin cesar sin que deje de hacerlo también el pesimismo y la desesperanza, ciertas inquinas respecto a lo que no es una realidad hoy operante sólo son un modo de matar moscas con el rabo.
El reto, el debate relevante, lo que cuenta es el modo de encontrar camino al futuro, de articular un discurso y una práctica política entusiasmantes, con credibilidad para los trabajadores, los parados, los sectores golpeados por la crisis, con posibilidades de levantar un fuerte polo anticapitalista. Y lo demás,...lo demás dejémoslo a los historiadores de la izquierda y a los ratos ociosos en que no encontremos algo más divertido que darnos de cabezazos contra una puerta de acero.
(1) Lorenzo Silva. “El alquimista impaciente”. Ediciones Destino. 2000. Barcelona
Ante la nueva reforma de la Ley de Extranjería, más de 70 colectivos y organizaciones sociales, vecinales y de inmigrantes nos movilizaremos para mostrar nuestro rechazo a una ley que retrocede en los derechos reconocidos a la población extranjera y que vincula peligrosamente crisis con inmigración. Aún estamos a tiempo de pararla...
La nueva reforma agrava, por tanto, en medidas de persecución, sanción y castigo contra personas extranjeras y autóctonas,en lugar de establecer una verdadera política estatal de integración social, que implique al conjunto de la sociedad, y que efectivamente se oriente hacia la protección de las libertades y derechos de la población extranjera y autóctona en el Estado español.
¡¡Manifiéstate con nosotros y nosotras el 17 de octubre!!
11:30 horas. Atocha-Tirso de Molina
Tomado de la web anticapitalistas.org
Julio Anguita / oct 09
www.kaosenlared.net/noticia/derechos-humanos-objetivo-revolucionario
Artículo/noticia publicado/a en Kaosenlared.net en el apartado de Libre Publicación NO seleccionada/o por el Colectivo Editorial
La dirección de Mundo Obrero me ha pedido que explique los contenidos de la conferencia que el pasado día 17 de Septiembre pronuncié en León como clausura de las jornadas universitarias dedicadas a los Derechos Humanos (DDHH). Los patrocinadores fueron la Universidad y el Ayuntamiento de San Andrés de Rabanedo. El camarada, Enrique Díez profesor de la Universidad fue el coordinador de las mismas y en ellas intervinieron también Carlos Taibo, Manuel Monereo, Susana López, Maite Mola, Javier Navascués, Paula Garvín, y Pedro Montes, entre otros.
He aceptado la propuesta porque a través de este artículo podré originar en los lectores una doble reflexión sobre la importancia revolucionaria que tiene la lucha a favor de los Derechos Humanos y también acerca de los medios de comunicación y la ligereza, frivolidad, cuando no tendenciosidad de sus textos presuntamente informativos.
Tampoco quiero obviar los comentarios que desde supuestos y "sólidos" principios comunistas se han hecho a mi intervención sin otra base que lo aparecido en la prensa. Parece ser que la tan denostada "prensa burguesa" es de fiar cuando se presenta la oportunidad de lanzar un panfleto, hacer una condena o simplemente recitar una serie de mantras que nos entonan el ego. Lo ocurrido es una prueba más de que es urgente un debate sereno entre quienes nos llamamos comunistas; estemos dentro o fuera del PCE. A las pruebas me remito.
Hace un par de años recordaba públicamente Xavier Arzalluz que cuando fue a Madrid al entierro de Dolores como representante del PNV, se sorprendió cuando a la pregunta de ¿cuál es, como comunistas vuestro proyecto inmediato? Le respondí: luchar consecuentemente para que los Derechos Humanos sean una plena realidad planetaria. Hace ya veinte años, pues, que existe constancia de mi permanente preocupación acerca del valor revolucionario de los Derechos Humanos. Infinidad de artículos, discursos, propuestas y conferencias sobre el tema han ido jalonando desde entonces mi actividad política como militante comunista.
¿A qué me refiero cuando hablo de DDHH? Tal y como dije en León, a lo siguiente:
1. A la solemne Declaración aprobada el 10 de Diciembre de 1948 (recomiendo su lectura a la luz de lo que está ocurriendo en el mundo con la crisis).
2. A los tres Pactos que firmados en 1966 desarrollaban y ampliaban la Declaración a la vez que obligaba a los Estados signatarios a su estricto cumplimiento. Dichos Pactos entraron en vigor en España el 27 de Julio de 1977.
3. A todas las luchas anteriores de los hombres y mujeres que englobados en el movimiento obrero, la intelectualidad comprometida y en general a los herederos de la Ilustración hicieron posible que estos derechos fuesen recogidos en un documento que cuenta con el apoyo y compromiso (al menos sobre el papel) unánimes de prácticamente todos los países del planeta.
4. Al conjunto de documentos, declaraciones, organismos, instituciones que venciendo a trancas y barrancas las dificultades inherentes a una onU poco democrática y las acciones del imperialismo capitalista consiguen avances, logros y mantener al menos la esperanza. No son menores los impedimentos que proceden de la inhibición casi generalizada. Unos por considerar que el mercado capitalista es el mayor valor al que se debe supeditar todo ; otros por pretender que basta un barniz de derechos políticos para dar por aplicados los DDHH y los demás porque mantienen que la tal Declaración no es sino "un documento burgués" carente de solidez revolucionaria.
5. A todas las personas, organizaciones, entidades, instituciones, colectivos y luchadores que han hecho del cumplimiento de los DDHH el objetivo y la meta de su vida.
En 1994 declaré públicamente que yo "apostaba totalmente por IU desde mi militancia comunista". Hoy declaro solemnemente que el objetivo de los DDHH a escala planetaria es una tarea a la que me siento convocado en nombre de mi apuesta y mi convicción de comunista marxista. ¿Por qué me considero comunista? Intentaré expresarlo siquiera esquemáticamente.
Para empezar y como actitud vital e intelectual no asumo, no acepto el llamado sistema capitalista: economía, sociedad, valores, instituciones, hábitos y comportamientos.
Pero mi negación me conduce a una consecuencia para mí ineluctable. Mi rechazo se transforma en una decisión de combatir en todos los frentes al sistema que deseo sustituir por otro que por convención hemos llamado Socialismo, Comunismo o Anarquía.
Y a tal fin me siento en estrecha relación de trabajo político con otros seres humanos que sienten lo mismo y persiguen el mismo fin confesado. Es obvio que la organización para incidir en la sociedad y cambiar el sistema es imprescindible. Estoy hablando de una actividad colectiva y organizada en la que el militante sustituya totalmente al simple afiliado.
La acción política de esa organización comunista se traduce en lo que ha venido en llamarse praxis o práctica revolucionaria en la que teoría y acción van indisolublemente unidas sin preponderancia de una sobre la otra.
El fin perseguido, la sociedad que se busca, debe hacerse clara para los demás debe ser entendida, comprendida y sobre todo asumida como una necesidad personal y colectiva. Y eso sólo es posible si el ideal a construir es capaz de ser encontrado en lo más inmediato, en el entorno, en los problemas de cada día. Y es aquí donde el maestro Marx, el maestro Engels, el maestro Lenin el maestro Trotsky y la maestra Rosa Luxemburgo, deben ceder un espacio al maestro Sócrates (que se lo digan a Bertold Brecht). ¿Por qué? Porque la función de un colectivo revolucionario es básicamente hacer surgir de la mente de los explotados aquello que ellos saben aunque muchas veces no saben que lo saben. Una labor de parteros de la concienciación.
¿Hay algo más inmediato que los contenidos de la solemne Declaración de DDHH de 10 de Diciembre de 1948? Al llegar aquí os propongo lectores y lectoras su lectura y tras ella seguir leyendo.
Deduciréis claramente que el capitalismo es incapaz de cumplir sus contenidos y en consecuencia la tarea más inmediata es como diría Lenin tirar del eslabón más débil de la cadena. El capitalismo es la negación de los DDHH.
Y de esta consecuencia se infieren otras a la luz de la práctica liberadora. Las clases sociales no son un invento de nadie sino una consecuencia del sistema imperante. Pero además es visible día tras día que entre ellas existe una lucha feroz de intereses. Lo que ocurre es que muchas veces los dominados no son conscientes de ello bien por el fallo de las organizaciones de masas, bien por la hegemonía cultural del capitalismo o bien por aquellos discursos que no hacen otra cosa que presentar la sociedad del futuro pero sin comprometerse en las luchas diarias en esta. El conflicto entre el capital y el trabajo no es evidente por sí mismo en la mayoría de los casos hay que sacarlo, deducirlo, explicitarlo, hacerlo presente ante la conciencia cuando algo tan universalmente asumido como el derecho al trabajo no se cumple porque el sistema ha colocado por encima de él al mercado, la competitividad y el crecimiento sostenido.
¿Hay acaso, hoy en día, un programa más claro, menos negado y con más apoyo universal que los DDHH? ¿No sería éste el programa adecuado para un internacionalismo de nuevo cuño? ¿No es más sugerente para los parados, perseguidos, marginados, explotados y cuestionadotes del capitalismo en general una propuesta tan cercana como los DDHH que la proclama de un orden radicalmente nuevo y distante hoy por hoy para la mayoría? ¿Qué impide a los comunistas volcarse en organizar, alentar, apoyar, difundir y aplicar los DDHH? ¿Sería esta apuesta una negación de la trayectoria de nuestro Partido? ¿No sería ésta una plataforma capaz de generar una amplísima mayoría combatiente?
Soy consciente de que los textos escritos por avanzados y justos que parezcan son papel mojado para los poderes que de facto los niegan. En consecuencia de lo que se trata es de conseguir una fuerza que imponga y cumpla los DDHH como programa de la mayoría democrática. Ello no impide que al socaire de esa lucha y como complemento de la misma se planteen otros objetivos necesarios; propongo dos: la inclusión de los Derechos Medioambientales en la Declaración y la refundación de la actual onU en un sentido más democrático.
Resumiendo; la conquista de los DDHH para toda la Humanidad no es sólo el desencadenante de procesos que inciden en las contradicciones del capitalista es también y a la vez, la lucha por una nueva situación de mayor justicia, bienestar, valores ciudadanos basados en derechos y deberes y una Ética de lo colectivo que diría Fernández Buey. Sin pasar por esta etapa no habrá ni socialismo ni comunismo.
http://www.pce.es
NOTA: El administrador de la web quiere dejar claro que ninguna vinculación le une con el PCE, IU o Julio Anguita sino con Izquierda Anticapitalista, a cuyo fortalecimiento y desarrollo pretende contribuir con sus modestos esfuerzos. Pero el modo injusto e infame en que ha sido tratado el excoordinador de IU por parte del más retrógrado y sectario sector, afortunadamente con nulo peso político y social, de la izquierda española a la que sólo pertenece nominalmente, le obliga a ser leal con quien ha expuesto argumentos a favor de los Derechos Humanos, de su importancia y vigencia hoy, a pesar del virulento ataque que sufren por el capitalismo, la derecha reaccionaria y ciertos energúmenos autoproclamados de izquierda. En aras de esa lealtad con las palabras expresadas por Julio Anguita al respecto se reproduce aquí su alegato de defensa a las declaraciones que tanta polémica causaron y que son dignas de mejor acogida. No es el caso de Kaosenlared.net en la que el autor del blog suele publicar y que ha tenido, casi 12 horas después de enviado el artículo por “El Califa”, el feo detalle de no seleccionarlo sino en la sección de Libre Publicación, cuando por su interés debiera haber sido insertado en columna central. Espero de la sensatez y buen hacer del colectivo editorial de kaosenlared.net una rectificación adecuada de tal proceder que deseo considerar un error y en absoluto una muestra de arbitrariedad, ya que fue cabal con el moderador de este blog cuando publicó en dicha web su artículo “A propósito de Julio Anguita y los Derechos Humanos”
El modelo de subida de impuestos del gobierno consolida el sistema fiscal como un mecanismo de explotación institucionalizado
Declaración de Izquierda Anticapitalista
La subida de impuestos recientemente anunciada es una consecuencia de cargar en las cuentas del Estado los costes del rescate bancario y el desarrollo improvisado de una serie de estímulos fiscales mal planificados con un destino que acaba engrosando las rentas del capital sin traducción en el bienestar social. Con una crisis recaudatoria para el Estado como la actual y con las demandas de rescate empresarial para la banca y algunas industrias, sólo podían conducir a un incremento de impuestos o a un desequilibrio insostenible en el erario público. Pero, frente a lo prometido demagógicamente por el gobierno ZP, el modelo escogido de incremento impositivo es una vuelta de tuerca que profundiza el sesgo regresivo de las medidas con las cuales está afrontando la crisis, mediante una política de keynesianismo proempresarial.
Según venimos denunciando desde Izquierda Anticapitalista, la política del Ejecutivo se está caracterizando por priorizar el gasto destinado a subvencionar a los grupos sociales y económicos que han generado esta crisis. Mientras, las necesidades de los grupos que, como l@s parad@s, l@s hipotecad@s, l@s trabajador@a y las clases populares en general, estamos sufriendo sus efectos, son clamorosamente desatendidas. Por un lado, con dinero público se sufragan arreglos en la solvencia de entidades bancarias y grupos empresariales, en entredicho por su irresponsabilidad en la gestión financiera, que en estos últimos años han acumulado beneficios colosales. Y que, por otra parte, aprovechan los nuevos fondos para hacerlos coincidir con incrementos salariales y de ventajas materiales de todo tipo para sus directivos. A pesar de que nuestro país arrastra un déficit considerable en gasto público social (que representa sólo un 20,3% del PIB, siendo el promedio para la UE del 27%) los incrementos en estas partidas son claramente insuficientes. Tanto por su escasa cuantía como por su naturaleza asistencial (valga como ejemplo la publicitada medida de los 420 euros para l@s parad@s). Y los apoyos públicos al empresariado no se condicionan a mejoras e incrementos en la inversión o en el empleo. Pero el colmo es que, además, el Estado se propone financiar estos gastos adicionales detrayendo más cantidad de recursos de la población que menos tiene, en particular la asalariada. La socialización de las pérdidas se produce, así, por una doble vía.
Una subida de impuestos es necesaria. Necesaria para reorientar nuestro modelo productivo, fortalecer el sistema de servicios y de regulación públicos, generar puestos de trabajo de calidad y edificar un verdadero Estado social.
Nuestro sistema fiscal ya era muy regresivo, y las medidas que anuncia el gobierno lo harán más aun. Tras haber eliminado hace poco más de un año el Impuestos sobre el Patrimonio, el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2010 incluye dos medidas adicionales: elevar el gravamen del IVA y el de algunas rentas del ahorro.
En primer lugar, la subida del tipo general del IVA en dos puntos porcentuales (del 16% al 18%) y del tipo reducido en un punto (del 7% al 8%) es un claro ataque que erosiona la capacidad adquisitiva de los y las asalariadas. Esto se debe a que el IVA, como los demás impuestos indirectos que también se han elevado recientemente (sobre el alcohol y el tabaco), impacta de forma mayoritaria sobre los presupuestos de las familias con menos ingresos: debido a que estas familias dedican una parte mucho mayor de su renta total a consumir el peso de estos impuestos dentro de la renta familiar es superior. Es el ejemplo más básico, el que se utiliza en los manuales de Hacienda Pública para explicar lo que es un sistema fiscal regresivo: aquel que no tiene en cuenta el nivel de renta de los contribuyentes.
En segundo lugar, la subida del tipo de gravamen de las rentas sobre el ahorro del 18% al 19% para los primeros 6.000 euros y al 21% para el ahorro restante es, además de regresiva, profundamente demagógica. Con este cambio el gobierno lanza el mensaje de que se suben los impuestos al capital, cumpliendo así, presuntamente, la consigna retórica de ZP según la cual la crisis la pagarían “los más ricos”. Pero en realidad, aquellas personas con capacidad de ahorro importante, es decir, l@s ric@s, no acumulan su capital mobiliario en los mismos instrumentos de ahorro al alcance de la mayor parte de la población, sino que lo hacen, fundamentalmente, en las denominadas SICAV (Sociedades Anónimas de Inversión de Capital Variable). A nadie se le escapa que si el objetivo es que los que más tienen paguen más impuestos, los casi 450.000 ricos que tienen su patrimonio en las SICAV no deberían seguir pagando un exiguo 1% (el gobierno no altera esta tributación), que resulta un importante agravio comparativo con el ya reducido tipo del 30% (o ahora el 25% para algún segmento de PYMES) del Impuesto de Sociedades. A su vez, el resto de las personas que tienen sus ahorros en otros activos financieros pagarán por ellos entre el 19% y el 21%.
Según demuestra la experiencia de otros países, la crisis se podría afrontar de otra manera. El gobierno podría hacer gala de su supuesta adscripción socialdemócrata y fortalecer, en vez de desmantelar, nuestro renqueante Estado del Bienestar. Podría tomarse en serio, de una vez por todas (y en qué momento mejor que en éste), la lucha contra el fraude fiscal, que es uno de los más altos de la UE y contra el cual no se ha anunciado ni una sola medida.
Es necesario un modelo fiscal no sólo con mayor capacidad recaudatoria para financiar inversiones públicas y gastos sociales, sino también un modelo que altere su composición interna, dando más peso a impuestos directos y progresivos, frente a los indirectos y regresivos. Justo al contrario de lo que ahora existe.
No es admisible que en la tributación a Hacienda sean los y las asalariadas los que declaran unos ingresos personales muy superiores a las del empresariado. Esto es un claro síntoma de fraude y evasión fiscal. No es admisible que los ingresos fiscales tengan una composición de unas ¾ partes procedentes de la masa salarial, y que luego los gastos e inversiones públicas se vayan en un gran grueso mayoritario a subvencionar al capital de una u otra forma. No es admisible que el Estado sea un instrumento más de explotación, donde la mayoría paga a la minoría más rica. En efecto, es necesario denunciar que el Estado es justo lo contrario a un Robin Hood.
Es posible y necesario no sólo restaurar el Impuesto de Patrimonio, sino también dotarle de tipos impositivos progresivos para que se convierta en un impuesto sobre las grandes fortunas. Se deberían eliminar las exenciones al Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Y naturalmente incrementar los tipos en el IRPF a las rentas más altas. E incluso podría mantenerse la misma presión fiscal y reducir los tipos del IVA sobre todo en los bienes más necesarios socialmente. Se podría hacer que los especuladores que han generado esta crisis pagaran algo por ello y, de paso, se evitaría que volvieran a hacerlo: sería tan sencillo como elevar el gravamen de las SICAV hasta al menos el del Impuesto de Sociedades, e introducir un impuesto que gravara las transacciones especulativas, o establecer que los impuestos sobre las rentas del capital dependieran de la capacidad adquisitiva de cada cual (por ejemplo, haciéndolas tributar al mismo tipo que se haga en el IRPF). O se podrían incrementar los tipos del Impuesto de Sociedades (sobre los beneficios) o bien establecer una regulación empresarial que exija una dotación de reservas mínimas para inversiones sostenibles ecológicamente y de renovación del aparato productivo en esta línea. Esto es, domeñar el uso de los excedentes. Y si fuese a escala europea o más allá, pues incluso mejor.
Todas estas cosas son posibles, aunque también somos conscientes que en manos de representantes políticos de la burguesía esto no es esperable. Por eso, sigue siendo imprescindible, no sólo la denuncia crítica de este Estado burgués, sino el refortalecimiento organizativo y la mayor presencia social y política de la izquierda anticapitalista.
13 de octubre de 2009
Izquierda Anticapitalista
www.anticapitalistas.org
“Cuando la filosofía pinta gris sobre gris, es señal de que una forma de vida se ha vuelto vieja. La filosofía puede interpretarla, pero es incapaz de rejuvenecerla. La lechuza de Minerva no levanta el vuelo hasta el anochecer” decía Hegel, expresando con guiño a la metáfora filosófica el hecho de que se comprende lo que empieza a ser pretérito sólo cuando ha hecho crisis y lo nuevo apunta, aunque apenas se esté haciendo aún presente y sólo exprese sus primeros balbuceos, sin que resulte intelectualmente atrapable (disculpen la licencia) en sus nuevas formas.
Vivimos formas políticas que han envejecido, que se han trastocado unas en meras máscaras burlescas de su propio enunciado, otras en material de exposición para el Museo de los Valores en Retirada.
Y es del mundo de los valores de lo que se ocupa este artículo. Porque las formas políticas se asientan en unos valores determinados, unas veces para afirmarlos y otras para negarlos mediante la paradoja de lo que las propias formas políticas ocultan, aprisionan o niegan.
La crisis de los valores en lo social, lo cultural y lo político se expresa de manera heterogénea e incluso fuertemente contradictoria.
En lo político alcanza de lleno al actual sistema de partidos del mundo capitalista más desarrollado, aunque no sólo a él, ya que la eclosión de los movimientos y partidos del socialismo del siglo XXI en América Latina ha venido a poner patas arriba el viejo orden de las oligarquías políticas y económicos largamente instaurado por los criollos desde el siglo XIX y fuertemente instalado a lo largo de todo el XX.
La crisis de las formas políticas alcanza en Europa sin embargo con mucha más fuerza a los partidos de la cultura de izquierda, sea en su versión de centro y centro-derecha político (socialistas portugueses, laboristas británicos, socialdemócratas alemanes, socialistas franceses,....), sea en su versión de izquierda posrevolucionaria pero fuertemente institucionalizada de hecho. Se han convertido en partidos del sistema político y económico y una parte creciente de sus bases les va abandonando.
§ A los primeros, como consecuencia de una homologación creciente con la derecha clásica y conservadora durante decenios y que, durante la crisis capitalista, donde gestionan el poder les lleva a dar soluciones muy similares a la derecha conservadora
§ A los segundos porque carecen de programa político que les permita avanzar en una dirección no capitalista y su actuación es, en los casos en que tienen presencia institucional, de una práctica moderadamente socialdemócrata y un discurso cada vez más desvaidamente “revolucionario”
Toda ley general tiene sus excepciones: el éxito del Partido Socialista Panhelénico (PASOK) en las recientes elecciones de este mes de Octubre no es debido a la validez de sus propuestas en defensa de los trabajadores sino al desastre y la corrupción del gobierno del conservador Karamanlis, que llevaron a la revuelta estudiantil de 2008.
Del mismo modo, los aceptables resultados del PCP en Portugal y del KKE en Grecia no son éxitos de ninguna nueva estrategia de dichos partidos en su lucha política. Se trata de partidos cuya línea política y estratégica no ha cambiado en los últimos 30 años, cuando tantas cosas han ocurrido en el mundo y en sus sociedades. No se ha dado un ajuste entre nuevas realidades, incluida la crisis capitalista de los últimos años, y su modo de acción política y programática. El sostenimiento de su voto tampoco es producto de una vuelta de la clase trabajadora hacia posiciones revolucionarias, toda vez que tampoco dichos partidos impulsan este tipo de proyectos. Es sólo un comportamiento de resistencia y de refugio del voto de los trabajadores y las clases populares hacia programas electorales y partidos que saben que ejercerán una mayor defensa de los mismos frente a la crisis del capital que les golpea duramente. Hablamos por tanto de voto coyuntural que, si el capitalismo inicia un nuevo ciclo expansivo, se retraerá de nuevo hacia posiciones más conservadoras.
De hecho, hasta la última crisis capitalista el voto de los PCS europeos, con alguna excepción, ha sido larga y continuadamente descendente, en torno a la época del Programa Común en Francia con Miterrand a principios de los años 70. Obedece a un cambio en el ciclo político, económico y social de Europa, a la incapacidad de adecuación de los PCs europeos a las transformaciones en la composición de las clases sociales, al impulso del capitalismo en el centro del Imperio y a las contradicciones entre un discurso revolucionario y una práctica fuertemente socialdemócrata e institucionalizada de los PCs, junto a su papel no claro en todos los casos frente a fenómenos como la invasión de Checoslovaquia en el 68 o la invasión de Hungría en el 56. Si a ello unimos el papel del PCF en la fase final del Mayo del 68, el papel histórico de los PCs europeos parece decantado.
¿Qué ha precipitado el cambio de valores del que habíamos hablado?
Varios factores eclosionan a lo largo de décadas en una onda larga, en la que no siempre se encuentran jalones, fechas o episodios definidos, que va creando un poso sobre el que se depositan los sedimentos del cambio de paradigma cultural en la política del capitalismo occidental.
Mayo del 68 es un fenómeno que atraviesa el mundo entero capitalista occidental. En unos casos por su impacto mediático y por el eco cultural que llega a otros países que no son Francia. En otros casos porque el terremoto tiene sus réplicas, con fenómenos específicos.
La República Federal de Alemania conocerá su particular 68, como condena de una generación joven a la de sus padres que había apoyado, o mirado para otro lado, el fenómeno nazi y que de modo rápido y cínico había intentado zafarse de tan incómodo recuerdo. Dará origen entre otros fenómenos a la RAF.
Italia vive su 68 con intensidad. Sus efectos se prolongan durante toda la década de los 70 y dan lugar a la aparición de nuevos actores políticos, por un lado y a “los años de plomo”, por otro lo que cabe denominarse como auge y tragedia de la extrema izquierda italiana.
En Checoslovaquia el levantamiento popular surgió como consecuencia del aplastamiento por los tanques del pacto de Varsovia de las medidas reformistas tomadas por el Gobierno de Dubcek. Significaría un fuerte desgarro dentro del movimiento comunista internacional.
Pero fuera de la Vieja Europa (USA, Méjico) es también el 68 un año productivo en términos de sentar las bases para la aparición de nuevos valores políticos.
En USA es el año de las luchas por los derechos civiles, contra la segregación racial, del asesinato de Luther King, de las grandes manifestaciones contra la presencia imperialista USA en la guerra de Vietnam
En Méjico es el año de la matanza de estudiantes mexicanos en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco. Las autoridades reconocieron 20 muertos pero hay fuentes que hablan de varios cientos de muertos.
El 68 es un fantasma que recorre el mundo y cuyos efectos aún se sienten en el orden cultural, social y político. Por encima de las especificidades de cada país (estudiantiles, sindicales, políticas, de libertades, antibelicistas,...) abren la puerta a nuevos fenómenos que cabe considerar comunes:
§ Hay un componente generacional juvenil de primer orden, no sólo estudiantil, que conecta con luchas obreras y populares en muchos casos.
§ Es la revuelta frente al orden político surgido tras la Segunda Guerra Mundial y al carácter fuertemente autoritario y conservador que las democracias refundadas van adquiriendo. En el caso alemán es más que claro, pero también en el francés y en el norteamericano, entre otros.
§ Supone un momento álgido de la crisis de la representación en el orden político-institucional. La democracia formal no basta y la ciudadanía desconfía de modo abierto y activamente cuestionador del ritual de participación limitado al voto, lo que deja las manos libres a la irresponsabilidad de la “clase política” ante el incumplimiento programático.
El fenómeno de la crisis de la representación se acentuará con la expansión acelerada de la corrupción política y la falta de transparencia. A medida que el ejercicio de la política se fue profesionalizando, haciéndose autocrática, controlando los poderes de la prensa y de la judicatura, la corrupción política se convirtió no ya en el subproducto de la política sino en uno de sus más habituales consecuencias.
Los partidos, convertidos en maquinarias electorales, acentúan en los años previos y posteriores al 68, su proceso de oligarquización del que Robert Michels y más tarde Maurice Duverger y otros avisaron.
§ El 68 es también una revuelta contra esa tendencia, una lucha por la democracia horizontal y la participación más allá de la democracia formal y, con frecuencia contra ella. Nacen de él, en gran medida, aunque no sólo, el pacifismo, el ecologismo,...., como movimientos políticos, ya que sociales lo habían sido algunos de ellos incluso antes.
§ Pero es también un tiempo que abrirá de nuevo el debate sobre los límites de la mediación política y de la delegación de la voluntad popular; incluso sobre la vuelta a la crítica libertaria del Estado y su organización política. Crítica que, aunque no ha tenido una plasmación en el incremento de la capacidad organizativa del anarquismo, si que ha permeabilizado en buena medida a buena parte de la izquierda europea y mundial.
§ Lo que en el 68 se inaugura como inicio de la crisis de representación, con el paso del tiempo deriva en un proceso de crisis de legitimación de las sociedades liberales de capitalismo avanzado en los 80 y más tardíamente en los 90, eclosionando con más fuerza en la actualidad.
Por un lado, el desarrollo vertiginoso a partir de los últimos 20 años de la sociedad de la información (multiplicación de los medios escritos y audivisuales, incremento exponencial de los canales de tv, incluida la tv de pago, expansión de Internet,... las sociedades capitalistas actuales han devenido sociedades del espectáculo, en la que lo político deviene simulacro de participación y la opinión pública es mediatizada y performada por los grandes aparatos de los mass media. La consecuencia no es un incremento de la participación, o sólo de modo muy parcial, sino fundamentalmente el advenimiento de las mayorías silenciosas de las que hablaba Baudrillard.
Por otro lado, el proceso de desmonte del Estado del Bienestar, iniciado en los años 80 y el empobrecimiento de crecientes sectores sociales de la clase trabajadora y capas medias-bajas, acentuado por estos años de la gran crisis capitalista, restan legitimidad moral y política a sistemas que habían asentado, tras la Segunda Guerra Mundial, junto al modelo político liberal, ciertas dosis de “igualitarismo” socialdemócrata y keynesiano que se habían plasmado en el acceso de las masas a la educación, la cultura, la sanidad y otros servicios, junto con su incorporación al consumo masivo.
§ La crisis de la representación va acompañada, en el caso de la izquierda, del debilitamiento o crisis del vínculo partido-clase. Iniciada con la expansión de las democracias cristianas en Europa, reforzada tras el fracaso del 68 y su regusto crítico hacia las izquierdas oficiales, la izquierda va perdiendo capacidad de representar al conjunto de la clase trabajadora en la medida en que esta acrecienta su proceso de aburguesamiento (mesocratización), por un lado, y su fragmentación en estratos de clase o subclases. Irónicamente es tan partido de las clases trabajadoras el PSOE o IU como el PP, si nos atenemos al número de trabajadores que les votan y no a sus declaraciones ideológicas.
§ Pero el 68 es también la crisis del positivismo, fuertemente impregnado en las ideas progresistas y de izquierda desde su propio origen. Esa idea mecanicistamente optimista que se asienta en la fe “científica” de que el mundo camina inexorablemente hacia el bien y hacia un orden mejor saltó hecha pedazos con el nazismo, los horrores de Auschwitz, la Segunda Guerra Mundial y la bomba atómica. Thanatos podía haber vencido a Eros y poco faltó para que lo lograse. Casi 40 años antes Freud en “El malestar en la cultura” (1930) ya descargó un mazazo sobre el optimismo como esperanza prometeica de la Humanidad. Eran años en los que la zarpa parda del monstruo paseaba por Alemania y comenzaba a proyectar su sombra sobre Europa.
§ Surgirá tras el 68 una doble reacción frente a al positivismo en crisis. El voluntarismo en la acción política, que recobra la fuerza que había tenido en los primeros decenios del siglo XX, especialmente entre la extrema izquierda y los grupos armados, y el pesimismo, como consecuencia de las derrotas que vendrán tras el 68 y el voluntarismo como impulso de la acción política.
§ Ese pesimismo golpeó con enorme fuerza sobre los años 90, tras el hundimiento de la Unión Soviética, sobre el conjunto de la izquierda, desde la socialdemócrata a la radical, pasando por la más ortodoxa, ya que aquella debacle afectaba a la misma idea de progreso y de posibilidad de construir una sociedad sobre fundamentos distintos que los del capitalismo, independientemente del juicio que a cada corriente de izquierda pudiera merecerle el llamado “socialismo real”.
§ Múltiples factores avanzarán hacia la desacralización y la crisis del dogma político. El fracaso de los proyectos emancipadores en los países del capitalismo avanzado, el desencanto hacia las experiencias del “socialismo real”, el cuestionamiento del autoritarismo que reviste formas incluso de lucha intergeneracional entre modelos y valores sociales y de vida, la mencionada crisis del positivismo, el cuestionamiento de la verticalidad en las relaciones representantes-representados,...entre otros muchos factores favorecerán una visión de lo político mucho más profana, menos dogmática, menos ideologista. La visión de lo político se hace más laica, aunque conviva con ciertos misticismos y entronizaciones de la figura del héroe.
Todo lo anterior va a conllevar a lo largo de las décadas posteriores al 68 y no sólo por su efecto sino por la concatenación de otros (cambios en la composición de las clases, crisis de valores, crisis económica, cambios culturales, impacto de la sociedad de consumo, no sólo desde la mercancía sino desde el modo de reapropiación de la vida,...) un proceso “de aggiornamento” de una parte de la izquierda (la radical y menos dogmática), un envejecimiento de las izquierdas clásicas (socialdemócrata y comunista), la aparición de nuevos actores políticos (verdes,...).
El 68 no ha sido la madre de todas las crisis de valores de la vieja sociedad pero sí fue un precipitador de las transformaciones que vendrían después y uno de sus más importantes actores y que, independientemente de dónde hayan acabado una parte de sus protagonistas (en la derecha clásica, la socialdemocracia, los consejos de administración de grandes empresas, el postmodernismo, la cárcel, la permanencia en el combate o en sus casas), sigue dejando sus efectos sobre varias generaciones educadas en los valores que han surgido a partir de él.
Pero junto a ello, y por efecto de la crisis de la representación y de la legitimación, a la vez que de la progresiva tendencia de la lucha política hacia el centro y del extrañamiento de amplios sectores de la sociedad hacia la política asistimos a fenómenos como la pasividad y la pérdida del “pathos” (pasión) político, el alejamiento de lo político, la despolitización, la banalización de la política y al populismo (Berlusconi en Italia, Sarkozy en Francia, Haider en Alemania, con menor impacto la franquicia política “Libertas” de Declan Ganley,...)
¿Y cuáles son esos “nuevos” o (no tan nuevos ya) valores de la izquierda?
El proceso de transformación e instalación de los valores sociales no se inician y producen de un día para otro. Viven un proceso histórico y son una expresión de las relaciones sociales de las sociedades en las que se van conformando y asentando. Penetran en la conciencia a través de un proceso de socialización y de transmisión de los mismos y, del mismo modo en que se produce la lucha de clases, la lucha de valores refleja ésta.
No es el objetivo de este artículo exponer cuál es el cauce de transmisión, ni desde los aparatos ideológicos de dominación ni desde los sectores que impulsan unos valores alternativos sino el de plantear cuáles serán los valores que tendrán futura vigencia y hegemonía dentro de la izquierda.
Algunos de ellos se deducen ya de lo hasta aquí planteado pero no estará de más plantear, siquiera a modo de bosquejo, cuáles serán los principales rasgos de la izquierda de futuro en las sociedades de capitalismo avanzado. Ellos conformarán su campo axiológico.
La izquierda de futuro será, entre otras muchas cosas